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sábado, 31 de octubre de 2020


 

Primera Parte

Se ha dividido la aventura en dos partes para hacerla más manejable, aunque ambas son necesarias para jugarla. La primera parte se trata principalmente de una introducción e información para el DJ en la segunda se desarrollará el grueso de la partida y se explicarán los personajes, además de dar ideas para su continuidad como campaña.

EL CUARTO HOMBRE

Es una aventura para un único PJ en solitario, preferiblemente humano, cromter, lixnel, qatar o incluso veddio. Los psiónicos pegan bien por cuestiones de trasfondo, pero mejor que no sean muy poderosos (primer o segundo horizonte como mucho). Se recomienda intercalar la partida en una campaña en la que el PJ vaya a verse obligado a permanecer durante un cierto tiempo en Moed o, con las debidas modificaciones, en cualquier otro planeta del antiguo Imperio de Oeon o incluso de Tyran, en cuyo caso la modificación del módulo sería tan fácil como convertir en tyranos a algunos PNJs y sustituir al VyL por la Fa.Ra.Li.

Moed, finales del 3459...

El PJ acaba de llegar a Ciudad-Moed, situada en el planeta Moed, capital del antiguo sector Cahir del Imperio de Oeon. Se encuentra en viaje de negocios, ya que viaja en calidad de agente comercial de la PSI Consulting, una corporación con sede en la R.F.P. que presta servicios de asesoría psiónica. El objetivo de su viaje consiste en entrevistarse con un grupo de empresarios locales, todos ellos clientes potenciales, como paso previo a la inauguración de una filial de la compañía en el planeta. Ésta es una gran responsabilidad para un simple ejecutivo novato como es el PJ, así que llevar a buen término estas negociaciones con toda seguridad supondría un importante impulso a su carrera profesional y, ¿quién sabe? Si tiene éxito quizás sus superiores decidan ascenderle a algún cargo de responsabilidad en la nueva delegación.

Es la primera vez que el PJ viaja a Moed y, por supuesto, no conoce a nadie en el planeta, lo que hace que sus posibilidades de disfrutar de las distracciones que pueda ofrecerle el lugar sean casi nulas. Por suerte para él, una compañera de trabajo llamada Fayna Seokis le ha proporcionado la dirección de su hijo, quien reside en Moed desde hace bastantes años. En su día, Fayna habló al PJ acerca de su hijo, Brad Engels, al que hace casi cuarenta años que no ve (aunque hasta hace dos años mantenía contacto con él a través de una dirección de la GWW). Al parecer, Brad se marchó de casa después de mantener una fuerte discusión con su padre (el PJ supone que a causa de su ideología filoeonista). Así que, sabiendo que éste va a viajar a Moed, Fayna ruega al PJ que intente contactar con su hijo, que compruebe si vive en buenas condiciones y si ha salido con bien de los recientes y tempestuosos cambios políticos obrados en Moed (en muchos planetas del Imperio ha habido disturbios civiles y detenciones arbitrarias durante la "transición"). Ella ha intentado ponerse en contacto con él repetidas veces a través de la dirección GWW que posee, pero desde hace dos años no ha habido respuesta alguna, por lo que teme lo peor. Como Fayna es una importante ejecutiva además de la más que probable sucesora del actual jefe del PJ, no estaría de más ponerse a buenas con ella haciéndole este "favorcillo" (y no, aunque se trate de su hijo, ella no puede ir a Moed porque está muy ocupada intentando conseguir ese puesto de jefe del hemos hablado. Así de dura es la vida de los ejecutivos de éxito).

Una vez en Ciudad-Moed, y tras resolver exitosamente todas las gestiones que le han llevado hasta allí, el PJ se encuentra con varios días libres antes de que salga la nave de línea que le llevará de regreso a la R.F.P. Esto se debe a que la periodicidad de los transportes de pasajeros se ha resentido bastante tras la división del Imperio y las crecientes hostilidades en Cahir.

Sobre la PSI Consulting

La PSI Consulting es una empresa dedicada a prestar servicios de apoyo en materia psiónica a otras empresas. También es la más grande, la más vieja y la de mayor prestigio de la docena de este tipo que existen en la R.F.P. Sus actividades abarcan la asesoría en todo tipo de transacciones comerciales, casos de espionaje industrial, acoso sexual en el trabajo, etc. (para más detalles, ver pág. 65 de El Grito).

