Rol Negro – Respira Hondo

Respira hondo

Pelayos del Puente es un pueblo de apenas un millar de habitantes (aunque hubo un tiempo que casi llegó a los tres mil), situado a pocos kilómetros al norte de Cunia, pegado a la falta de la Serra D’Irta pero aún en llano. Las últimas elecciones municipales, más o menos influidas por el ambiente de la cercana Cunia (Ver) dieron un vuelco a la situación previa. Donde antes había cuatro concejales del PSOE y tres del PP, ahora hay tres de PSOE, dos de PP y dos de Ganemos Pelayos, una agrupación de electores de izquierdas. En la actualidad gobierna el Partido Socialista, pero en minoría. Ganemos les apoyó en la investidura, pero sin pasar a formar gobierno. Y como siempre que una mayoría absoluta se rompe, comienzan a emerger situaciones que en otros tiempos estaban sumergidas.

Compost.

Fuente de trabajo para una parte importante de la población del municipio y origen del problema en el que se meterán los personajes jugadores es la planta de compostaje abierto instalada en Pelayos del Puente, perteneciente a la empresa Sotoarias S.A. Esta empresa tiene todos los permisos en regla, a pesar de haber recibido numerosas denuncias por verter en puntos ilegales, por compostar residuos para los que no está autorizada y por los olores que provienen de la planta. Ninguna de estas denuncias ha llegado a buen puerto. El partido en el gobierno defiende la planta como fuente de empleo. El Partido Popular critica los olores y pide inspecciones pero defiende la existencia de la planta. Los recién llegados de Ganemos mantienen la misma actitud crítica que les ha llevado a ganar esos dos concejales, pero sin una estructura de partido para apoyarles tienen poco tiempo para dedicrle al problema. El caso es que los terribles olores siguen llegando, haciendo el pueblo cada vez más inhabitable. Nadie quiere comprar una casa allí y los que pueden, se van marchando.

Planta de Compostaje

Al olor de las sardinas.

Habiéndose convertido el pueblo en un callejón sin salida donde se acumula la basura, no iban a tardar los gatos, ratas y perros callejeros de la cercana Cunia en acudir. Nos referimos, de forma figurada, a los ciudadanos con menso escrúpulos. En concreto, Sergio Senante, gestor financiero de los Metropolitanos, ve en los problemas del municipio una oportunidad de negocio para la organización. Sin decirle nada a Rafael González, ha acudido a varios miembros de la banda, a ser posible no relacionados con Giorgio, el jefe de matones oficial, para que se ocupen. Su idea es apuntarse un tanto ante González a la vez que muestra a Giorgio como menos necesario de lo que es. Así reforzará su posición sobre la del matón, cosa que entiende que debe hacer de tanto en tanto.

Los elegidos serán los personajes jugadores de esta partida. Aunque algo de músculo estaría bien, gente como periodistas, ladrones/as, abogados/as o incluso biólogo/as serán muy útiles. Las instrucciones para ellos, después de todo son:

– Obtener toda la información posible sobre trapos sucios de Sotoarias S.A.
– Hacer crecer la conflictividad en el municipio, incluso plantando pruebas falsas si es necesario.
– Obtener información también sobre los concejales del municipio y elegir al que crean más manipulable, en especial si es del PSOE.

El objetivo final de Senante es desprestigiar al máximo a la empresa concesionaria actual con la idea de obligar al Ayuntamiento a romper el contrato y hacer un nuevo pliego de condiciones para la concesión, a la que se presentaría como candidata (con información privilegiada del concejal o concejales «tanteados») una empresa tapadera de Los Metropolitanos.

Metiendo las manos en el fango.

Desde este punto, la aventura es muy abierta. Los directores de juego deben procurar dar libertad a la mesa de juego para moverse por el escenario con libertad y ver qué ideas se les ocurren para lograr los objetivos de Senante, así como resolver las situaciones que surjan. Al contrario que en otras aventuras, no contarán con apenas ayuda o consejo de su jefe (está muy ocupado y ¿no se supone que ellos son expertos?) y en especial tampoco con sugerencias tuyas. Esta vez vamos a ver cómo se las apañan.

Pelayos del Puente

1. Esta carretera que circula junto al parque y a lo largo del río que rodea el municipio es la zona donde los olores del pueblo, punzantes, agrios, una mezcla omnipresente de putrefacción y planta química, se hacen más intensos; por ella se llega a la planta de compostaje. Siempre vigilada por un par de guardias privados que saben poco o nada de los asuntos turbios de la empresa, cualquier persona que merodee por los alrededores verá cómo se le acercan al cabo de un rato dos empleados de la empresa, con su mono de trabajo y una clara afición a levantar pesas y frotarse los nudillos. Se limitarán a observar y vigilar, pero si uno es insistente y se los encuentra en un lugar menos público… La verdad: Sotoarias es una de las empresas donde el Sindicato tiene más fuerza y no le gusta nada la atención que recibe. Su relación con este grupo criminal no es conocida por propio deseo de los «sindicalistas» y la atención que ha empezado a recibir por parte de los vecinos y hasta de algún medio de comunicación no les hace gracia. En especial porque no se dedican sólo al compostaje de productos autorizados, sino de residuos de clínicas ilegales, cadáveres y otros subproductos de la actividad delictiva. De los alrededores de la empresa se pueden recoger muestras de filtraciones de productos tóxicos o ilegales, pero a un riesgo. Entrar en la fábrica a por pruebas documentales también puede ser tan divertido como peligroso.

MATONES SOTOARIAS S.A.

