Rol Negro – Buen Samaritano

Coste: 3 puntos

Estatua del Buen Samaritano de François-Léon Sicard. Fotografía del escultor de dominio público.

Siempre se dice que la ciudad de Cunia es como una enfermedad que va devorando por dentro a los individuos y que acaba convirtiéndolos en oscuros seres solo preocupados de sí mismos. Entre esa marea gris oscura de gentes que miran para otro lado, destacan algunos individuos que parecen brillar con luz propia y que se desviven por los demás, aunque sean unos perfectos desconocidos; algo que es un defecto en la ciudad Doliente.

Los personajes que tengan el defecto de Buen samaritano sentirán empatía hacia cualquier otra persona que esté en una situación apurada. Eso no significa que le ayudarán pese a todo, pero sí que no les perjudicarán ni harán nada que puedan perjudicarles. Un detective buen samaritano no rechazará un caso si a una víctima en peligro, no pondrá en peligro a rehenes, ni extorsionará a personas que no se lo merezcan. Un buen samaritano podría trabajar para la mafias de la ciudad, pero siempre que su trabajo no implique dañar a necesitados (por ejemplo, el contable, un contrabandista, un camello podrían trabajar en una organización criminal y ser buenos samaritanos).

Un buen samaritano tiene una penalización de un grado de dificultad en cualquier acción social que implique convencerle de algo; digamos que tienen tendencia a empatizar con la persona que les pide ayuda. Sin embargo, los buenos samaritanos no son tontos. Saben que no hay príncipes en Nigeria que regalen dinero y que no hay chicas de Europa del Este deseosas de casarse con él. No son crédulos, para que esta penalización se aplique, el necesitado tiene que ser de verdad un necesitado.

Su instinto les impelerá a ayudar a los demás, pero podrían ignorar a alguien con necesidades si están atendiendo otro asunto. Es decir, no se detendrán a ayudar a un herido en la calle si están persiguiendo a un criminal, pero una vez detenido este (o perdido) volverán para ayudar si aún fuera necesario.

Por el contrario, los buenos samaritanos van ganando fama por su actitud, lo que les dará un punto de fama (o de infamia, a elegir por el jugador) al elegir este defecto.

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