Comandos – M1A1 Pack Howitzer

La infantería siempre ha necesitado piezas de artillería que pudieran ser transportadas por el campo de batalla, para proporcionarles apoyo directo en sus avances. Ya sean cañones, obuses, o morteros debían ser ligeras y compactas, en especial para los tropas de montaña.

Al terminar la Primera Guerra Mundial, el ejercito norteamericano constituyó en 1920 un comité para evaluar el desempeño de su artillería, el Westervelt Board. Uno de sus objetivos era diseñar una nueva pieza de 3 pulgadas (75mm), capaz de batir objetivos a 5.000 metros y que se pudiera desmontar en no más de cuatro cargas para su transporte en mulas.

Tras varios años de trabajo, con diversos prototipos, concluyeron con un diseño final en 1927, que se estandarizó como el M-1 pack howitzer (esta designación, literalmente «obús de carga» procede de la idea de que se pudiera transportar a lomos de animales carga – pack animals – generalmente mulas).

El M1 tenía un peso de 740kg y eran necesarios al menos seis mulas para transportarlo, lo que excedía los requerimientos. Pero en el resto de características sobresalía, con un proyectil de alto explosivo de 7kg que podía alcanzar los 9,400 metros, una elevación de 45º y una depresión de 4º. Todo ello en una pieza muy compacta, a pesar de que se montaba en la cureña M1 de ruedas de madera de radios y banda metálica. Sigue leyendo

Comandos – Bofors AT 37mm

Durante el periodo posterior a la Primera Guerra Mundial, el desarrollo de armamento continuó, en especial en firmas de países no beligerantes, como fue en el caso de la sueca Bofors.

En 1921 la firma comenzó a trabajar en un nuevo cañón anticarro, sobre un diseño de la alemana Krupp. Antiguas rivales, en 1919 ambas firmas comenzaron a trabajar conjuntamente. Krupp quería seguir desarrollando y vender armamento (algo prohibido por el Tratado de Versalles), mientras que Bofors quería acceder a la experiencia de su antigua rival, y lo que era más importante, al mercado internacional. Poco a poco la cooperación se hizo más profunda, hasta el punto de que a finales de los años 20, Krupp era dueña de un tercio de las acciones de Bofors.

La intención era desarrollar el mismo arma en tres calibres diferentes (37mm, 47mm, 75mm). Suecia probó una unidad de 37 mm (modelo L/37 m/21) en 1922, y poco después Suiza probó una segunda unidad, pero ninguna de las dos naciones adoptaron el modelo. Al año siguiente Polonia adquirió un ejemplar en 47 mm, pero tampoco solicitó más ejemplares. Ante la falta de interés, Bofors decidió aparcar el proyecto. Sigue leyendo

Comandos – Autocannoni da 90/53

Italia entró en la Segunda Guerra Mundial con una gran selección de equipamiento anticuado, en gran medida a causa de que su industria pesada no estaba muy desarrollada. Una de esta firmas, Ansaldo, tomo nota del uso por parte alemana de sus Flak 18 de 88mm montados en semiorugas contra los carros aliados durante la campaña de Francia de 140 (especialmente en la batalla de Arras). Su intención era estudiar la posibilidad de utilizar su cañón de 90/53 de una manera similar, montándolo en camiones como se había hecho durante la PGM con los autocannone.

El Cannone da 90/53 era un arma formidable, con unas increíbles capacidades balísticas. Deriva de un arma anterior, el cañón antiaéreo naval Cannone da 90/50 Mod. 1938, que se diseñó para reemplazar los anticuados ?koda K10 y K11 de 100mm en servicio en los buques de la armada italiana.

Cannone da 90/53

Cannone 90/53 Modello 41C Sigue leyendo

Comandos – M-31 Tank Recovery Vehicle

Ya en los orígenes de los tanques, durante la Primera Guerra Mundial, se hizo evidente que se necesitaría disponer de vehículos preparados para rescatar y recuperar a los vehículos dañados o averiados.

Durante el periodo de entreguerras, no se hicieron muchos trabajos en este campo, y por norma general, se confió estas tareas a camiones de gran tonelaje (como en el caso del ejercito norteamericano).

En gran medida esto se debió a que por lo general eran tanques ligeros, pero a medida que se avanzaba en el diseño y se introducían modelos de mayor peso, se fue haciendo evidente que los camiones no eran tan eficientes para esta tarea, teniendo en cuenta la adopción del tanque medio M3 Lee de 27 toneladas y de su sustituto, el M4 Sherman de 30.

