Exo – La nave

La Kare es una nave de carga modelo Lexton (más información: 12062 Ver) para tareas de transporte de mercancías (vivas o no). Los cargueros tipo Lexton se modifican de forma habitual y la Kare ahí no es una excepción. La descripción del artículo de La sonriente que has visto enlazado es suficiente para hacerte una idea de la nave, con las siguientes salvedades:

No transporta un caza, sino un vehículo terrestre, un reptador modelo Nagaka ideado por Industrias Noçeda para el transporte de mercancías de tamaño medio. La tripulación de la Kare lo usa como vehículo de transporte para su tripulación también. Esto deja espacio para más material y un más que decente taller, separado del espacio aprovechado para la carga. Además, hay una pequeña celda de castigo que se utiliza para otros cometidos.

La primera subsección de la tercera sección contiene una enfermería que puede aislarse en caso de que fuera necesario.

El armero se ha modificado para contener las duchas de la tripulación.

No tiene armamento exterior, y esa sección se ha modificado para meter más combustible y potencia de vuelo.

Se ha modificado su aerodinámica para ser más maniobrable en vuelo atmosférico (y mejorar la respuesta en el despegue en caso de que sea necesario).

Se han añadido dobles fondos para transporte de mercancía comprometida.

La Kare lleva funcionando unos diez años compler. Se ha ganado una notable reputación como nave independiente de transporte en el caótico escenario del Sector Libertad y las naciones aledañas. Entre las autoridades de esas naciones ha tomado una gran fama como nave de contrabandistas. Ambas visiones son ciertas.

La tripulación

La variopinta gente que llama a la Kare hogar son un grupo de desarraigados que han creado, a su manera, una familia entre sus paredes de metal. Tienen sus roces, sus pequeños conflictos, pero son absolutamente leales los unos a los otros y siempre comparten su alegría y buenos momentos. Y es importante señalar: toda la tripulación aporta en las tareas de carga y descarga de mercancías, cocina, limpieza, etc. No hay lugar a la gente holgazana.

El capitán, Misha

El capitán de la nave es Misha Volgora, un militar de carrera que luchó defendiendo la causa del Imperio Oeon en los convulsos años en que se produjo la fragmentación del mismo en varias naciones. Al final todos sabemos el resultado y Misha, originario de lo que en la actualidad es el Sector Libertad, fue, como muchos de sus compañeros, abandonado a su suerte por la Alianza Oeniana y el resto de naciones herederas tras la aparición de La Marca y el caos de su sector natal. Lo que es peor, las naciones herederas le considera (como a muchos otros) un peligro potencial o un traidor, dependiendo de las circunstancias.

Esto ha hecho de él un hombre poco dado a las creencias o afiliaciones y un amante de la libertad. Él no lo expresa así, claro, pero es el motivo que le mueve a seguir: en sus propias palabras: que le dejen a cada uno vivir su vida. Y se ha rodeado de un grupo de gente que, por una razón u otra, se encuentran en la misma situación. Misha ha ido transformándose en un comerciante competente durante estos años.

La gran capacidad de Misha es su habilidad de líder: puede leer en todo momento el estado de ánimo de los suyos y reencaminarlo en función de la situación a la que se enfrenten. Sabe ser duro e inflexible cuando la necesidad lo demanda pero es amigable cuando no es necesario apretar a la tripulación para que hagan algo. Es el ejemplo de liderazgo de mano de hierro envuelta en guante de seda. Es muy protector con los suyos y toma riesgos a veces muy elevados para sacarlos de embrollos.

Es un humano apuesto, en sus cuarenta años. Pelo negro y rapado. Siempre vestido de manera sobria y funcional, con ropa muy parecida a la que usaba en el ejército. Usa colores oscuros o rojos. Misha tiene un enorme tatuaje en su brazo derecho. Es de su antigua unidad, los Leones Estelares. Va del hombro al codo y brilla con colores rojizos.

La piloto, Unati

Unati Tamizare es una veterana de guerra, como Misha. A diferencia del capitán, ella formaba parte de las líneas enemigas: es una antigua piloto de la Armada marquiana (y a ojos de muchos, de la RFP). Unati fue licenciada con deshonor en la recta final oficial del conflicto. Su misión: transportar armas atómicas contra varios planetas y bombardearlos como acción punitiva. La Marca quería dar con ello ejemplo, pero Unati, nativa de la región (como Misha) se negó en redondo. Tuvo un juicio militar y se la expulsó de la Armada y lanzada al ostracismo civil. Sobrevivía a base de trabajos de menor calado (y carreras de monoplazas ilegales) y en general, malvivía dilapidando su exigua ganancia en mesas de juego hasta que un tipo de aires militares que decía ser un comerciante independiente le ofreció un puesto de piloto en su nueva nave. La nave no era nueva (más bien era un pedazo de chatarra) pero tener un objetivo y la disciplina para llevarlo a cabo hizo que se quedara. Los inicios fueron duros y ahora sigue siéndolo, pero las cosas buenas son muchas.

