Comandos – Unos días en Lisboa

Unos días en Lisboa

Bienvenido a esta nueva aventura para el Día D y, en esta ocasión, abandonaremos las playas y nos iremos a misteriosa Lisboa del año 1944. Un lugar plagado de espías, conspiraciones políticas, sonoros engaños y traiciones. Estamos a finales de mayo y todos presienten que las cosas van a cambiar en breve…

Pues encontrar unos personajes pregenerados para jugar esta partida en el siguiente enlace: Personajes Ver

Portugal en 1944

Permítenos una breve introducción sobre Portugal. Gobernaba el país un dictador de nombre Salazar que si bien se podría comparar con Hitler, Mussolini o Franco, en realidad su ideario político difería bastante del de sus vecinos. Por ejemplo, Salazar nunca compartió el antisemitismo de los nazis (de hecho, llegó a afirmar que no podía construirse una nación basada en el odio a una parte de ella). Sin embargo, compartía con todos ellos un visceral antagonismo contra el comunismo. Ser comunista en Portugal no era un trabajo fácil en estos años. Sigue leyendo

Rol Negro – Archivos de Clara #01 – El cadáver en la pajarera

2009 sigue siendo un mal año para Clara. Aún no hace un año del asesinato de Pedro, su hermano, y un poco menos de que decidiera reciclarse en detective privada, asumiendo la dirección de la agencia que este tenía. Sus ahorros están sirviendo para adecentar las oficinas y empieza a ir justa de efectivo.

Esta siendo dura la transición, pero no tiene reproche alguno con los trabajadores que tenía su hermano. Prácticamente eran parte de esa «familia» que hay gente que se crea en el trabajo, y esa misma «familia» ya forma parte de Clara, tanto en la parte afectiva como en la profesional.

Son tiempos ciertamente duros, pero que con el esfuerzo de todos (Leopoldo, Andrés y Elisenda) van sorteando las penurias monetarias. Se nota que todos se dedican a un trabajo que les apasiona y están contagiando a Clara. Tiempos duros que reclaman dedicarse a casi cualquier caso que cruce su puerta rogando por su atención.

Como el caso que les ocupa en la actualidad. Pablo Sirvent, personaje «cosmopolita» y de cierto estatus de la sociedad cuniense, al que no se le conoce filiación alguna, reclama sus servicios, que pagará gustosamente, para que le resuelvan un asesinato familiar. Ya que la policía no parece interesada (?) ha decidido contratar sus servicios. Sigue leyendo

Exo – Información comprometida

Resumen

Los personajes han decidido volver a la «Ratón de campo» la base espacial desde la que opera de vez en cuando Álvarez para entregarle el disco de datos que le han entregado Olivia y Ferma.

De nuevo, fácil y rutinario.

Antecedentes

Es de suponer que los personajes han tenido éxito en la aventura anterior (18581 Ver) dejando sanas y salvas a las dos espías oeonitas.

Si conocen el contenido de los datos o no queda a las decisiones tomadas por los jugadores. Si no lo saben, pueden pensar que sigue siendo una entrega rutinaria.

Es complicado que se de esa opción. Por lo tanto, quizás les mueva el dinero (al saber el secreto de las dos espías y el doble juego de Álvarez pueden intentar pedirle mucho más dinero del convenido en un principio) o algún sentimiento patriótico (sobre todo si hay personajes oeonitas o nostálgicos de la vieja Oeon). Sigue leyendo

1808 – 3×07 – Las entregas

Rojo y Oro

Pasaron varios días en compañía de aquel pastor. A chaparro le tocó acercarse al pueblo y adquirir algunas viandas para que su estancia no dejara al pobre hombre sin recursos. Fueron jornadas agradables con esos día de invierno en el que al frío le da pereza levantarse y el sol aún recuerda sus tiempos mozos.

Cuando ya se acercaba el final de la tarde, el anciano se colocó detrás del sargento Padilla. Aquel hombre se movía con un sigilo inusitado entre el balar de las ovejas y le sorprendió, algo difícil de conseguir, hablando sin preámbulos.

—Veo que no ha tardado mucho en darse cuenta.

—Se refiere —respondió sin girarse— al hombre del burro que todos los días emprende camino cargado y vuelve por las tarde vacía.

—Se llama Laureano. No es del pueblo, pero vive allí porque se casó con Margarita, una de las hijas del dueño de algunas de estas ovejas.

—¿Está abasteciendo a guerrilleros? Sigue leyendo

Exo – Campaña Rey Rojo.

Capítulo Nueve: Ramificaciones.

En el anterior capítulo de esta campaña, que ya enfila su recta final, dejamos a los personajes en un laboratorio de Wica, con información suficiente sobre Rey Rojo para detener la pandemia y para demostrar que la Reina Roja era un falso remedio. Seguramente no tendrán pruebas de que proviene de los iroiendi, pero sí de que existe una conspiración para perjudicar a los aioll.

Ancor, el jefe del laboratorio al que llegaron los personajes de la mano de Mariuk, se ofrecerá a ponerse manos a la obra para buscar un remedio e incluso si los personajes no están de acuerdo, él se pondrá a ello por orden de los sheller y de la RFP igualmente. Sin embargo, estas instrucciones llegarán ya después de que los personajes empiecen a moverse, ya que Ancor no tiene interés en principio en perjudicar a los aioll y no desanimará a los personajes de intentar parar la epidemia.

En este punto la campaña vuelve a abrirse en múltiples direcciones, dependiendo de hacia dónde quieran llevarla los personajes. En consecuencia, en los siguientes capítulos proveeremos a las Direcciones de Juego de herramientas para responder a las acciones de la mesa de juego, al menos en la mayoría de los casos. Sigue leyendo

Comandos – El puente sobre el río Seinne

El avance hacia el suroeste de Francia no parecía encontrase con mucha oposición. En ocasiones se detenían porque alguna unidad alemana, sin combustible, había decidido dar batalla en algún pueblo, pero la artillería de cuerpo estadounidense y la aviación les convencían pronto de lo fútil que resultaba la resistencia.