Buscando al hijo...

Como quiera que Fayna pidió al PJ si podría intentar ponerse en contacto con su hijo para darle recuerdos y enterarse de cómo vive, no estaría mal emplear en esa tarea el tiempo que le queda en el planeta.

El PJ, tras una rápida búsqueda en las bases de datos públicas, descubrirá que no figura ningún Brad Engels en el registro de usuarios de la esfera de datos del planeta, y eso es porque, al llegar a Moed, Brad se cambió el apellido por el de su madre, así que su nombre legal aquí es Brad Seokis. Ya sea porque tengas un jugador especialmente despierto, o porque el PJ se acerque a alguna oficina del Registro civil o del Censo ciudadano (en cuyas bases de datos ha quedado registrado el cambio de nombre) y allí logre camelarse (o más probablemente soborne) a los funcionarios del lugar, la cuestión es que el PJ logrará obtener la actual dirección, tanto física como electrónica, del bueno de Brad. En cualquier caso hay suerte, resulta que éste vive en un distrito situado a corta distancia del hotel donde se hospeda el PJ. Algo más de media hora en un abarrotado transporte colectivo o unos diez minutos en aerotaxi... si es que por un milagro no hay retenciones.

Supongo que la buena educación y el sentido común harán que el PJ intente contactar con Brad antes de presentarse en su casa, ¡aunque vaya usted a saber qué pasa con estos jugadores que hay por ahí! Si el PJ decidiera presentarse por sorpresa en casa de Brad… bueno, pues peor para él. La consecuente conversación se desarrollaría en la puerta del apartamento sin que el PJ supiera que Sandra tiene una pequeña pistola en su bolsillo, con la que está dispuesta a dispararle en cuanto haga algo sospechoso. Además, Koll estará escondido en el dormitorio, con su arma lista para entrar en acción (vaya, qué mal suena esto), pero no se dejará ver.

Suponiendo que el PJ haga esa llamada para asegurarse de encontrar a Brad en casa… Tras unos segundos, la pantalla de comunicaciones se ilumina y en él aparece el rostro de una atractiva joven humana (aunque puedes y debes hacerla de cualquier otra especie o sexo para asegurarte de que el PJ se interesa sexualmente por ella). Instantes después, el PJ descubrirá que se encuentra hablando con una tal Sandra Castells, la compañera de apartamento de Brad Seokis (compartir piso es algo muy frecuente en las grandes ciudades, así que no debería extrañarle demasiado...). Ésta le informará de que, lamentablemente, Brad está de viaje ("visitando a unos amigos en Oeon"), y que no regresará a Ciudad-Moed hasta al menos dentro de dos semanas. Nada debería ser más natural que el PJ intentase convencer a Sandra para que ésta ocupe el lugar de Brad y ayude a un pobre forastero perdido en la ciudad. Ello no le costará mucho: Sandra parece una joven atractiva, agradable y simpática, y según confesará al PJ más adelante, no había hecho planes para esos días.

Sandra y el PJ quedarán esa misma tarde para tomar una copa en el bar de su hotel, y luego irán a cenar al Uruwa, un restaurante étnico especializado en comida tyrana (a pesar de que casi todos los camareros no son tyranos, sino humanos con la cabeza afeitada). La velada transcurrirá muy agradablemente; si el PJ le cuenta a Sandra los motivos de su particular interés por visitar a Brad, ésta no querrá dar muchos datos sobre él, limitándose a decir que Brad es muy reservado con respecto a su vida privada (por ejemplo, Sandra afirmará desconocer que el verdadero apellido de Brad era Engels y no Seokis). Asimismo, improvisará una historia acerca de cómo conoció a Brad hace ya un par de años, cuando un amigo común les presentó en una fiesta en Arrebato, la macrodiscoteca en la que Brad trabaja como relaciones públicas. Durante la velada, Sandra coqueteará sutilmente con el PJ, y esa noche éste regresará a su hotel con el convencimiento de que ha impresionado positivamente a la joven... pues ésta le habrá invitado a una cena más íntima en su apartamento al día siguiente (vamos, que al PJ le parece que tiene opciones de pillar cacho).