De entre toda la tripulación, es quien mantiene una relación de igual a igual con el capitán, fruto de su pasado militar y su manera de enfrentar los problemas. Su relación es estrictamente profesional, a pesar de la gente que está empeñada en emparejarlos. Es una persona seria y profesional y su capacidad como piloto radica en la habilidad para pilotar en las peores condiciones. No toma más riesgos de lo necesario, pero es efectiva y serena en situaciones de peligro.

Es una humana de unos cuarenta. Pelo largo y anaranjado, siempre recogido en una coleta alta. Se viste con un mono de piloto y es raro verla con ropa que no lo parezca o le ofrezca la misma comodidad. Tiene una fea cicatriz sobre la ceja izquierda que llega hasta la sien. A pesar de que podría quitársela, ha elegido no hacerlo. Es un recuerdo de una guerra a la que ha sobrevivido.

El cazarrecompensas, Banuyán «Jade»

Banuyán Pradava comparte gastos a cambio de transporte. Al menos ese es el acuerdo que este guerrero cerró con Misha. Él le daba un medio de transporte, «Jade» colaboraba trayendo algo de dinero a la Kare. De esto hace años y el cazarrecompensas ha participado en más de una y dos operaciones, aportando el tan necesario músculo.

Banuyán es un guerrero (otros dirían: antiguo pirata) que a diferencia de los miembros de su clan que se han alistado en el ejército de la RFP para luchar en las guerras que esta nación quiere meterse, se ha establecido como profesional independiente. En concreto, como cazador de criminales y otros elementos subversivos. Un par de reveses con algunos activos recalcitrantes le dejaron abandonado a su suerte y sin su nave personal, varado en el Sector Libertad. Tras una serie de asociaciones desafortunadas con otros compañeros cazarrecompensas (en los que mediaron más que palabras) el Sistema de Información de Individuos en Busca y Captura le puso en la pista de la Kare. Su objetivo: dar caza a su capitán y tripulación. Tras unos meses de intensa búsqueda y documentación, la resolución final no fue la esperada. Banuyán acabó con dos agentes de la RFP que querían evitar que Misha y los suyos metieran de contrabando unas medicinas que necesitaba un planeta en situación de necesidad extrema. Misha le dio las gracias y le ofreció un camarote y transporte barato. Y hasta hoy, el acuerdo está funcionando de maravilla.

Banuyán es un guerrero con un particular sentido del honor. Se muestra caballeroso con aquellos que presentan una buena pelea y concede el beneficio de la duda a sus objetivos tras observarles una temporada y haberse hecho una idea sobre ellos. A pesar de su fiero aspecto, es un tipo dado a las bromas y los comentarios irónicos. Su camarote está repleto de armas de fuego y cuerpo a cuerpo. Además, es un auténtico maestro con los animales y la pareja de curbacas (más información: 20151 Ver) que cuidan de que no haya plagas en la Kare son sus mascotas bien entrenadas, llamadas Dentellada y Ourobos.

Es un veddio de unos cincuenta años, alto y musculoso. Parece ocupar mucho más espacio del que sería normal y sus alas acentúan esa imagen. Siempre está vestido con ropa de trabajo (ropa militar) y es raro verle sin al menos un par de armas en la cintura y su chaleco táctico. Su apodo se debe a los piercings de color verdoso que tiene en sus orejas y nariz.

