Número: 162.     4ª época.     Año XV     ISSN: 1989-6289

162 > Redacción > Editorial > Editorial. Por: Juan Carlos Herreros Lucas

 

Editorial

La ciudad de Cunia es una invención, un artificio creativo para poder mostrar las miserias de la sociedad moderna sin preocuparnos si ofendíamos a alguien. He escuchado a personas comparar la ciudad con Valencia (por ser donde estamos), con Móstoles (una ciudad donde pasé varios años) o, incluso, con Jaen (por el callejero); la verdad es que Cunia tiene un poco de todas las ciudades, de la tuya, de la mía, de la de él; tiene su origen en Poisonville (Personville), la ciudad imaginaria que Dashiell Hammett utilizó para Cosecha Roja, pero tampoco es igual a ella.

Cunia no es una metáfora, sino una visión deformada y oscura, una exageración. Sin embargo, en estos últimos días, la realidad nos ha mostrado que puede ser más retorcida y más siniestra que nosotros. Ha sido difícil no imitarla, dejarnos llevar por la indignación e incluirla en nuestra colección de sordidez, pero no lo hemos hecho, algunas cosas no tienen cabida ni en Cunia.

Gracias por leernos.