Eriloe – Nova II, 1547

Acusan al gobernador de Arim de usurpador

Una serie de carteles realizados en tallos vegetales entrelazados, una técnica bastante antigua en desuso desde la época del Emperador, denuncian al gobernador de Arim como un usurpador. En su proclama afirman que el auténtico cargo electo fue asesinado y suplantado por el actual y que lo que se hizo pasar por un desgraciado accidente que lo mantuvo apartado de la vida pública durante semanas fue, en realidad, un complot gubernamental destinado a pervertir la elección del gobernador. Se dice que el elegido fallecido estaba a favor de favorecer la colonización del interior, incluso con especies no humanas. Una política completamente opuesta a la actual.

Trama El Retorno del Emperador


Descubierta la ubicación de la mítica Fortaleza de Dosrra

Según afirma un reciente anuncio en tabernas y ciudades de Eriloe, se ha descubierto la fortaleza de Dosrra, un mítico emplazamiento lleno de leyendas de grandes tesoros que desapareció hace cientos de años. No se dan detalles del lugar, ni siquiera la zona, pero el anunciante asegura estar buscando grupos de exploradores que se atrevan a visitarla y cartografiarla. El pago es bastante suculento e incluye un porcentaje del botín. Sigue leyendo

Eriloe – Nova I, 1547

Avistamiento de una ciudad del Emperador

Fuentes desconocidas de la Republica de Airak aseguran haber visto una de las ciudades flotantes del Emperador. Este artilugio mecano-mágico sembró el terror en las pasadas guerras globales, hace cincuenta años y se creía que habían desaparecido, engullidos por el abismo de nubes. De ser ciertos los rumores, podrían tratarse de una señal inequívoca de que algo está ocuerriendo en las lejanas tierras del sur.

Otras fuentes, sin embargo, aseguran que solo se trataba de una caprichoso fenómeno atmosférico sobre unas cumbres lejanas que, con el efecto del atardecer, parecía que los picos flotaran.

Trama El Retorno del Emperador


Asalto en el puerto de Ôs

Un adinerado comerciante que acaba de recalar en la ciudad de Ôs para atender sus negocios, fue asaltado por varios desalmados en las callejas de la salida del puerto. Al parecer, fue atraído al lugar con una falsa persona en apuros y cuando se internó en ese laberinto de calles, le rodearon varios maleantes y le agredieron. El ataque fue tan repentino que el comerciante no pudo hacer nada por defenderse. Le quitaron una bolsa pesada con algunos libros, pero cuando iban a por el resto del equipaje y sus objetos de valor, los vecinos empezaron a dar voces y los asaltantes se escabulleron en las sombras. El comerciante dice que los libros son un recuerdo y que le gustaría recuperarlos. Recompensará a quién los encuentre. Sigue leyendo