Exo – 501: 4×14 20 segundos (primera parte)

-No voy a endulzaros la realidad -la capitana nunca lo hacía, pero cuando avisaba de que no iba a hacerlo es que la realidad era mucho más oscura de lo que imaginaban-. Estamos en el interior de la Unión Pangaláctica y esta gente tiene leviatanes que pueden perseguirnos por el subespacio. No quieren que salgamos de su espacio porque creen que tenemos información delicada sobre lo que están haciendo aquí, pero, la verdad, no tenemos una mierda. Cualquier agencia de medio pelo pagada por los unionistas sembrará la duda sobre la veracidad de nuestras imágenes e inundará la GWW de imágenes falsas desacreditando las nuestras.

“Necesitamos más datos, en tal cantidad que sean incapaces de negarlos, que sean incapaces de ponerlos en duda. Incluso en tal cantidad que nuestro gobierno sea incapaz de negarlos o de ignorarlos. La GWW, la galaxia tiene que saber lo que está ocurriendo aquí, tiene que saber lo que estos unionistas son capaces de hacer y tiene que saberlo ya.

“Hemos localizado el lugar donde crían a estas criaturas -y sin poder evitarlo miró al casco, en la dirección donde un hermoso leviatán había muerto llorando y su llanto había partido sus corazones-; es la hora de ir allí, conseguir sus datos y radiarlos a la galaxia entera. Quizás sea nuestra última misión, pero hagamos que brille como una supernova que alcance a todos en la República.

Nadie habló, Juana aún no había terminado. Era el momento de asentir con la cabeza, de asumir lo que les estaba pidiendo, de aceptarlo en silencio y esperar órdenes.

-Ale, Fernández, ¿cuánto tiempo necesitaréis sobre el objetivo para copiar la información importante?

Los aludidos se miraron, temerosos de responder. Finalmente fue el úkaro quién se animó:

-Si los protocolos que hemos copiado del leviatán están actualizados, cinco segundos para conectarnos, cinco para marcar y diez para descargar, pero tendremos que acercarnos mucho para que no haya retrasos en la señal.

Fue el turno para Arles, Juan le peguntó:

-¿Puedes darnos esos veinte segundos cerca de la estación?

-Sin problemas -los pilotos siempre tienen confianza en sus posibilidades.

-Tor -el tyrano no se sorprendió-, ¿con 20 segundos podrás trazar una ruta de escape subespacial?

-Sin problemas -respondió imitando el tono de Arles, lo que no quedó tan gracioso como el pensaba.

La capitán miró a Genweb y a Deslez y añadió:

-Nosotros estaremos en los cañones dando toda la cobertura que podamos. Van a ser los veinte segundos más largos de nuestra vida.

Y la Victoria B de la 501 se preparó para el que podría ser su último salto…

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