Así, a principios de 1942 el U.S. Ordnance Department tras rechazar el diseño de un tractor oruga basado en el M3 A5, el Heavy Tractor T16 por no considerarlo adecuado para su cometido, se planteó si no serviría de base para un vehículo de recuperación de tanques. El resultado sería el Tank Recovery Vehicle T2, que estaría listo en septiembre del mismo año. Se retiró todo el armamento, instalándose una ametralladora de calibre fija en el frontal, a la izquierda del conductor. Además se instaló un afuste para otra ametralladora en la torreta, aunque algunas unidades de ingenieros la reemplazaron por el afuste para ametralladoras M2 HB de calibre 50 que se montaba en los camiones. Sigue leyendo

Comandos – Ametralladora ligera Madsen

La ametralladora ligera Madsen es para muchos la primera de su tipo, y aunque hay discrepancias en cuanta ello, es sin duda la primera en ser producida en gran cantidad. De hecho fue un éxito comercial para la empresa, que la vendió a 34 países en 12 calibres diferentes.

Sus orígenes se remontan hasta 1883, cuando el capitán de artillería Vilhelm Herman Oluf Madsen y el técnico del Arsenal Danés Rustmester Rasmussen comenzaron a trabajar en un nuevo rifle de carga automática y operado por gas. El primer modelo, terminado en 1886 presentaba varios fallos, por lo que se produjo una revisión, introducida en 1896. No obstante su producción fue muy reducida, de apenas 50 ejemplares aproximadamente, y que fueron empleados por tropas de de fortificaciones costeras danesas.

A pesar de este limitado éxito, varios inversores creen en su futuro y fundan la Compagnie Madsen A/S (más tarde llamada Dansk Rekylriffel Syndikat A/S y posteriormente Dansk Industri Syndikat A/S), adquiriendo las patentes de Madsen y Rasmussen. Como gestor se contrata al teniente Jens Schouboe, y que trabajará en el rifle automático, desembocando sus esfuerzos en la patente de 1901 de la ametralladora ligera Madsen. Sigue leyendo

Comandos – Dodge series WC «Beep»

El ejército de Estados Unidos alcanzó un enorme grado de mecanización durante la Segunda Guerra Mundial, apoyado por la gran industria automovilística del país, con empresas como Dodge, que se convertiría en el principal suministrador de camionetas de sus fuerzas armadas a lo largo del conflicto.

Dodge suministraba vehículos al ejercito desde 1916, gracias a su robustez y calidad. Sus modelos eran derivados contrapartidas del mercado civil, pero en la década de los 30 comenzaron a trabajar a iniciativa propia en diseños más específicos para el ejército. Con esta experiencia, presentaron una propuesta a la Quartermaster Corps (la rama logística del ejercito encargada de la compra de material), que en 1939, ante la perspectiva de una nueva guerra en el horizonte, deseaba estandarizar la flota de vehículos de servicio del ejército.

Su diseño (serie VC) se basaba en unos de sus modelos civiles, la serie TC de 1939. Para el servicio militar mantuvo una buena parte de sus componentes (incluyendo parte de la carrocería y el motor de 6 cilindros en línea, de 3.3 litros y caja manual, de 3 velocidades, pero se reforzó el chasis y se le dotó de tracción a las cuatro ruedas, aunque perdiendo capacidad de carga (reducida a media tonelada). Sigue leyendo

Comandos – Peto de acero SN-42

Históricamente ha habido una guerra entre las armas y las armaduras (o defensas). Castillos, barcos?. y corazas. La introducción de las armas de fuego personales y su evolución provocaron que las armaduras perdieran paulatinamente su lugar, hasta el punto de que en occidente, a partir del siglo 17 su uso era bastante marginal.

De hecho, al comienzo de la primera guerra mundial, la mayoría de las tropas no contaban siquiera con cascos metálicos. Francia dotaría a sus tropas con un casco basado en el de los bomberos en mayo de 1915, Inglaterra seguiría el ejemplo francés y adoptaría el Mark I unos meses después, en noviembre, al igual que Alemania, con su M16 Stahlhem.

Simultáneamente se comenzaría a trabajar en diferentes chalecos y armaduras personales, pero su uso fue más esporádico, siendo su principal usuario Alemania, que distribuiría medio millón de petos de acero, los Infanterie-Panzer, literalmente, armadura de infantería. Aunque pesados y ruidosos (por lo que no se empleaban en patrullas), las tropas los apreciaban ya que les daba protección contra la metralla y a cierta distancia, contra los francotiradores. Las tropas de asalto lo emplearon hasta que terminaron por descartarlos por lo molestos que resultaban, así que su uso quedó restringido a las trincheras. Sigue leyendo

Comandos – Bergmann-Bayard m1910/21

Muchas armas han pasado a la historia con el nombre de sus diseñadores, pero no es el caso de la protagonista de este articulo, que fue bautizada por el industrialista que la fabricó.