Al siguiente anochecer, es de suponer que el PJ se dirigirá a la cena. Será llevado al lugar de la cita por un malhablado aerotaxista (el cual intentará estafarlo vilmente en el importe de la carrera si se percata de que es un turista). El apartamento de Brad y Sandra se encuentra en una zona de la ciudad completamente dominada por un centenar de masivos bloques de edificios, todos ellos idénticos, construidos por el gobierno de Moed como parte de un aberrante proyecto urbanístico destinado a proporcionar vivienda digna a los trabajadores de una cercana zona industrial, y entre los cuales resulta extremadamente fácil perderse. En concreto, el vasto bloque en el que viven Brad y Sandra abarca cinco mil apartamentos, en los que habitan casi diecisiete mil personas.

Al apartamento se accede a través de uno de los enormes halls que sirven de entrada a los bloques. Llaman la atención unas cuantas cámaras de seguridad bastante anticuadas. También hay una pantalla informativa que alterna los avisos de que hay un incendio activo, aunque controlado, en la planta 25 y los anuncios de conocidas marcas de refrescos. Por último, se ven algunas pintadas en contra de Vicente Bucklaimer (entre las que destaca especialmente un elaboradísimo graffiti en el que el monarca aparece con cuerpo de verriano, azotando con su látigo eléctrico a un grupo de obreros). De los numerosos ascensores que contiene el hall solamente funcionan algo más de la mitad, pero tras un minuto de paciente espera junto a un grupo de adolescentes que comentan a gritos el último partido de Pel-les entre Marshall Oeon y los Nebulones Rojos, un par de aburridos tecnos que vuelven a casa después del trabajo y una joven madre soltera que reprende a su lloroso hijo, el PJ logrará llegar a la planta 18, que es en la que viven Brad y Sandra. Tras otro minuto de serpentear por los laberínticos pasillos del edificio, el PJ se encontrará ante la puerta del apartamento en cuestión... para descubrir que, según el indicador luminoso de la cerradura electrónica, la puerta está abierta...

Posiblemente, el PJ llamará en voz alta sin recibir ninguna respuesta... Bueno, no exactamente: al otro lado de la puerta se escucha la melodía de un conocido tema de Guddian, un cantante bastante hortera de la R.F.P. Cuando el PJ se decida a abrir la puerta descubrirá, horrorizado, el cuerpo tendido de Sandra en mitad de un charco de sangre. Casi inmediatamente, recibirá un fuerte golpe en la nuca y caerá inconsciente. Comienza la pesadilla...

Verio Y Libertad

Lo cierto es que Brad Seokis colabora con Verio y Libertad (VyL), un grupo terrorista considerado la rama local de Pueblo Libre en el Sector Verio. Resumiendo: VyL es uno más de los grupos independentistas de liberación que se oponen por medios violentos a la fuerzas de ocupación de Furis.

En concreto, Brad trabaja para la organización como enlace con una red de tráfico de armas procedentes de Tyran. Su cometido consiste en la adquisición y envío de material a las "células de resistencia civil" en los planetas del Sector Verio. Seokis no es miembro de dicha organización, sino que actúa como intermediario a cambio de dinero, asegurándose además de que el material adquirido llegue a su destino por vías que no puedan ser interceptadas por la, todavía casi inexistente, inteligencia militar de La Marca. Las autoridades del planeta no sospechan nada de él, y hasta poco antes de la llegada del PJ a Moed, tampoco lo hacía la gente de Furis. Como puede suponerse, la misma carencia de escrúpulos que le ha llevado a vincularse al VyL, ha impulsado a Brad a idear un plan para esfumarse con mucho dinero perteneciente a la organización terrorista.

El plan...

Tres semanas antes de que el PJ llegara a la ciudad, Brad anunció al VyL que estaba en disposición de llevar a cabo la compra de una pieza de artillería pesada, para lo cual necesitaba la respetable cifra de 250.000 estándares. Antes de eso, Brad había contactado con la siniestra organización VO (ver p. 89 del Manual básico) para que le fueran preparando una nueva identidad en la R.F.P., incluyendo un sustancioso suplemento para que, de paso, fingieran su muerte, quitándose de encima para siempre a sus viejos socios.

