Comandos – Otter Mark I

En 1940, tras la debacle de la campaña de Francia, el Reino Unido necesitaba reequiparse con urgencia, por lo que envió peticiones de diseños a todas las naciones de la Commonwealth. Una de estas solicitudes abarcaba las especificaciones para un vehículo ligero de reconocimiento. En 1941, la GMC Canada, a la sazón el mayor productor de automóviles de Canadá, consiguió unos planos del Humber LRC Mark III, que usaría como referencia para comenzar a trabajar en un diseño nuevo.

El resultado sería el Otter Mark I, basado en el chasis del camión Chevrolet C15 Canadian Military Pattern, lo que resultaría en un vehículo más pesado y lento, pero con mejores capacidades todo terreno. A pesar de contar con un motor mas potente que el Humber, era más grande y le superaba en más de una tonelada, lo que lo convertía en un vehículo lento y de prestaciones pasables. Y aún con todo era un vehículo apreciado por sus tripulaciones por ser robusto y de mantenimiento sencillo.

En cuanto a protección, el Otter contaba con un blindaje de 12 milímetros en el frontal, y 8 milímetros en los laterales, lo que igualaba a la del Humber Mark III. Pero en la parte trasera disponía de 10 mm, y en el techo 12 milímetros, lo que era una mejora notable con respecto a su “progenitor”. Sigue leyendo

Comandos – Churchill NA 75

El Reino Unido entró en guerra con una filosofía relativa a los carros de combate muy definida, dividiéndolos en tanques de crucero, más rápidos y con menos blindaje, destinados a romper el frente. Y por el otro lado los tanques de infantería, lentos y con un mayor blindaje, cuya función era acompañar a la infantería en la penetración del frente.

Y para este último cometido, el principal caballo de batalla terminaría siendo el tanque de infantería Mark IV (A22), más conocido por su nombre de Churchill, lento, bien blindado y con una gran capacidad de todoterreno, aunque tenía una debilidad con su armamento. Tanto las versiones Mk. y II con sus cañones de 2 libras como los Mk. III y IV con sus 6 libras carecían de un buen proyectil de alto explosivo (HE), lo que irónicamente, era un tanque de infantería que no proporcionaba un gran apoyo de artillería.

Un oficial de Royal Electrical and Mechanical Engineers (REME), el capitán Percy H. Morrell, propuso una solución bastante radical para este problema. Destinado en Túnez, estaba al cargo de desmantelar tanques dañados en batalla, y en particular, M4 Sherman. Muchos de estos carros tenían sus cañones M3 de 75 mm en buenas condiciones, por lo que planteó la posibilidad de instalarlos en torretas de Churchill Mk. IV. Sigue leyendo

Comandos – Zis-30

El pequeño destructor de tanques

El comienzo de la operación Barbarroja supuso una debacle para el Ejercito Rojo. A pesar de su alto grado de mecanización, y de contar con algunos de los vehículos más modernos de la época, las pérdidas en medios materiales y humanos fueron terroríficas.

Tales fueron las pérdidas que las factorías eran incapaces de reponer las unidades blindadas a la misma velocidad con la que se sucedían. Era necesario, por tanto, tomar medidas drásticas e improvisar con lo que se tenía a mano.

Se produjeron varios vehículos improvisados, con mayor o menor fortuna, pero uno de ellos destacó por los buenos resultados, el Zis-30. Su nacimiento se debe a una orden emitida por el Ministerio de Armamento en Julio de 1941, por el que se solicitaban diseños para cañones anticarro autopropulsados, baratos y fáciles de fabricar. Y lo que era más extremo, tenían sólo dos semanas para completar sus propuestas.

La tarea no era nada fácil, ya que el Ejercito Rojo no tenia experiencia con este tipo de vehículos, ni se había producido ninguno (más allá de unos prototipos de diversos proyectos, abandonados todos anteriormente). El ministerio firmó la orden para que se diseñasen tres modelos diferentes, usando cada uno un cañón diferente: de 37mm, 57mm y 85mm. Sigue leyendo

Comandos – T-20 Komsomolets

A medida que el ejercito soviético crecía y se modernizaba, incorporaba nuevas armas y doctrinas, en especial en el campo de la artillería. Tradicionalmente las piezas de artillería eran arrastradas por tiros de caballos, pero los planes de modernización abogaban por apostar por unidades motorizadas, por lo que a finales de la década de 1930 se solicitó diseños para las diferentes necesidades.

