Primates (2ª parte)

autor: Rubén Ramos

Los primates que habitan en Pangea son muchos y muy variados en formas, tamaños y colores. Presentamos aquí algunos ejemplos:

Mono aullador (Alouate)

Mono aullador

El mono aullador habita principalmente en los bosques dwandir. No llega a la media vara de estatura (los machos son ligeramente más grandes y fornidos que las hembras). Su nombre se debe a que para comunicarse hinchan una bolsa en el cuello que les permite emitir unos aullidos audibles a largas distancias. Cuando aúllan en grupo (las manadas nunca sobrepasan las dos manos de parejas, monógamas) se produce un sonido fantasmal similar al ulular del viento. Se alimentan de hojas y frutos y son de naturaleza tímida. Los dwandir los dejan tranquilos ya que piensan que con sus aullidos despistan a los espíritus malignos cuando caminan por la tierra. Sigue leyendo

Francisco Tomás de Anchia «Longa»

autor: Don Toribio Hidalgo

Francisco Tomás nació el 10 de abril de 1783 en un caserío de Vizcaya conocido como Longarte de donde procede su nombre como guerrillero durante la Guerra de la Independencia. Sin embargo, gran parte de su infancia la pasó en La Puebla de Argazón (Burgos) donde llegó a ejercer el oficio de aprendiz de herrero, a casarse con la hija del dueño y heredar de esta forma la herrería. Oras fuentes, sin embargo, señalan que estudió Humanidades en la villa de Marquina (cerca de donde nació) al servicio de Miguel Andrés de Barroeta y Murtategui. La importancia de la discrepancia radica en que algunos dicen que estaba en La Puebla cuando llegaron los franceses y otros en Marquina. Algunos dicen que es un guerrillero burgalés y otros un guerrillero vasco. Sigue leyendo

«Memorias de Guerra» de Bernard Montgomery

autor: Juan Carlos Herreros

portada del libroSiempre he defendido que los libros de memorias de las figuras más conocidas de la Segunda Guerra Mundial eran una lectura interesante, aunque uno debía leerlos siempre con mucho cuidado. Las de Churchill, las de Guderian, Rommel, Kesserling o la que nos ocupa hoy no dejan de estar escritas desde una óptica muy subjetiva (la propia del autor); es bastante humano ver más los errores ajenos que los propios. Tienen, por otro lado, el valor de un testimonio, en muchos casos en primera persona, de acontecimientos históricos. Sigue leyendo