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sábado, 17 de agosto de 2019


 

El trabuco: el arma preferida de los guerrilleros

Trabuco fotografiado en el Museo de la industria armera de Eibar

Si hay un arma de fuego con el que se podría identificar a los guerrilleros y bandoleros en la Guerra de la Independencia en España es sin ninguna duda el trabuco.

El trabuco es un arma de fuego con forma normalmente acampanada, de carga delantera, gran calibre y cañón corto. Fue utilizado mayoritariamente en el siglo XVIII y a principios del siglo XIX aunque ya se consideraba obsoleta con los avances en mosquetes y rifles que había en aquel momento.

El trabuco es un antecesor de la escopeta, que normalmente utilizaba munición de postas o perdigones, cuyo cañón estaba hecho de bronce o acero y que se dispara mediante una chispa. Aunque popularmente pensamos que se podía cargar el trabuco con chatarra, grava o madera no hay duda de que estos elementos dañarían el ánima del cañón. Además la gran cantidad de pólvora que necesitaba provoca que sea el arma más ruidosa sin contar con los cañones.

Podríamos pensar que la boca acampanada de esta arma era para incrementar la dispersión de la munición de posta en realidad era para facilitar la carga del arma.

La longitud del cañón de un trabuco suele ser menor a 60 cm aunque las longitudes eran muy variables dado el carácter casi artesanal en su fabricación. Dada su longitud y peso era un arma menos engorrosa de manejar.

Esta arma era muy poco precisa, su efectividad no era superior a 15 metros, y aunque tuvo uso militar se caracterizó por ser usada como arma defensiva cuyo objetivo era dañar a la mayor cantidad de objetivos posibles.

Para cargar el trabuco se procedía de la siguiente forma:

  • Se introduce la pólvora negra por la boca del cañón.
  • Se compacta la pólvora contra el fondo del cañón.
  • Se introduce la estopa por la boca del cañón para aprisionar la pólvora.
  • Se coloca la munición dentro del cañón.
  • Se coloca pólvora fina en el mecanismo de disparo.

Este lento proceso hace que el trabuco tenga una lenta cadencia de disparo. Además debido a que la pólvora estaba húmeda el disparo no se producía.

En otros países tuvo la denominación dragón ya que los primeros trabucos llevaban tallados ornamentaciones de cabezas de dragón. Como su principal destino era la infantería a caballo, por la facilidad para su recarga. Este nombre llegó a influir en la denominación de los cuerpos de infantería montada que se conocían como dragones. Otros cuerpos que lo usaron con asiduidad los trabucos fueron los tripulantes de los buques de guerra, la infantería de marina de las distintas armadas, los piratas y los corsarios

En España el término dragón designa un trabuco recortado al tamaño de una pistola, con un cañón de menos de 30 centímetros, frente al mínimo de un trabuco que solía ser de 41 centímetros. Además en España a los trabucos de de mayor tamaño se les llamaba "naranjeros", por tener un calibre de similar tamaño a una naranja.

Para vuestras aventuras usar los datos estadísticos del juego 1808 para Trabuco en la página 201.

 

 

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Cita

«Soy un mariscal alemán, pero me defiendo con mi certificado bávaro de nacimiento.»

Mariscal Kesserling