Comandos
 Ayudas
    Afición (53)
    Ambientación (167)
    Reglas (81)
    Equipo (175)
    Sucesos (174)
    Aventuras (114)
    Preg./Resp.
 Productos
 Enlaces
 





Licencia Creative Commons para el texto de la web (quedan excluidas de la licencia CC las ilustraciones)


viernes, 7 de agosto de 2020


 

150

Fritz Sauckel:

el patrón nazi.

1894-1946

Cuando se observan las imágenes que nos llegan desde Iraq tras la invasión y se compara con la Segunda Guerra Mundial, uno no puede dejar de preguntarse cómo es posible que los alemanes, con menos medios técnicos, tuvieran menos problemas en sus invasiones. El personaje de este mes es, entre otros, el responsable de esa "ausencia" de problemas.

Fritz Sauckel nació en Bavaria, Alemania, en 1894. Su padre era funcionario (cartero) y su madre redondeaba los ingresos familiares trabajando como costurera. A la edad de 15 años se hizo marino mercante en la flota noruega (y después en la sueca) hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial en la que, por su nacionalidad, fue hecho prisionero e ingresado en una campo de prisioneros en Francia.

Tras la guerra volvió a su país y trabajó como obrero industrial lo que le puso en contacto con los movimientos obreros de aquella época y, concretamente con el NSDAP (germen del partido nazi) al que se afiliaría en 1923. En 1925 fue elegido director del distrito de Thuringia. En los años siguiendo va subiendo en puestos de responsabilidad dentro del partido (líder de facción, responsable de interior y, más tarde, gobernador de Thuringia) hasta que en 1933 es elegido miembro del Reichstag por su distrito.

En los años previos a la guerra, Sauckel fue nombrado General de la SA y, posteriormente, General de la SS. Aunque en ambos casos era un puesto honorífico. Sauckel no tenía ni experiencia ni conocimientos militares para ser general y de hecho no tenía tropas operativas bajo su mando. Su grado era más bien administrativo. Sus responsabilidades en estos años fueron los preparativos alemanes para la defensa (aún no se llamaba "para la guerra"). El 1 de Septiembre de 1939, es ascendido a Comisionado para la Defensa del Reich del Distrito de Kassel (uno de los más importantes militarmente hablando ya que contenía los puertos más importantes del Third Reich, pero sin llegar a ser una responsabilidad de Primera Línea o relacionada directamente con la dirección de la guerra).

En 1942, Sauckel es nombrado Jefe Plenipotenciario General para la Movilización Laboral. Dicho de otra forma, él, y sus subordinados, eran los responsables de encontrar mano de obra para que las fábricas, fundamentalmente las bélicas, tuvieran trabajadores. En un país cuya población activa había sido completamente movilizada por la guerra, la tarea era titánica. En total, se calcula que movilizaron a más de 5 millones de personas desde sus hogares para trabajar en las fábricas alemanas. Pueden parecer pocos (en cifras frías), pero en realidad era una tarea que requería una gran eficacia. No sólo había que transportarlos de un sitio a otro, sino que había que seleccionarlos convenientemente, adiestrarlos si era necesario, alojarlos, mantenerlos y todo con el menor gasto posible.

La situación de los trabajadores nunca fue sencilla y llegó un momento que era más fácil llevar nueva mano de obra que procurar que la que tenían aguantara un poco más. Los trabajadores movilizados eran tratados más como esclavos que como trabajadores y, aunque en teoría, algunos, iban a recibir una paga al final de la guerra por sus países de origen, la verdad es que no veían un marco (o la moneda que les correspondiera) por su trabajo. Además, la situación de los trabajadores variaba de mala (si eran afortunados como los franceses) a peor ( si eran polacos, eslavos o rusos). La esperanza de vida de un trabajador era de un año, aproximadamente, si no te mataba el agotador trabajo, morías de alguna enfermedad contagiosa, en algún bombardeo Aliado o como resultado de alguna acción de la resistencia local (si la había).

A pesar de lo deplorable de los hechos, hay que reconocer que Sauckel realizó una gestión muy eficaz de los recursos. No sólo consiguió mantener la producción de las fábricas alemanas sino que en los años 43 y 44 esta se incrementó a pesar de los continuos y repetidos ataques aéreos Aliados. Es decir, los trabajadores de Sauckel no sólo producían sino que además tenía suficiente para mantener (reparar) las fábricas.

El final de la guerra también trajo el final de la carrera de Sauckel. Fue detenido y juzgado en Nuremberg por crímenes de guerra. Se le acusó del exterminio deliberado de cientos de trabajadores judíos en Polonia (literalmente obligados a trabajar hasta morir). Su defensa consistió en señalar que él era responsable de los campos de trabajo donde si bien murió gente, el objetivo era la producción y también declaró que desconocía la existencia de los campos de exterminio. El tribunal no le creyó y le condenó a morir ahorcado, lo que ocurrió el 16 de Octubre de 1946.

 

 

Siguenos:

Subscríbete en Feedly


Sombra por dentro

Tweets by jchsombra

 


Cita

«No mandaremos a nuestros hijos a guerras extranjeras.»

F. D. Roosevelt