Ante la posibilidad de adquirir armamento capaz de derribar lanzaderas en baja órbita, los líderes de VyL accedieron entusiasmados a la petición de Brad, adelantándole la mitad del dinero y dejando el resto para cuando cierre el trato con sus proveedores. Junto con el pago del arma, la cúpula del VyL envía a Ciudad-Moed a dos activistas en calidad de "escoltas" (del dinero, claro) y como medida de precaución adicional también envía a otros dos terroristas más, quienes quedan "en reserva", listos para actuar en el caso de que surjan complicaciones.

Los primeros preparativos que hizo VO fue asesinar a uno de los vecinos de Seokis, uno al que nadie iba a echar de menos, e instalar a su gente en su apartamento, el cual se comunica con el dormitorio de Seokis a través de los conductos de aire. Al mismo tiempo, contratan a precio de saldo a un pobre hombre llamado Joey Zambrano, obrero en paro con familia numerosa a su cargo, para que se someta a una operación de remodelado corporal-facial completa, que hará que se convierta en el doble de Seokis. Una vez hecho esto, Brad informa al VyL de que está a punto de cerrar el trato y que deben ingresarle el resto del dinero en la cuenta habitual. Entonces, los agentes de VO ponen en marcha su plan: lo primero que hacen es delatar anónimamente a Brad a la Inteligencia militar de La Marca. La reacción no se hace esperar, y pocas horas más tarde enviaron a Moed a un comando especial (una unidad de "espinas") con órdenes de vigilar a Seokis, esperar a la reunión con sus proveedores y capturarlos o eliminarlos a todos juntos.

Así, dos días después los hombres de Furis alquilan un apartamento en el mismo bloque de viviendas, desde donde "pinchan" el sistema de videovigilancia del edificio. Un día más tarde, Brad es discretamente informado por VO de que le ha sido colocado un "grillo", un rastreador de posición casi microscópico, que probablemente habrá ingerido mezclado con alguna bebida.

Empezaba la segunda y más peligrosa fase del plan: simular su propia muerte. En un momento dado, en mitad de la noche, un asesino docte se introduce en el apartamento de Seokis por el conducto del aire y elimina silenciosamente a los activistas que protegen el dinero, recoge la identificación de Brad, le da a éste las últimas instrucciones y regresa por donde entró. Una hora más tarde Brad finge huir estrepitosamente de su casa... de forma que lo adviertan las espinas. Durante la huida les atrae al sistema de alcantarillado de la ciudad, en donde protagonizan un corto intercambio de disparos. Después huye a través de una ruta previamente ensayada y preparada por VO, que retrasa a los hombres de Furis durante los segundos que necesitan para inutilizar el "grillo" de Seokis, y que esté escape dejándoles convencidos de que le han malherido (rastros de sangre, etc.).

Como puede suponerse, lo que pasa es que en el mismo momento y a escasa distancia de allí un sedado señor Zambrano es asesinado por VO. Su cuerpo, junto con una réplica del "grillo" y los documentos de identificación de Brad Seokis, son arrojados al sistema de alcantarillado en la creencia de que al día siguiente el cadáver será encontrado por los trabajadores de alguna de las depuradoras de residuos. La presencia del falso "grillo", los evidentes impactos de bala en el cuerpo y un sustancioso soborno al forense encargado del caso, harán que la autopsia fuese superficial. El agua residual, las alimañas típicas de todas las cloacas y una falsa muestra de ADN suministrada al forense permitirán que éste realice una identificación positiva como Brad Seokis. Las autoridades de Moed le declararán muerto, cosa que le quitará de encima para siempre tanto al VyL como a los sabuesos de Furis, mientras él se larga con la pasta de los terroristas camino de algún planeta soleado en donde reciban bien a los forasteros discretos y ricos...

... falla

Pero como dice un viejo dicho de los exos: si algo puede salir mal, saldrá mal.