El mecánico, Anatoly «Manitas»

Anatoly Predzev venía con la nave. En sentido literal ya que la compra del vehículo a un obeso comerciante incluía no sólo la nave, si no sus defectos y el personal esclavo que trabajaba en ella anteriormente, para una comerciante marbagán de la zona. Misha les dio la carta de libertad a todos, pero Anatoly decidió quedarse. Las razones: llevaba cuatro años viviendo en esa nave y era el único sitio donde se sentía seguro. Como muchos miembros de su especie, su condición de ciudadanos de segunda (fruto de siglos de explotación por parte de potencias extranjeras) la sensación de desarraigo había provocado que flirtease con la mala vida. Se afilió a una banda y se dedicaba a robos, asaltos y drogas. Hasta que un día algo salió terriblemente mal y acabó con las vidas de una veintena de personas, encerradas mientras un edificio ardía. Fue condenado a trabajos forzados y con posterioridad, con la situación de caos reinante el centro penitenciario en el que estaba fue vendido a unos comerciantes de esclavos. Y así terminó trabajando en la Kare. Misha le ha ofrecido muchas veces su libertad (aduciendo que se merece una segunda oportunidad) pero él no la quiere. O al menos, una distinta a la que tiene ahora. Durante todo el tiempo que pasó en prisión y como mano de obra esclava ha ido madurando y le persigue desde hace años un enorme sentimiento de culpa. No se siente con fuerzas para lo que él llama volver a casa. Y de hecho, en el fondo sabe que su casa y familia está, ahora sí, en la Kare.

Anatoly siempre está arreglando algo porque hace honor al estereotipo. Es un mecánico competente y mantiene a la nave en pie a base de remaches y parcheos. Cuando consigue buen material, lo hace incluso mejor. Es alegre y agradable, pero con una marcada tendencia a la melancolía.

Es un úkaro de pelo anaranjado de unos cincuenta años, con tendencia a engordar. Hace ejercicio de manera regular para mantenerse en forma. Viste un mono de mecánico. Es bastante supersticioso y carga con una buena cantidad de amuletos y cachivaches varios que según él favorecen la suerte.

La doctora, Elena

Elena Stiglitz es la persona que parchea a la tripulación y es muy buena en ese trabajo. Fue la primera de su promoción y comenzó a trabajar en los mejores hospitales de la RFP. Las malas lenguas decían que era gracias a su herencia familiar, puesto que es la heredera de una de las familias más influyentes (económica como políticamente) de la RFP. Una de las familias de la vieja aristocracia del sector Caliste. Pero tras unos años de trabajo y unos magníficos resultados Elena demostró que era un prodigio de la medicina por méritos, no por herencia. La razón por la cual Elena termina en la Kare es una historia de traiciones que reducen a una persona a salvar el pellejo en una huida hacia delante. Su exitosa carrera se topó en el camino de intereses políticos y una investigación carente de ética. El Proyecto Georgia era, en un principio, se dedicaba al estudio de la potenciación de las habilidades psíquicas para acelerar la curación del paciente. En realidad, era un proyecto en el que se investigaban (y experimentaba) con los individuos con capacidades psíquicas para su uso en el campo del espionaje y militar. Al destapar todo esto, Elena se ha visto envuelta en un juego de espías que, lamentablemente, le queda demasiado grande. Y sabe demasiado. Antes de conocer a Misha (quién la encontró, como polizón, en sus bodegas de carga) estaba huyendo hacia en interior del Sector Libertad de un par de asesinos. Sólo la intervención de la Misha y Banuyán evitó que acabaran con ella en la estación espacial en la que habían parado. Desde entonces Elena vive en la Kare, siempre de un lado a otro para evitar que la atrapen. Misha sabe que es un problema tener alguien a quien la RFP quiere ver muerta pero es un activo demasiado valioso (y se ha convertido en parte del grupo de manera tan estrecha) como para abandonarla a su suerte.

Elena es una persona muy educada y amable, poco dada a la improvisación. Eso le ha valido para ganarse una reputación de persona estirada. Se mantiene distante en parte debido al elitismo educativo que ha recibido desde niña, en parte porque no es una avezada contrabandista o mujer de acción como el resto de la tripulación. Mantiene la enfermería y su camarote en un estado de pulcritud excelente. Es capaz de hacer, con los pocos recursos que tiene, verdaderas maravillas para cuidar y sanar a la tripulación.

Es una humana de unos cincuenta años. Viste siempre de manera sobria y elegante, con preferencia por los colores claros. Tiene un buen armario para vestirse adecuadamente en cada ocasión. Es habitual verla leyendo algo sobre cualquier cosa. Es su manera de matar las horas muertas entre viajes.

