Eriloe – Monasterio de Cafârna

El monasterio de Cafârna se encuentra en la isla Xalîn (artículo: Ver) y está construido en un promontorio en la ladera de una pequeña montaña al sur de Cáfardu. El monasterio es, en realidad, un viejo templo reconvertido tras la Guerra de los Portales en un museo de héroes. Casi cualquier persona que haya realizado alguna hazaña en el reino o en el viejo protectorado del norte, tiene un hueco, una placa, un recordatorio en este lugar. Un grupo de iniciados (o clérigos si lo preferís) se encarga de investigar las reliquias que les llegan, comprobar su veracidad y de custodiarlas en unos sótanos bajo el templo. Se dice que el sótano es en realidad una enorme escalera de caracol que desciende lentamente a las profundidades de Eriloe y que en cada peldaño tiene una cripta donde se guardan los tesoros. La orden va cavando y ampliando la escalera para ir almacenando todas las reliquias y tesoros que le llegan. El acceso al sótano se realiza a través del templo octogonal, bajo un sello protector que sólo los más altos iniciados conocen la forma de abrir.

Monasterio de Cafârna. Pulsa para ver más grande

Se cree que en la actualidad hay unos cincuenta habitantes, entre clérigos y novicios, más una guarnición de unos 20 guerreros (que patrullan por las almenaras y hacen guardia en la Torre del Vigilante. Un número indeterminado, pero no muy numeroso, forman el personal no religioso que se encargan de las tareas mundanas del monasterio como cocinar o limpiar.

Leyenda

1.- Templo. Es lo único que queda de la antigua construcción sobre la que se edificó el monasterio. Sus paredes están llenas de imágenes a los grandes héroes de la Guerra de los Portales. Incluso el techo está reservado a los héroes. Un enorme glifo en forma de águila cubre el centro de la sala. Es la entrada a la custodia de las reliquias.

2.- Patio de armas. Esta zona, además del templo, es la única que está permitida a las visitas. El suelo es de tierra compactada por el paso de muchas personas durante muchos años.

3.- Portón de entrada. Es de madera recubierta de bronce y con bisagras de acero.

4.- Alojamientos. Los de la izquierda son los del personal y los de la derecha los de los soldados. En su interior, junto al muro, están las letrinas.

5.- Comedores. El de la derecha está destinado a los soldados y al personal y el de la izquierda a los miembros del monasterio e invitados especiales. Este último se denomina refrectorio.

6.- Cocinas.

7.- Claustro. Es un lugar de meditación y sólo le está permitido el acceso a los iniciados. En el centro del claustro hay un enorme de árbol de tillium y dice la leyenda que tiene más de mil años de edad.

8.- Escriptorio. Y biblioteca. Aquí se anotan los objetos mágicos que se van custodiando y la historia conocida respecto a ellos. También hay historias sobre los héroes y sobre las batallas. Es, posiblemente, la mejor biblioteca de la zona.

9.- Celdas. Aquí se alojan los iniciados y los novicios. El edificio es el más alto de todo el monasterio y cuenta con tres alturas y un sótano.

10.- Laboratorio. Aquí se custodian las reliquias mientras se catalogan y estudian.

11.- Pozo.

12.- Huerto. El monasterio es casi autosuficiente en verduras, frutas y hortalizas, aunque la carne y el pescado lo traen de la costa. Hay algunas gallinas y un par de cabras para la leche.

13.- Sillas. Almacenes donde se guarda la carne y otras viandas. Están semienterrados y mantienen unas condiciones de humedad y temperatura ideales para este menester.

14.- Torre del Vigilante. Una torre el doble de alta que las otras torres de la muralla donde siempre hay, al menos, un soldado vigilando. Se dice que esta fue la primera edificación del monasterio y que las primeras reliquias se guardaron en su interior.

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