— El secreto de la guerra moderna —aventuró Snelling— es no correr más que tu artillería.

Y la 1ª división tenía cierta ventaja en eso porque el Cuerpo del que dependían tenía todas sus baterías con vehículos de remolque. No era tan versátiles ni rápidas como los Wolverine, pero suficiente para no jugarse el pellejo. En las sangrientas playas de Omaha, sí los echaron de menos.

Y llegó el día en el que empezaron a girar al este, llevaban otro cuerpo a su derecha y otro a su izquierda y entre los tres eran parte de un ambicioso intento de envolver a todo el ejército alemán que aún resistía en el frente de Normandía.

Una noche llegaron a una pequeña localidad junto al río Seinne. No era un río especialmente complicado (no era el Sena al que sabían se tendría enfrentar en el futuro), pero su riberas estaban plagadas de densos bosquecillos que limitaban, mucho, la protección de las armas pesadas. El mando no quiso esperar al amanecer porque creyó que los alemanes, ahora en retirada, podrían preparar una buena defensa si se detenían. Sigue leyendo

1808 – 3×06 – El pastor

Rojo y Oro

Haciendo camino les pilló a los mangas verdes el final de diciembre, con la lluvia y los fríos colándose en los huesos y el mal humor adueñándose de los espíritus. Seguían una senda que empezó prometedora, pero que acabó convertida en un pedregal estrecho que transitaba siguiendo un río frío de montaña. Se apearon de las monturas para evitar que se quebraran las patas, lo que provocó que Chaparro se lamentara porque a nadie parecía preocuparle que fuera él quien se rompiera las patas.

La ascensión terminó en un prado con una cobertizo desvencijado donde se escuchaba el balar del rebaño y una caseta de piedra y madera con humo en el hogar.

—Les estaba esperando —les dio la bienvenida un anciano que, desde el porche, se entretenía afilando un cuchillo con una piedra de esmerilar. El arma, de esas que entran y salen en la vaina con un vaivén, tenía un tamaño considerable y el desgaste propio del uso frecuente. Sigue leyendo

Pangea – ¡Defensa!

Resumen

El grupo de personajes jugadores acuden a la llamada de auxilio de una pequeña tribu que está siendo acosada por una partida de bandidos desde hace varias jornadas.

Antecedentes

La tribu de la liebre blanca se asienta al este de Aguaclara, en un pequeño valle por el que transcurre uno de los numerosos afluentes del río Púrpura. Este entorno les proporciona todo lo necesario para llevar una vida plácida: pesca, caza, pastos para el ganado, etc.

Son un grupo de humanos de carácter sedentario con una división clara de las tareas de trabajo: los hombres se dedican a la ganadería y la caza, las mujeres a la recolecta de frutos y cereales. Las tareas de artesanía se realizan indistintamente entre unos y otros. Los más hábiles toman aprendices para asegurar el paso de conocimientos a la generación venidera.

En la actualidad son unas treinta familias con una media de tres hijos.

Hace unas jornadas (un par de manos) un grupo de bandidos se han asentado en los alrededores y han empezado a robar cabezas de ganado y a asaltar a los miembros de la tribu. Hace dos días, forzaron físicamente a una de las muchachas del pueblo mientras recogía bayas en la arboleda aledaña a la aldea. Sigue leyendo

Exo – Saltando al vacío

Resumen

Los personajes han quedado con uno de sus contactos por una oferta de trabajo que puede ayudarles a aliviar un poco la presión de las deudas que hace un tiempo les viene mordiendo los talones.

El encargo consiste en llevar a dos personas a un planeta que está sometido a bloqueo por parte de la RFP. Han de llevarlos sanos y salvos a un punto concreto del planeta y allí recoger un paquete y volver a su contacto para entregárselo.

Fácil y rutinario.

Antecedentes

Las personas en cuestión que necesitan el transporte son dos humanas que aducen la necesidad de entrar en el planeta para reunirse con su familia. En realidad, son dos espías oeonianas que tras realizar una serie de trabajos en los planetas bajo control republicano (en su mayoría reunir información suficiente para sabotaje de infraestructuras de la RFP) que retornan a un lugar seguro durante un tiempo. Sobre todo tras la última operación ya que han dejado un rastro y la RFP se acerca. Sigue leyendo

Pangea – 3×06 – La larga espera

Y Kel esperó.

Le habían dicho que no lo hiciera, pero no obedeció. Los tikki no suelen obedecer las órdenes si no las comprenden o al menos eso se decía cuando la noche le sorprendió al raso y empezó a escuchar los ruidos de los depredadores nocturnos. ¿Qué puede hacer un pobre tikki solo en campo abierto? Exacto, recoger madera, varillas y trenzar cuerdas toscar con zarcillos. Estaba en ello, cuando en la lejanía, recortado contra la aurora nocturna vio la silueta del animal. Quizás un lobo, pero de un tamaño superior al que estaba acostumbrado. ¿Estaría solo?

Y Kel espero, subido a lo alto de la colina, sin perder de vista la entrada por si sus amigos volvían. Y desde allí, sus buenos ojos vieron como el animal se acercaba receloso cambiando de dirección mientras olfateaba en el aire a su víctima, al pobre tikki. Quizás le atemorizara y se marchara, pero no se hacía ilusiones. Kel cogió su lanza de madera endurecida al fuego y esperó. La negra punta se perdía también en la oscuridad de la noche. Sigue leyendo