Los primeros días de un nuevo trimestre suelen ser muy administrativos. Certificaciones de ventas a las editoriales, a los autores y las inevitables burocracias de Hacienda. Yo no me apunté para esto, pero, me temo, no hay más remedio que hacerlo. En alguna ocasión me han preguntado porque no dejo esta tarea a los profesionales. Dos motivos, el primero porque los profesionales suelen costar dinero y uno ya hace malabares suficientes como para añadir dificultades; además, aunque me quejo mucho, lo de Hacienda no es difícil, solo es pesado. Y el segundo, porque trabajar con los datos te permite hacerte una idea global del conjunto. Es como dar un paso atrás y verlo todo desde fuera. Sabes que libro has vendido más, donde estás vendiendo más, dónde menos, que estrategia de promoción ha funcionado bien, cual no. Leía hace unos días en Google + que las editoriales españolas de rol no hacíamos estudios de mercado. Es cierto, no los hacemos porque sería complicado (léase caro), pero la verdad es que el análisis de los datos que generamos trimestre a trimestre es muy valioso.