Una de las solicitudes pedía un tractor ligero que permitiese cambiar de posición rápidamente, aún con el enemigo en sus proximidades (a un alcance estimado de 500 a 1000 metros), lo que requería que fuera un vehículo ágil, rápido (al menos igual que los blindados enemigos) y fácil de manejar. Este vehículo debería remolcar piezas de artillería ligera, como el cañón antitanque de 45 mm y el mortero pesado de 120 mm. Debía además transportar una pequeña cantidad de munición (en un armón o remolque), y la dotación necesaria (6 hombres).

Pero sobre todo, los requisitos incluían que debía ser barato y fácil de producir en serie, ya que debía incorporarse cuanto antes al Ejército Rojo. Para alcanzar este último requisito los diseñadores apostaron por incorporar elementos de tanques ligeros, como el chasis, caja de cambios y motor. Sigue leyendo

Comandos – T-34-57 «Exterminador»

El T-34 es uno de los carros más prolíficos, no solo de la SGM, sino de la historia. Y a lo largo de su carrera surgieron numerosas variantes, algunas entraron en servicio, mientras que muchas otras no pasaron de los planos en las mesas de diseños. En este artículo veremos una de estas versiones, que entró en servicio aunque en un numero muy escaso, a pesar de sus buenas prestaciones.

Durante los años 30 la Unión Soviética mantenía una flota de carros de combate muy impresionante, con buen blindaje y armamento. Pero a principios de 1940 se estimó que no merecía la pena seguir trabajando en cañones de 45mm, y que había que desarrollar un nuevo modelo con un calibre de 55-60mm. El objetivo era rearmar a los ya existentes KV y T-34, así como posibles diseños futuros, con un arma de alta velocidad, para batir a la nueva generación de carros enemigos (véase alemanes) con los que se especulaba que se enfrentaría el ejército.

Paralelamente, la Oficina de Diseño de Zavod Nº 92 en Gorkii, había comenzado por cuenta propia el diseño de un cañón antitanque de 57mm, designado ZiS-2. Esta iniciativa fue apoyada por el jefe del Directorio Principal de Artillería del Ejército Rojo, el Mariscal de la Unión Soviética Grigori Kulik, y en Diciembre de 1940, el primer prototipo modificado para montar en carros fue terminado, recibiendo la designación de ZiS-4. Tras una serie de pruebas en la factoría, se instaló un ejemplar en un T-34, con el que siguieron las pruebas hasta mayo de 1941. Aunque se encontraron deficiencias, la comisión que supervisaba las pruebas recomendó su producción al considerarlo un “verdadero destructor de tanques”. Sigue leyendo

Comandos – Sd.Kfz.101 2cm FlaK 38 auf Pz.Kpfw.I Ausf.A

«Flakpanzer I»

Flakpanzer en el invierno ruso

Siempre es importante obtener lecciones de las operaciones anteriores, y el ejercito alemán detectó que sus unidades Flak motorizadas estaban insuficientemente protegidas. Por ello,

el Heereswaffenamt, la agencia de armamento del ejercito decidió emplear instalar cañones antiaéreos ligeros en chasis de carros desfasados.

Así, se decidió instalar el Flak 38 de 20mm y que ya había sido usado sobre camiones o en semiorugas, sobre tanques ligeros Pz.Kpfw.I. Es interesante el hecho de que tanto el cañón cómo el tanque estaban considerados por parte del ejército como equipamiento de prestaciones inadecuadas para cuando comenzó el proyecto. Finalmente, a principios de 1940, el Heerswaffenamt / Wa.Pruf 6 redactó la orden técnica, que remitió a las firmas Alkett y Daimler-Benz, aunque algunas fuentes afirman que el trabajo lo realizó la empresa Stoewer. Es posible que en realidad lo único que hiciese esta última fuera el ensamblaje final de los componentes fabricados o modificados por las otras dos empresas. Sigue leyendo

Comandos – Sturm-Infanteriegeschütz 33B

(s.I.G.33 auf Fahrgestell Panzerkampfwagen III (Sf))

El obús de infantería sIG 33 tuvo una larga carrera en la Wehrmacht, y ya había sido montado en dos chasis diferentes de carros de combate para proporcionarle una movilidad superior. Pero estos vehículos (denominados por algunas fuentes cómo “Bison”) presentaban numerosas deficiencias, por lo que a partir de 1941 comenzó a estudiarse la posibilidad de montar el arma en el chasis de un StuG III.

