Pangea – El ayudante del chamán

El visitante de una choza o cueva de un chamán quizás se sorprenda al descubrir una pequeña figura de madera, toscamente tañada con dos generosos senos y un miembro viril formado por una cuerda trenzada, pero después deshilachada en su extremo. Se le llama «el ayudante del chamán» y es uno de los extraños instrumentos que permiten a estos individuos conectados con la naturaleza y la Taga, descifrar el clima y las lluvias. Gracias a ellos, los chamanes pueden predecir si el día será soleado o lluvioso, lo que es importante para saber dónde pacerán los animales o donde será más seguro encontrar frutos silvestres.

Ayudante de chamán

Los chamanes aseguran que su ayudante es una representación de la taga y aunque parece que no le guardan respeto (lo tienen colgado en cualquier parte en el exterior y no lo cuidan), no permitirán que nadie lo toque y de hacerlo, son capaces de lanzar alguna maldición al infractor. Según cuentan, el ayudante les susurra las predicciones sobre el clima.

Hay muchas representaciones del ayudante, algunas son totalmente masculinas y otras femeninas (en este caso la cuerda forma la trenza de la ayudante), pero lo normal es que sea una representación bisexual porque, según los chamanes, el ayudante es varón y hembra y ninguna de las dos cosas.

El secreto del ayudante, que solo se revela a los aprendices muy avanzados, pocos días antes de su nombramiento como chamanes, es la cuerda. Su obtención y fabricación es una de las últimas enseñanzas del chaman maestro. Hay que tratarlo (secándolo en una hoguera) y trenzarlo de una forma especial que deja un lado más apretado que el otro, lo que hace que se curve hacia abajo. Cuando hay humedad en el ambiente, la zona más tensa se afloja y hace que la cuerda se enderece y el miembro viril se levanta. Para los avispados ojos del chamán, eso significa que puede llover. La certeza solo la da la experiencia en la zona que le permitirá distinguir una tormenta de la bruma de la mañana.

La cuerda no mantiene sus «poderes» eternamente y se va aflojando con el tiempo. Entonces los chamanes trenzan otra cuerda y sustituyen la anterior de forma discreta. El deshilachar el extremo de la trenza no es una cuestión estética, favorece la captación de humedad.

Como decimos, la talla del tótem es muy diversa. La mayoría son de madera, pero los hay de hueso, de piedra, de conchas, etc. La trenza puede ser de origen vegetal o ser pelos de animales (dicen que el pelo de mamut es muy bueno para este fin) e, incluso, pelos de dwaldur o algunas razas de mendwan (los pelos de tikki y dwandir no parecen funcionar). La obtención de uno de estos materiales suele ser alguna de esas cosas raras que encargan los chamanes a los aventureros.

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