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sábado, 16 de mayo de 2026


 

Presa del pánico

Historia previa

Mucho tiempo atrás, la zona por la que ahora avanza el grupo de juego, estaba infestada de orcos, cuando eran una especie bárbara a la que no quedaba más remedio que dar caza. Campaban a sus anchas por todo el valle del caudaloso Río Aviento, que los personajes atraviesan.

Tras la expulsión de los orcos de esta zona, el Reino de Corus comenzó a eviar a la zona cuadrillas de ingenieros y constructores, bien provistas de medios, para que levantaran infraestructuras en estas tierras, para que pudieran prosperar con autosuficiencia.

Una de estas expediciones, comandada por un antiguo guerrero llamado Athais, llegó al valle del Aviento y en solo tres meses construyó la presa que a día de hoy permite almacenar agua para las épocas de carestía y sobre todo genera pesca para los aún escasos habitantes de la zona. Más tarde, sería construida en la zona una abadía para religiosos de la Iglesia de Corus, donde el cuerpo del ya envejecido Athais sería enterrado, junto con sus objetos de valor. Estos incluyen, aunque casi nadie lo supo entonces, una joya mágica que proporciona fuerza y resistencias sobrenaturales. La tumba se encuentra en las catacumbas inferiores de la abadía, a las que nadie ha entrado desde hace mucho tiempo, ya que los monjes y monjas se entierran en la parte superior. Energías nigrománticas se han ido desarrollando ahí abajo durante todos estos años.

Hace cinco años, de manera sorpresiva, una numerosa banda de orcos surgió de las montañas y comenzó a realizar varios ataques sobre aldeas y pueblos del valle. Los asaltantes parecían una banda de orcos independientes del Hogar del Orco y por sus gritos y pintadas en las paredes de los edificios quemados, parecen estar reclamando la vuelta de su especie al camino "tradicional" del pillaje y las razias. Les lidera un orco enorme y avispado llamado, en su lengua nativa, Herrumbroso, por el color anaranjado de sus ojos. Cuando se les ha intentado perseguir en su retirada, se ha visto que se esconden en uno de los bosques que rodean el valle del Aviento.

Mariana Ruiz Villarreal(2019). "DnD orc". Licencia CC Dedicación a Dominio Público Universal.

Mariana Ruiz Villarreal(2019). "DnD orc". Licencia CC Dedicación a Dominio Público Universal.

Hace ahora tres meses, un grupo de setenta soldados llegó a la zona, para buscar y eliminar a los bandidos. La soldadesca, enviada y pagada por la casa Gorion, y dirigida por el Comandante Orryx, apodado El Invencible, también llamado El Tramposo, se instaló en la abadía de la Iglesia de Corius, para disgusto de su abadesa. Defendiendo que estaban en un periodo de entrenamiento, no se les pudo negar el asilo.

A día de hoy, Orryx está muy preocupado porque, después de semanas, su destacamento ni siquiera se ha visto un orco, menos aún les ha podido combatir. El tiempo de permiso para el entrenamiento que la iglesia ha dado para actuar desde la abadía se acaba. Por tanto, el llamado Buen Orryx (también llamado el No - Tan - Malo) ha pedido aayuda a la casa Gorion. Esta, ha distribuido un bando en el que se ofrece una suculenta recompensa en oro a cualquiera que desee acercarse a la abadia del valle de Aviento, para ver qué está pasando. Si acaso, internarse en los bosques, descubrir dónde se esconden los orcos, avisar a Orryx y participar en la captura o descabezamiento de Ghabamon.

Los personajes, ansiosos no sólo por conseguir una generosa paga, sino por encontrar aventuras y desfacer entuertos, se han puesto de acuerdo para ser el grupo que cumpla la misión y devuelva el sueño a Orryx.

La aventura comenzará con los personajes cerca de la abadia, atravesando una incómoda espesura de arbustos por donde antes discurría caudaloso el río Aviento, ahora convertido en riachuelo merced a la presa construida en el pasado. No es un camino agradable para llegar, pero al menos les evita acercarse demasiado al bosque donde supuestamente acechan los bandidos orcos…

Posibles personajes jugadores

Danel Orana, elfa guerrera

Los orcos son malos y peligrosos. También sabes que los soldados de Orryx son gente que necesita ayuda y que no saben encargarse solos. Y tus Altos Dignatarios te han informado de una gran fuente de energía que parece manar de alguna parte del valle. Una energía que debe ser destruida o llevada a presencia de tus Altos Dignatarios.

Thulsa, humano clerigo de Corus

Se dice en antiguos pergaminos que en algún lugar del valle se encuentra la Joya de Athais, que proporciona fuerza y poder a quien la posea. Tu misión es descubrir dónde está, recuperarla discretamente y llevarle la joya a tus superiores. ¿Los monjes del monasterio? No deben enterarse de nada. La Iglesia está dispuesta a sacrificarlos.

Jen Gelfling, mediano ladrón

Por supuesto, eres un hábil ladronzuelo, pero lo que nadie sabe y mantienes oculto es que además eres un gran mago. Bueno, aún no, pero algún día lo serás. Has oído hablar del fabuloso tesoro que guardan los bandidos orcos y no piensas perder la oportunidad de meterle mano, en especial AQUELLO que se dice que Athais trajo consigo al valle. ¿Que es? Ni tú lo sabes, pero seguro que valioso.

