Pangea – La fiesta del polvo

(Atukadar)

La fiesta del polvo o atukadar es una ceremonia que llevan a cabo los chamanes de la tribu y en la que solo participan las personas del grakin que no son guerreros. En el atukadar se celebra el final de la época de la recolección, el final de los frutos y el momento exacto depende de cada zona y de la decisión del chamán. El consulta el clima, sus tablillas y las zonas con los frutos silvestres próximas para decidir cuando es el momento propicio para la ceremonia.

Cuando el chamán convoca la ceremonia, los miembros del grakin proceden a recoger los frutos cercanos y los depositan en una estera de paja confeccionada especialmente para la ocasión. Los frutos maduran y se pasan ligeramente al sol y a los niños se les encarga la tarea de espantar de allí a los insectos. Tarea que se toman como un ritual guerrero porque compiten para ver quién es capaz de aplastar más.

Al llegar la noche, los frutos se pelan y su pulpa se tritura depositándola en un recipiente de arcilla que se tapa y entierra. Los huesos se dejan en otro recipiente para que se sequen al sol. La recogida de frutos puede durar varios días si el chamán así lo indica, pero el último día no se recogen frutos y se deja que la pulpa madure en su recipiente y el chamán y sus ayudantes se dedican a machacar los huesos y semillas de los frutos hasta convertirlos en polvo.

Esa noche, se prepara un fuego de campamento y todos los participantes se sientan alrededor de él y se van pasando el cuenco con la pulpa que van comiendo cogiéndola con los dedos. La fruta puede haber fermentado un poco y contener un poco de alcohol, pero no de forma abundante o que sea perjudicial para quienes lo toman. Eso sí, según se va apurando el bote, donde está la fruta que más ha fermentado, el tono de la fiesta se va haciendo más y más alegre y alguien empieza a tocar un tambor y el chamán señala a quién va a iniciar la danza. Es un honor ser elegido por el chamán porque es un reconocimiento de la labor a favor de la comunidad. El bailarín da una vuelta al fuego y cuando pasa por delante del chamán este le arroja un puñado de polvo al cuerpo. El bailarín inicia una segunda vuelta y elige a su sucesor. Es una forma de reconocer o agradecer favores a alguien de la tribu. El proceso continúa hasta que todos los asistentes han tenido la oportunidad de bailar y ser empolvados. En ese momento, todos se levantan, apagan el fuego echando arena sobre él y se retiran.

La fiesta del polvo celebra el fin de la temporada de recolección, pero también es una ceremonia de fortalecimiento. Los pangeanos creen que el polvo de los frutos de la tierra les une a esta y hace que formen parte del ciclo vital. Los guerreros o los que están a punto de serlo no participan en la fiesta porque unirse a la tierra les impediría correr velozmente o alejarse tras las presas.

El atukadar es, principalmente, una festividad mendwan, pero la han exportado a algunas comunidades tikki.

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