Efectivamente, el destino ha querido que el cadáver de Zambrano se pierda en los recovecos del sistema de alcantarillado, tardando en aparecer más de lo previsto por VO y obligando a Brad a permanecer oculto en un piso franco hasta que eso no suceda (VO no quiere arriesgarse lo más mínimo a que algo falle y se descubra su participación, por lo que se niega a sacarle del planeta hasta que el asunto esté arreglado). Mientras, su desaparición hace que el grupo de espinas asignado a la misión decida registrar el apartamento, en donde encuentran los cuerpos de los dos terroristas asesinados por VO, ambos con una bala en la cabeza y metidos en bolsas de plástico. Sin saber muy bien qué hacer, el oficial al mando de la misión decide tomar muestras genéticas de los cadáveres (para su posterior identificación) y deshacerse discretamente de los cuerpos. También solicitan instrucciones a sus superiores, que les ordenan continuar vigilando el apartamento.

Pocas horas después, y ante la falta de noticias de los escoltas de Brad, el VyL activa a los dos activistas que hasta el momento se han mantenido en reserva, y les asigna el cometido de averiguar qué está sucediendo.

Los activistas, Lucía y Koll, abren la puerta del domicilio con un saltador y registran la vivienda. Una vez constatan la desaparición de Seokis, informan a sus jefes vía GWW y deciden esperar órdenes en el domicilio. Lucía adopta la personalidad de Sandra Castells, supuesta compañera de apartamento de Brad; por su lado, Koll investiga el paradero de Seokis por otros medios. La repentina irrupción en escena de ambos no pasa desapercibida para los hombres de Furis. Éstos, en vista de su fracaso en capturar a Seokis y sus compinches, deciden solicitar nuevas instrucciones a sus superiores... y es en este preciso momento cuando el PJ hace su aparición en esta truculenta historia.

Primera cita

Sandra, evidentemente, sospechará del PJ e intentará concertar una cita para intentar averiguar discretamente cuál es su relación con Brad Seokis. A su vez, la gente de Furis se limitará a seguir discretamente a la pareja y a solicitar información acerca del PJ. La velada transcurrirá agradablemente, y esa noche el PJ regresará muy tarde a su hotel. Sandra se encargará de que así sea (al igual de que hábilmente se ha encargado de que la cita fuera en la cafetería del hotel del PJ para averiguar dónde se aloja éste). Nada más entrar en su habitación, un PJ observador podrá advertir que alguien la ha registrado con mucho cuidado. El registro ha sido efectuado por Koll, aprovechando la ausencia del PJ. El número de habitación le habrá sido proporcionado por Sandra (que se lo habrá sonsacado discretamente al PJ durante la copa). El no encontrar nada sospechoso hará que los dos terroristas desconfíen incluso más. Es evidente que si además Koll encuentra algo raro en la habitación (documentación falsa, rastreadoras de posición, material de vigilancia o contravigilancia electrónica, etc.), entonces tendrán motivos reales para sospechar de él.

Es muy probable que, si el DJ ha intercalado éste escenario en otra campaña el jugador relacione el registro de que ha sido objeto su habitación con el argumento de ésta. Y ése es precisamente el objetivo que buscamos. Sandra hará lo posible para volver a quedar de nuevo con el PJ, ofreciéndose a enseñarle la ciudad mientras coquetea con él. Los auténticos motivos de la joven no son otros que obtener el máximo posible de información acerca del PJ aunque, si lo desea, el DJ podría incluir aquí un genuino interés romántico de la joven.

Reencuentro

La siguiente vez que se citen Sandra y el PJ los sucesos se precipitarán. En primer lugar, los hombres de Furis habrán sido informados de que la joven que hay en Moed no es quien dice ser, ya que la verdadera Sandra Castells murió hace unos años, durante una manifestación de protesta organizada por los seguidores de la Voz. Su superior les ordenará que la falsa Sandra sea estrechamente vigilada, pues es muy probable que pertenezca al VyL, y que sea capturada o eliminada cuando hayan localizado a Seokis y a los demás integrantes del comando.

La misma noche en que tendrán lugar los sucesos descritos a continuación, y aprovechando la ausencia del PJ, alguien volverá a registrar minuciosamente su habitación del hotel. Ésta vez habrán sido los chicos de Furis, quienes tomarán algunas muestras genéticas (les basta un simple pelo) con la intención de comprobar que el PJ es realmente quien dice ser.