Sturm-Infanteriegeschütz 33B - Imagen de dominio público

Esta decisión fue abordada en diversas conferencias con el mismo Adolf Hitler, y en la celebrada el 20 de septiembre de 1942 se decidió, que dada la experiencia de combate urbano de Stalingrado, era decisivo que el vehículo contase con una adecuada protección.

No está muy claro cuál fue el proceso de diseño, pues las fuentes difieren sobre si fue construido en dos tandas de 12 vehículos, o en una única de 24. En cualquier caso, las 24 unidades construidas usando chasis de Sturmgeschutz III fueron entregados en Octubre de 1942. Sigue leyendo

Comandos – 15 cm sIG 33 auf Fahrgestell Panzerkampfwagen II (Sf) Sd.Kfz.121/122

15 cm sIG 33 auf Fahrgestell Panzerkampfwagen II (Sf) Sd.Kfz.121/122. Imagen de dominio público

En 1941 la campaña en el norte de áfrica marchaba a buen ritmo para los intereses de Alemania, pero había un detalle que preocupaba al Mariscal de Campo Erwin Rommel. Sus unidades no contaban con el suficiente apoyo de artillería pesada, ya que muchas de las piezas eran arrastradas por tiros de caballos. Este sistema, aunque anticuado, funcionaba en Europa, pero la logística de mantener a los animales era inviable para los rigores del desierto. Por tanto, era necesario encontrar una solución.

Para la campaña de Francia estuvieron disponibles los 15 cm sIG 33 (Sf) auf Panzerkampfwagen I Ausf B, y aunque proporcionaban movilidad a la artillería pesada, resultó en un vehículo con numerosas deficiencias, especialmente en lo relativo a su chasis. Por ello comenzaron una serie de pruebas en 1940 para instalar la misma pieza en el chasis de un Panzerkampfwagen II, con el objetivo de reducir la altura y tener una plataforma mucho más resistente. El primer prototipo empleaba un chasis estándar del Panzer II, aunque tras varias pruebas, se demostró que el espacio era muy limitado. De hecho, el General Halder, tras una inspección, incluyó lo siguiente en su diario: “El espacio interior del s.I.G. auf Pz.II es inaceptablemente pequeño. Los nuevos vehículos deben estar disponibles en cuatro meses. La producción en serie debe comenzar en un año.” Sigue leyendo

Comandos – 15 cm sIG 33 (Sf) auf Panzerkampfwagen I Ausf B

La doctrina alemana para la SGM enfatizaba la cooperación entre las diferentes armas del ejército. Un ejemplo es el empleo de piezas de artillería para apoyo directo de la infantería. Muchas naciones contaban con cañones para el apoyo de la infantería, pero Alemania empleó uno de mayor calibre de lo habitual, el sIG 33 (schweres Infanterie Geschütz 33) de 150mm.

Un sIG 33 auf Panzerkampfwagen I en Grecia en 1941

La invasión de Polonia demostró no obstante que los sIG 33 asignados a las unidades de infantería no podían mantener el ritmo de las unidades blindadas. De ahí que se decidiese montar el cañón en chasis de tanques desfasados. Alkett diseñó un prototipo en muy poco tiempo, usando un sIG 33 con su afuste completo, montado en unos railes sobre el chasis de Panzer I Ausf. B, al que se le había quitado la superestructura y la torreta. De hecho, el primer prototipo no contaba con ningún tipo de blindaje. Sigue leyendo

Comandos – VK 3001 (H)

La mayoría de las naciones participantes en la SGM mantuvieron un desarrollo constante de vehículos, que dieron como resultado numerosos prototipos, muchos de los cuales se quedaron en eso, diseños iniciales.

Este artículo es sobre uno de esos prototipos, que si bien no desembocó en un vehículo que viese servicio, aunque sí que entró en combate por partes.

Durchbrukwagen I y II, el antecesor

En 1937 el Heeres Waffenamt (Departamento de suministros del ejército de tierra) cursó una solicitud a Henschel de que diseñase un tanque de asalto, el Durchbruchwagen I (Tanque de ruptura I). Su misión sería asaltar las líneas fortificadas del enemigo, y cómo diseño, sustituir a largo plazo a los proyectados Panzer III y Panzer IV.

Henschel desarrolló un vehículo con un blindaje frontal de 50 mm, y un peso de 30 toneladas. La torreta, así como el armamento principal quedó a cargo de Krupp. Esta firma diseñó una torreta muy similar a la del Panzer IV, en la que montó el cañón de 75 mm KwK 37 L/24 que acababa de terminar. Sigue leyendo