Montoya, humano montero

El monasterio está maldito por culpa de la Joya que Ahiais trajo aquí y aún permanece. Como miembro secreto de la Sociedad de Purificadores Gorion, sabes que la abadía va a ser destruida y el bosque inundado. En dos días, los Gorion ordenarán abrir la presa del río Aviento e inundar el valle. Tus órdenes son claras: encontrar la joya y asegurarte de que se hunda en el fondo del valle cuando llegue la riada.

Píndaro, el sargento, humano guerrero:

¡Aventureros! ¡Aventureros de verdad, aquí, en el monasterio! Cáspita, te encantaría haber sido aventurero. Si no fuese por tus padres, tan empeñados en darte una buena profesión… Pero ahora, tus padres no están cerca. ¿Y si…? No, es una tontería, ellos nunca querrían a un inútil como tú en… Pero, bueno, en realidad sabes hacer muchas cosas y… ¿Quién sabe? Podría presentarse la oportunidad de demostrar tu valía y en ese caso, no te importaría abandonar el ejército para unirte a tan alegre pandilla.

Personajes no jugadores

Orryx, el comandante, humano caballero

Está muy harto de esta misión, que no está siendo el verdadero entrenamiento que buscaba. Además, no eligió tener como segundo al mando al mastuerzo, hijo de un noble, de Popilio; se le impusieron desde arriba. Su única esperanza es verle cometer algún desliz y, quizá con el tiempo, poner en esa posición a alguien de menos capacidad y más influenciable, como el sargento Pindaro.

Popilio, el capitán, humano guerrero

Los soldados están aquí para demostrar a la casa Gorion que una guarnición permanente en Aviento es necesaria, ¿no? Bueno, al menos él sí está allí para eso. Y de paso, convertir la abadia en esa guarnición. A él nada le moverá de aquí, ni orcos, ni buenas razones, ni martirio alguno. Si para ello tiene que alargar un poco encontrar a los orcos para demostrar la necesidad de su presencia, qué se le va a hacer.

Ghabanon, la abadesa, clériga humana

¡Por fin! el plan funciona. La llegada de estos mercenarios le dará la distracción que necesita para apoderarse de la Joya de Athais, la poderosa reliquia oculta en la cripta del monasterio y entregársela a tus verdaderos amos, los orcos. Pronto, recibirá la incontables riquezas que su líder, Herrumbroso, te ha prometido. Si en el proceso, algo MUY malo le pasase a la repugnante Orryx, mejor.

Herrumbroso, líder orco, guerrero.

Los días del dominio de la humanidad en este valle están contados. Gracias a los dones de vuestros dioses, como la Piedra Negra que cura vuestras heridas, sois cada vez más poderosos. Y cuando el que se hace llamar "capitán" te entregue la Joya de Athais, nada podrá deteneros. Por fin, la comunión con la Madre Naturaleza se restablecerá. En cuanto al capitán, no esperarás ni dos segundos para ordenar a tus leales que la acuchillen, eso si no lo haces tú mismo. Para los demás humanos, la suerte será aún más horrorosa. Los mantendrás vivos y atados hasta una ceremonia de sacrificio ritual que tienes pensada…

Mohosa, lugarteniente guerrera orca

¿Realmente es necesario esperar a tener la Joya para aniquilar a unos cuantos humanos? Has decidido demostrarle a Herrumbroso que la respuesta a esa pregunta es NO. Esta misma noche tú y unos pocos de tus guerreros más fieles os acercaréis hasta el monasterio con dos objetivos: escuchar todas las conversaciones que podáis, a ver si averiguáis algo sobre la Joya y eliminar si se presenta la ocasión, a los humanos que podáis.

Leproso, hechicero orco, clérigo

Tus poderes de visionario te avisan: podríais no superar esta prueba final y fallar, perdiéndolo todo. Hay malos augurios, pero Herrumbroso tiene la costumbre de eliminar a los agoreros, de manera que te callas tus opiniones. Mientras, vas a servir fielmente a la causa de tu tribu y del regreso del dominio de la Madre Naturaleza sobre el mundo. Y si mueres, renacerás en un futuro, con tu poder en el corazón.

Posibles escenas

Tensa conversación con Orryx y Ghabanon que a saber cómo acaba.

Descenso a las catacumbas en pos de la joya y encuentro con quién sabe qué muertos vivientes. Quizás descubrir que la abadesa ya se ha llevado la Joya.

En el peor momento, el asalto de Mohosa a la abadía. Momento ideal para la huída de la abadesa con la Joya.

Expedición a los bosques en busca de Herrumbroso, quien quizás tenga la Joya. ¿Qué poder tiene la Piedra Negra?

¡La presa se abre! ¡Todo se inunda! ¡Cunde el pánico!

 

 

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Cita

«Si veis que a vuestro vecino se le está quemando la casa, ¿no le prestaríais vuestra manguera para ayudarle a apagar el incendio?»

F. D. Roosevelt