Número: 181.     4ª época.     Año XVII     ISSN: 1989-6289

181 > Ambientación > Callejero > Procel, posición sin límites (RN). Por: Roberta Alias

 

Procel, posición sin límites

Próspero Cela es un joven emprendedor que fue noticia hace pocas semanas al ganar un concurso de la Cámara de Comercio por la aplicación más innovadora y popular de la ciudad de Cunia. El concurso, además de una importante cuantía económica, incluía una serie de asesoramientos empresariales por parte de las grandes empresas de la ciudad. Eso hizo despegar el proyecto.

Logotipo de Procel

La aplicación merecedora de tal premio fue definida por el propio Prospero como una red social de GPS, el sistema geoposicionador que cualquier dispositivo móvil lleva instalado. En realidad, la aplicación no utiliza la señal de GPS, ni siquiera necesitas tenerlo conectado, sino que triangula tu posición desde las posiciones de las antenas de telefonía (algo que el propio Google también hace).

En Procel tu puedes definir qué personas pueden conocer tu posición, cuanto tiempo y en qué grado de precisión. Por ejemplo, puedes decirle que le diga a tus padres si estás o no en la ciudad o en qué zona (las empresas de mensajería han empezado a usar esta opción) o puedes hacer un grupo temporal (con fecha de caducidad) para que tus amigos, con los que has quedado para ir de copas, sepan en qué bar estáis y se unan a la fiesta cuando puedan. Se puede utilizar para saber dónde están tus hijos en todo momento o, y esta es una de las cosas que se señaló como más positivas de la aplicación, puedes activarlo cuando te vayas a encontrar con gente desconocida (citas a ciegas y esas cosas) para que tu familia o tus amigos sepan dónde estás.

La aplicación no era gratuita, sino que se basaba en micropagos, de céntimos, mensuales, pero si invitas a amigos y estos se apuntan, te regalaba meses gratis en una especie de reclutamiento piramidal que favoreció la popularización de la aplicación. Ahora la aplicación es gratis, pero te aparecen sugerencias, que puedes personalizar, incluso anular, en función de la zona en la que estés. Las empresas y las instituciones pagan por aparecer en la aplicación. Una de las categorías es actividades culturales y muchos museos y eventos de la ciudad aprovechan esa plataforma para promocionarse. No es una publicidad cara.

Aunque Procel podría usarse en cualquier parte del mundo, su principal aplicación es en España y, en concreto en las grandes ciudades y capitales de provincia y Cunia es, sin duda, su principal zona de uso. La siguiente versión de la aplicación, que salió hace unas semanas, puede instalarse en dispositivos no personales. Se puede saber dónde está tu coche en todo momento si instalas la versión de segundo plano de la aplicación y la vinculas a tu dispositivo móvil. Un sistema de seguridad adicional para los vehículos de alta gama o, como decían los anuncios, para saber si tus hijos han cogido el coche sin permiso.

Lo que la verdad esconde

El interés del joven Próspero Cela era legítimo, pero todo se torció cuando la Cámara de Comercio puso su interés en la aplicación. Los hombres de negocios de la ciudad (léase Don Víctor) vieron la enorme utilidad que podía tener la información de la ubicación de los ciudadanos de Cunia (o del exterior de la ciudad). Si localizas a un cobrador de la competencia, siguiendo su ruta podías saber qué locales estaban pagando por protección a esa banda, saber dónde tienen los almacenes secretos o saber dónde se reúnen los jefes con frecuencia. Y no solo a la gente del otro lado de la ley. Saber dónde pasa las noches el alcalde puede ser una información muy jugosa.

La organización ha manipulado el programa para poder acceder a los datos de cualquier usuario y, además, aunque el usuario borre la aplicación, una parte de ella se queda residente y sigue recopilando esos datos. Por si fuera poco, la operación se ha hecho de forma que todas las culpas recaerán sobre Próspero quién recibe importantes ingresos todos los meses (por eso no se queja) sin darse cuenta que es una trampa para vincularle a la venta ilegítima de información a terceros (agentes rusos y chinos seguramente).