Poco antes de la llegada del PJ al apartamento, Brad cometerá una tremenda estupidez: burlando a los dos miembros de VO que le acompañan, saldrá de su escondite obligado por su único vicio: la adicción al Torbellino, una potente droga ilegal a la que está completamente enganchado. Brad no previó que debería permanecer oculto tanto tiempo y se le han terminado las dosis de droga que llevaba consigo. Pese a sufrir los patentes efectos del "mono" Brad se niega a reconocer su adicción, así que en vez de pedir a los miembros de VO que se la consigan, aprovecha un despiste de éstos para acercarse al Arrebato en busca de su camello habitual. Pero los efectos del síndrome de abstinencia han hecho mella en la psique de Brad y, cuando por fin lo encuentra, huye antes de poder completar el trapicheo, creyendo que se trata de una trampa. Finalmente, enajenado por la abstinencia, decide regresar a su apartamento para recoger las dosis de Torbellino que allí guardaba.

Brad entrará disfrazado en el edificio y accederá a la planta 18 por las escaleras de emergencia, logrando burlar de este modo la vigilancia de Raiim, el aburrido miembro de las espinas al que le toca montar guardia ante los monitores. Entrará en el apartamento, descubriendo que éste está ocupado por Sandra. Brad sorprenderá a la joven, apuñalándola en el subsiguiente forcejeo, mientras ella trata de alcanzar su pistola. Su nerviosismo por lo que acaba de hacer no desaparecerá hasta registrar el apartamento y conseguir lo que ha venido a buscar. Todavía desconcertado, se tumbará en la cama y se chutará un par de dosis de Torbellino que lo pondrán en un estado frenético, recogerá el resto de la droga y se dispondrá a marcharse... y justo entonces oirá que alguien llama a la puerta, es el PJ.

La arquitectura del edificio proporciona un buen escondrijo cerca de la puerta del apartamento, y eso es exactamente lo que hará Brad, esconderse. Instantes después el PJ descubrirá que la puerta no está cerrada (con el monazo que llevaba y la sorpresa de encontrar su casa ocupada olvidó hacerlo). Al entrar, lo primero que verá el PJ será el cuerpo de Sandra tendido en un charco de sangre... momento que aprovechará Brad para salir rápidamente de su escondite y dejarlo inconsciente de un golpe. Arrastrará el cuerpo hasta el interior del apartamento y cacheará al desconocido en busca de alguna pista. Lo identificará y le robará cualquier cosa que pueda serle de utilidad en el futuro, incluidos chips de identificación y similares. Brad saldrá del edificio sin ser visto por nadie y esta vez cerrará la puerta tras él. Una vez en la calle tendrá una idea brillante y siniestra: implicar al desconocido en la muerte de Sandra, avisando anónimamente a la policía de que se ha cometido un crimen. Hecho esto regresará al piso franco de VO, con la idea de ocultarse mientras espera a que todo se calme.

La pesadilla

Poco después, el PJ será despertado por las llamadas a la puerta de cuatro policías. Indocumentado, descubierto junto al cadáver de una joven que, como pronto se descubrirá, no es quien él dice que es sino una integrante del VyL, con restos de un par de cápsulas de Torbellino encima de la cama del dormitorio y con el cadáver de "Brad Seokis" apareciendo poco después en una de las depuradoras del alcantarillado... el PJ está metido en un buen lío. Por otro lado no se encuentra completamente solo: la policía moediana, Koll y los hombres de Furis comparten su deseo de conocer lo sucedido pero, a diferencia de ellos, el PJ tiene la necesidad de descubrir la verdad. De hecho, si así lo desea el DJ, este asunto podría significar el fin de la carrera profesional del PJ (por otro lado, una manera de lo más interesante de iniciar una campaña).

Y hasta aquí llega la primera parte, a partir de aquí vendrá el momento en que el PJ empezará a buscar respuestas... Porque le van a hacer muchas preguntas.

Esta aventura es una versión 'tuneada' de El tercer hombre, de Jordi Cabau. Una aventura escrita originariamente para la Llamada de Cthulhu y que puede encontrarse en su versión original en la web del club Auryn. La adaptación se hizo con el permiso del autor.

 

 

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«Yo soy Heinrich Himmler.»

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