El primer oficial, Gonzalo

Como se indicaba, Misha ha ido aprendiendo a ser un buen comerciante. Esto no ha sucedido de la noche a la mañana. La ayuda de Gonzalo ha sido incalculable para que haya ido aprendiendo los trucos del oficio. Este muchacho tuvo su primer encuentro con Misha y Unati en las calles de Marmaro, un planeta de tercera en el Sector Libertad. Marmaro es un lugar donde se hacen negocios en los que se paga sin hacer preguntas. Es del mismo modo un lugar donde se puede desaparecer sin que nadie pregunte por ti. Gonzalo era un joven criado en las duras calles de la capital del planeta. En esa primera vez Gonzalo trató de estafarles en un negocio en que el trabajaba de intermediario. Y lo consiguió. Contrario a la opinión de Unati, Misha volvió a contar con sus servicios. E intentó volver a estafarles. Pero esta vez una de las partes contratadas quería a Misha muerto. Gonzalo tomó partido por éste último, aduciendo al final de la pelea mientras se lamían las heridas que podía ser un estafador pero nunca un asesino. Misha le ofreció un puesto entonces: ¿por qué quedarse en un planeta miserable languideciendo, cuando podía hacer negocio en las estrellas? Gonzalo no se lo pensó mucho y embarcó con la Kare. En la actualidad es el tipo que mantiene las cuentas y consigue que haya dinero para combustible, comida, reparaciones y el que es capaz de cerrar los negocios que les permitan seguir adelante. No siempre los más legales, pero siempre lucrativos.

Gonzalo es un tipo que se mueve bien en la fina línea de lo legal e ilegal. Se mueve como pez en el agua en ambas orillas y es capaz de mantener cierta ética cuando lo hace. Además, tiene un talento especial para evitar que la gente se enfade cuando regalan las medicinas que transportan a gente necesitada o lanzan la carga al espacio siguiendo las órdenes de Misha. Si hay algo que achacar a Gonzalo es su querencia por el dinero para gastar en lujos. Como niño de la calle, ha crecido rodeado de miseria y le da, en ocasiones, mucha validez al dinero. Eso ha creado problemas en el pasado.

Gonzalo es un lixnel de pelaje negro y rayas blancas estrechas de unos treinta años. Viste de manera elegante pero quizás algo llamativa (sobre todo, a ojos de Elena). Tiene cierta querencia por las capas con doble fondo y las camisas de puño ajustado. No sabe cuál es su apellido pero cuando firma lo hace como Gonzalo Silva. Nunca ha dado una razón acerca de por qué lo hace.

La hermana protectora, Nööra

Nööra Buxtör es la última persona que se ha incorporado a la tripulación. Es, desde luego, la tripulante más distante y misteriosa de todo el grupo. En uno de los viajes de la Kare en los que realizaban transporte de personas Nööra subió junto a otros siete pasajeros. Mientras se acercaban en ruta hacia la frontera del Imperio Tyrano dos de los pasajeros aparecieron muertos. Una intensa investigación por parte de la tripulación arrojó a la luz un dato sorprendente: los dos pasajeros muertos eran Narvaez y Smolas, dos traficantes de esclavos bastante notorios que viajaban de incógnito tras una incursión exitosa en algunos planetas de La Marca y el Imperio Tyrano. Su objetivo: un encuentro con Paritajja, un señor del crimen marbagán que opera en el Sector Libertad para venderle mercancía. Misha y los suyos tomaron una rápida decisión: no solo no iban a poner en manos de alguna autoridad a Nööra si no que la ayudarían a liberar a los esclavos. Allí descubrieron la organización a la que su nueva copañera pertenecía, las hermanas protectoras (más información: 19641 Ver). Tras su valiosa ayuda, Nööra viaja con la Kare y el acuerdo es de beneficio mutuo: ella consigue llegar a lugares donde antes no podía y ayudar a los necesitados y ellos obtienen una buena publicidad como negociantes legítimos. Al fin y al cabo ¿una hermana protectora no viajaría con unos contrabandistas, no?

Nööra es una persona religiosa pero sus creencias son suyas y nunca ha intentado convertir a nadie. Si se habla de teología, entra en la conversación, pero en general es muy tolerante en ese aspecto. Es muy reservada, casi tanto como Elena. Por eso entre las dos hay una gran relación de amistad ya que son muy afines. Es muy buena luchadora pero es mucho más habitual ver ayudando a la gente a sanar física o espiritualmente que golpeándola.

Nööra es una tyrana de unos treinta años. Viste una discreta armadura bajo sus ajustadas ropas de Hermana Protectora, por lo general de colores apagados terrosos o verdes. Cubre su cabeza y rostro con un pañuelo y solo se le ven los ojos, de un profundo color naranja. No es una cuestión de creencias religiosas: en la nave está sin el pañuelo y en ocasiones en el exterior. Es más una costumbre que arrastra de su planeta de origen, donde la radiación solar es tan fuerte que es muy recomendable cubrirse lo máximo posible.

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