Bergmann-Bayard m1910/21

Bergmann-Bayard m1910/21

Theodor Bergmann (1850-1931) , miembro de una familia de fabricantes de cerveza y taberneros alemanes comenzó a trabajar desde joven en una firma metalúrgica, Eisenwerke Gaggenau, convirtiéndose a sus 29 años en socio y gestor de la misma. Bajo su dirección, la empresa amplió su catalogo de productos, que incluiría desde vigas de acero, railes y equipos ferroviarios a menaje de cocina, bicicletas y finalmente, armas.

Estas armas eran al principio de aire comprimido, fabricadas bajo licencia. Pero en 1892 adquirió los derechos para una pistola automática a un ingeniero húngaro, aunque posteriormente Bergmann abandonaría la compañía, para fundar su propia empresa, llevándose a la misma estos derechos. Su compañía, la Bergmanns Industriewerke fabricaría los mismos productos que la Gaggenau, aunque explotaría las licencias de la pistola automática gracias al trabajo de Louis Schmeisser, uno de los ingenieros de armamento más reputados. Sigue leyendo

Comandos – Krag-Jørgensen m/89-24

En 1897 Dinamarca decidió renovar el arma principal de sus tropas, ya que el rifle que empleaban, el Remington Rolling Block ya tenía 30 años de edad, y era muy inferior al que empleaban sus vecinos, principalmente rifles de cerrojo con cargador.

Así, solicitaron diseños a varios fabricantes, incluyendo Kropatschek, Fruhwirth, Hotchkiss, Ward-Burton y Remington Keene y aunque el ejercito prefería el rifle Lee, en 1889 fue seleccionado el modelo noruego, el Krag-Jørgensen.

Noruega ya había adoptado un nuevo rifle de repetición en 1884, el Jarmann, pero no era un gran diseño, y ya se estaban pensando en sustituirlo. En este contexto, Ole Herman Johannes Krag, capitán de ejercito noruego y director de la fabrica de armas estatal Kongsberg Våpenfabrikk, y que ya había diseñado anteriormente el rifle Krag-Petersson adoptado por la armada noruega, comenzó a trabajar en un nuevo diseño. Para ello contó además con la ayuda del maestro armero Erik Jørgensen. Uno de los primeros prototipos se envió a las pruebas de Dinamarca, y estas contribuyeron a mejorar el arma. Originalmente era muy similar al rifle Jarmann aunque con el mecanismo de carga que caracterizaría al Krag-Jørgensen, pero en los meses sucesivos a las pruebas se rediseñó el arma incorporando la experiencia en Dinamarca y los comentarios de varios armeros, para incluir un nuevo sistema de cerrojo. Sigue leyendo

Comandos – Solothurn S18-1000

La llegada de los carros de combate en 1916 supuso toda una sorpresa para el ejército alemán, que tuvo que buscar soluciones contra esta nueva amenaza. Una de ellas fue el desarrollo de armas de gran calibre pero portátiles, como el TankGewehr M1918, que era un rifle de cerrojo mauser de calibre 13mm.

Este sería el primer rifle anticarro del mundo, un arma que ganaría popularidad durante el periodo de entreguerras, ya que proporcionaba a la infantería un dispositivo portátil con el que luchar contra los tanques.

Pero el Tratado de Versalles de 1919 supuso un fuerte varapalo a la industria armamentística alemana, que le impuso fuertes restricciones. Una de ellas era que le impedía desarrollar nuevas armas de gran calibre que tuvieran la capacidad de inutilizar a los carros de combate aliados. Por ese motivo el venerable TankGewehr M1918 se mantuvo en servicio hasta 1933.

No obstante, la renacida industria alemana buscó maneras para trabajar con esas restricciones. Esto nos lleva al caso de Rheinmetall, que en 1929 estableció una subsidiaria en Suiza, Waffenfabrik Solothurn. Bajo este paraguas los ingenieros alemanes pudieron diseñar un nuevo cartucho, el 20×138mmB, uno de los de mayor potencia de su calibre y que continuaría en servicio hasta la década de 1950. Se emplearía en armas como el Lahti L-39 finlandés y los cañones antiaéreos alemanes de 20mm. En base a este cartucho, Solothurn comenzó el desarrollo de varias armas, comenzando por el ST-5, un cañón antiaéreo, seguido por el anticarro Tankbuchse S5-100 en 1932, aunque tenía numerosas deficiencias por lo que se abandonó este modelo. Sigue leyendo