Puntos de vida: 18
Ajuste por fuerza: +1
Alerta: 15
Esquivar: 16
Iniciativa: 6, 5
Resistir dolor 3

Características y atributos:

CUE 6 Fue 6 Vit 5 Res 6
DES 6 Agi 5 Coo 5 Vel 6
INS 4 Per 4 Con 4 Int 3
INT 4 Mem 4 Log 3 Inv 3
PRE 5 Car 4 Vol 5 Apa 5

Habilidades:

Descubrir 15
Escuchar 14
Rastrear 14
Trepar 16
Pilotar coches 16
Pistola 14
Armas blancas 15
Armas contundentes 17
Lucha desarmado 15

2. El Ayuntamiento está ubicado en la Plaza Mayor y por allí es posible encontrar de tanto en tanto a alguno de los concejales del pueblo, en especial a los tres que gobiernan. Los concejales del PSOE son difíciles de convencer de cambiar de actitud respecto a la empresa pues saben que son muchos sus votantes que están empleados en la planta de compostaje. Hay además pocos trapos sucios que sacarles, pero sí se podrían encontrare pruebas de que uno de ellos, Margarita Sánchez, tiene un hermano trabajando en un cargo importante del servicio que gestiona las denuncias medioambientales de la zona y es el principal responsable del bloqueo de las denuncias. Los concejales del PP estarían dispuestos a apoyar que el contrato se rompiese, pero quieren pruebas sólidas, no quieren hacer el ridículo. Además, Sixto de Arístegui, uno de los tres concejales, estaría interesado en que la empresa de un amigo suyo de Cunia (vinculado para colmo a Don Víctor) se pudiera presentar a ser la que sustituyese al concesionario actual. En cuanto a Ganemos, ambos concejales tienen casa en Pelayos del Puente, pero uno de ellos, Joaquín Rubio, hace media vida en Cunia, donde trabaja y está deseando vender su casa de aquí, para lo cual le vendría fenomenal que se solucionase el asunto. Su compañera, Soledad Hermoso, en cambio, prefiere dejar que el asunto siga hasta las próximas elecciones, por el rédito electoral que les proporcionaría. La verdad: por supuesto, estos concejales no van a contar sus trapos sucios al primero que pase, pero se pueden obtener estas informaciones de rumores ajenos, documentos encontrados en sus casas, investigación en internet… Veamos cómo lo logra cada mesa de juego.

3. Aquí vive Agustín García-Cabrero, un hombre de más de setenta años que a principios de los años noventa fue alcalde de Pelayos del Puente durante siete meses con el apoyo del Partido Popular, antes de que una moción de censura apoyada por PSOE e IU prosperase y tuviese que renunciar al cargo. Se volvió a presentar en las siguientes elecciones como independiente y apenas obtuvo una docena de votos. Dejó de inmediato la política y desde entonces siente un rencor fiero hacia la mitad de los habitantes del pueblo. Por las noches pasea solo por el pueblo y ha visto los camiones que entran salen de la fábrica a deshoras, llegando por un camino secundario. Podría dar esta información, pero pedirá un favor, mayor cuanto peor huelan las intenciones de los personajes, a los que procurará sonsacar. Si les cree gente relacionada con el mundo criminal, podría llegar a insinuar que conoce una forma de entrar en secreto a la fábrica (es cierto, por un amplio desagüe ilegal que descubrió en sus paseos por los terrenos) pero pedir a cambio algo tan grave como la ejecución del director de la misma, Ángel Sotoarias; es el concejal del PP que votó en su contra en su día en la moción de censura, permitiendo que perdiese la alcaldía.

4. El Bar-Restaurante Román no es el único del pueblo, pero sí el más popular y por donde es necesario dejarse caer para ser alguien. El único punto del pueblo donde es fácil ver a la vez a concejales de distintos partidos, aunque no revueltos. Allí hay una norma no escrita de no agresión entre personas con opiniones muy distintas sobre el pueblo, pero la presencia y las preguntas de los personajes podrían llegar a provocar una pelea que enturbiase mucho el ambiente.

5. Esta zona más nueva del pueblo, la mayoría pisos construidos a principios de este siglo, es la que menos habitantes tiene, a pesar de ser la más adecuada en principio para familias jóvenes… De no ser por su cercanía a los olores y al río. En este punto está también el único hostal en el que los personajes podrían alojarse si van a pasar más de un día o incluso donde estar de forma discreta. Sin embargo, es el lugar que suelen elegir para comer muchos de los empleados de la fábrica (los que vienen de otros municipios) entre los cuales hay miembros del sindicato a los que podría no escaparse la presencia de los personajes. Una escena en la que se les intente asustar mientras descansan en sus habitaciones podría ser muy divertida; también podría serlo un envenenamiento de su comida por parte de la cocinera, simpatizante de la fábrica a la que no le gustarán las intenciones de los y las pjs. Nada serio, quizá baste con un buen laxante…

Productos derivados

Es fácil que esta aventura termine con un escándalo en prensa de una manera o de otra y con la intervención de políticos autonómicos, policía, etc. Sotoarias tiene muy pocas probabilidades de sobrevivir a las acciones de los personajes jugadores, pero las consecuencias de mezclar la actividad de hasta tres grupos criminales no pueden ser buenas. Si la empresa pasa a manos de Los Metropolitanos, es muy posible que Sergio proporcione a uno o más personajes un puesto directivo en la misma. Esto hará que los personajes tengan que sufrir y quizá intentar erradicar la actividad del Sindicato, así como soportar la competencia de empresas rivales que busquen hacer la misma jugada que ellos le han hecho a Sotoarias; después de todo, seguro que Senante les pide que sigan realizando las tareas de compostaje de «subproductos dudosos», viendo que es un buen negocio.

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