Tyranos

Cuando escribimos la primera edición de Exo, nuestra idea fue hacer una mezcla de muchos elementos de ciencia ficción e intentar colocarlos todos juntos en un universo muy amplio para que pudieras jugar cualquier tipo de partida de Space Opera. Teníamos en mente series como Star Trek, Star Wars, Babylon y libros como la Saga de Chanur, El Juego de Ender, Dune, que, entre todos, habíamos visto o leído. Gracias a la colaboración de los jugadores, la ambientación evolucionó y lo que originalmente era un collage se convirtió en un conjunto, pero las referencias a los orígenes seguían allí; algunas son fácilmente identificables (los boron), pero otras son más complicadas.

En ocasiones me han preguntado cuál es el origen de los tyranos, de dónde proceden y cual fue nuestra referencia a la hora de crearlos. La verdad es que hay muchas razas psiónicas en las novelas y en los libros, pero, en este caso, los tyranos proceden de dos ideas que juntamos en una:

La serie de Diego Valor se empezó a publicar en 1954 guionizada por Jarber e ilustrada por Adolfo Buylla y Braulio Rodríguez «Bayo».

Una de las fuentes de inspiración fueron los tebeos de Diego Valor. No os extrañe si nunca habéis oído hablar de ellos. Yo los conozco porque mi padre los coleccionó cuando era pequeño (años 50) y los guardó en una caja que descubrí cuando tenía 13 o 14 años y que fue una de mis primeras incursiones en la ciencia ficción. Diego valor, ahora lo sé, fue un serial radiofónico y los tebeos fueron un producto derivado del serial. En él se narraban las aventuras de un militar defendiendo la Tierra de las amenazas extraplanetarias. Como dato curioso, el espaciopuerto estaba ubicado en Alcalá de Henares, lo que dotaba a la serie de una proximidad y un realismo que no alcanzaba otras producciones extranjeras. Diego Valor no es una gran historia, salvo que sea la primera y tengas 14 años, y se le nota mucho la época en la que se publicó, pero había unos malvados, los Mekong, que no tenían pelo en la cabeza y poseían misteriosos poderes mentales. Los tyranos le deben algunas cosas a los Mekong y su malvado general Sandor.

La segunda idea procede de un debate que estaba teniendo lugar en aquella época sobre el destino de los neandertales. Se discutía si habían sido exterminados o asimilados por los cromañones (nosotros). Con los tyranos nos planteamos este conflicto en el pasado de su planeta e imaginamos que habían ganado los neandertales. De ahí nace la guerra racial prehistórica de los tyranos y su cabeza diferente a la de los humanos y de ahí nace la compatibilidad genética con los humanos (con los cromañones).

A día de hoy, los tyranos se parecen mucho más a la sociedad cromañona de Hitler que a sus orígenes en el tebeo o en la prehistoria, pero es una de las cosas que más me gustan de Exo, en 15 años las cosas no han dejado de evolucionar.

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