Pangea – Liberad al Iwaloo

La partida que te presentamos en este artículo es, en realidad, un drama ecológico en el que pondrás a prueba a tus personajes tanto en su empatía animal como en su capacidad para convencer a los demás de hacer lo que no desean hacer. Está pensada para jugarla en una sola sesión que puedes intercalar entre cualquier campaña que estés jugando o llevarla a unas jornadas para mostrar las posibilidades de Pangea en ella.

Tus jugadores son personas del siglo XXI y es posible que recurran a sus conocimientos de este siglo para buscar una solución. Recuerda que en Pangea no existe la rueda (ni el eje), ni las poleas y, mucho menos, las grúas. ¿Por qué te decimos esto? Sigue leyendo y lo descubrirás Sigue leyendo

Pangea – Los danzarines de la winkana

De todos los colectivos trashumantes de Pangea, los danzarines de la winkana son uno de los más numerosos. Se podría decir, sin caer en la exageración, que son un grakin en movimiento, organizado y jerarquizado en torno a los danzarines. Hay dos núcleos, los exploradores que viajan por delante anunciando la llegada del grupo y llegando a acuerdo con los grakines donde se va a actuar; y los danzarines propiamente dichos donde viajan no solo los protagonistas del espectáculos, sino los músicos, los porteadores, los cazadores, los recolectores y un buen número de niños y bestias de carga. Sigue leyendo

Pangea – Lobo 2×03- Sombra que Camina

Una jornada descansa el grupo del Lobo en el grakin de Avalor, situado cerca de un rio caudaloso y rodeado de un muro de espinas que, en esa época, rebosan de frutos silvestres de dulce olor. Los lugareños son muy hospitalarios y amables y el grupo ha decidido quedarse allí unos días mientras reponen fuerzas tras las agotadoras jornadas precedentes. Sigue leyendo

Pangea – El maluk de cuatro manos de varas

El maluk, también conocido como dijeridu (Ver), es un instrumento musical de viento del que ya hemos hablado en alguna ocasión. Lo normal es que los dijeridu tengan una longitud de una a dos varas y son raros, dada la forma de fabricación, aquellos más grandes, aunque existen.

Un maluk de dos varas de longitud -  CC BY-SA 3.0 de Graham Crumb

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Pangea – Lobo 2×01- Sombra que Camina

El fuego crepita con intensidad, las bestias han sido descargadas u abrevadas e, incluso, los esclavos han terminado su trabajo. El grupo ha estado silencioso varias jornadas, mientras avanzaban hacia el sur, y las hogueras han sido más altas, más intensas, más duraderas de lo habitual. Para sorpresa de todos, Aarthalas rompe el silencio: Sigue leyendo

Pangea – Lobo 2×01 – A cuatro manos de jornadas de distancia

Lobo imprimía un ritmo a la caravana que no era normal. Mañana y tarde y sólo se detenían un instante antes de que el sol desapareciera para montar el campamento. La noche les pillaba con los últimos preparativos todos los días. Los animales se quejaban, los esclavos se lamentaban y hasta los compañeros de Lobo se estiraban doloridos frente a la pequeña lumbre. Lobo no hablaba, guardaba silencio desde que abandonaran el clan Fantasma. Su hermetismo era más siniestro aún que el de Aarthalas. En ella no extrañaba. Sigue leyendo

Pangea – El Caminante Verde

Fotografía de un caminante verde de Jimbleak - Imagen CC-SA 3.0 de la English language Wikipedia

El caminante verde es una planta de Pangea similar a las palmeras en su estructura aunque recuerda mucho a las higueras o a los ficus por sus raíces. Estas, en gran número y no más grande de un puño, sujetan un tronco que alcanza las cuatro manos de varas de altura y en cuya copa están las hojas que parecen planas y grandes, como las de los ficus, pero que en realidad están formadas por muchas hojas más pequeñas. También parece tener hojas en el tallo, pero, en realidad, se trata de otras plantas que requieren poca tierra y que crecen en las oquedades formadas por las raíces aéreas. A estas plantas se las conoce como pasajeras y tienen las hojas alargadas y estrechas. Sigue leyendo

Pangea – Equiseto

Jóvenes equisetos - Fotografía de Rror CC-BY-SA 3.0

También conocidas como cola erizada están plantas emparentadas ligeramente con los helechos, por su forma de reproducción, pero pueden alcanzar varias varas de altura. Su tronco recuerda ligeramente al bambú. Las hojas, que crecen en la parte superior, son finas, alargadas y crecen desde los nudos de los troncos. No son fotosintéticas y su función es permitir la dispersión de las esporas, como si fueran estambres de flores, aunque de una vara de longitud o más (se los ha visto de hasta veinte varas). La función fotosintética la realiza el tallo. Sigue leyendo

Pangea – Puentelejano

Varias jornadas al este de Aguaclara hay un grakin que recibe el nombre de Puentelejano. Se lo debe a un puente de piedra natural que cruza por encima de un río junto al que está. El puente es una enorme piedra de granito que el agua ha erosionado a lo largo de los años. Está redondeada por todas partes, pero acabo haciendo un agujero por debajo. Todo el terreno alrededor del puente es bastante arcilloso y los habitantes del grakin utilizan esta tierra para pintarse los cuerpos en las festividades y ceremonias; también lo utilizan para elaborar toscos recipientes que secan al sol. Sigue leyendo

Pangea – Silbo

Los tikki aseguran ser los inventores de este curioso instrumento musical que rara vez se utiliza para ese fin. El silbo se fabrica con la vértebra dorsal de un animal de mediano tamaño. Los tikki aseguran que debe ser la vértebra de un brontotigre o dientes de sable, pero cualquier vértebra valdrá, aunque el sonido será diferente. La vértebra se dejará secar al sol bastantes días, hasta que toda la carne se desprenda. No es bueno cocer el hueso para desprenderla porque estropea el sonido, aunque algunos chamanes reparan la cocción añadiendo cal a esta. En otras tribus ponen el hueso cerca de algún insecto carroñero para que este se encargue de limpiarlo.

Vértebra dorsal

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