Eriloe – El pez comededos

Un pez comededos criado en cautividad

El pez comededos es un habitante de los ríos y riachuelos bajos la protección de los bosques, le gustan las corrientes rápidas, pero no muy frías y es omnívoro (es capaz de comer casi cualquier cosa aunque su dieta es principalmente vegetal. Es de hábitos nocturnos, pero en zonas con mucha sombra puede permanecer activo gran parte del día. Los ejemplares normales miden un pie de largo y no representan ninguna amenaza, pero algunos alcanzan un paso de largo e incluso más.

A diferencia de otros peces, el pez comededos no tiene escamas, sino que tiene el cuerpo cubierto de una capa de quitina. No le otorga una resistencia especial a un impacto (no le da armadura), pero es capaz de resistir un pisotón inintencionado. Además, en sus aletas y en su dorso tiene espinas que harán desistir a algún depredador y que resultarán dolorosas para el que dio el pisotón sin darse cuenta (daño tipo 0-2, mínimo 1). Su boca es una enorme ventosa equipada con una mandíbula circular llena de pequeños colmillos. La utiliza para sujetarse a la corriente (en realidad el pez no sabe nadar) y para cortar su comida. Puede arrancar algas de la roca, moluscos, incluso cortar trozos de un animal (daño I-4, mínimo 1).

Nota; los daños indicados son para animales de gran tamaño (50 centímetros o superior).

Tienen la piel oscura con manchas y puede aclararse si está estresado o se siente amenazado. En general, el tono de su piel le permite camuflarse con el fondo del río o con las rocas donde pasa inadvertido.

En general, el pez comededos es huidizo y se esconderá si algo se acerca al río, pero el peligro es que es muy territorial y si ve algo que invade su territorio bajo el agua (sobre todo en la época de cría, verano), le atacará (ataque 20) y le morderá. Se han reportado casos de bañistas o caminantes que han sido atacados al bañarse o, simplemente, cruzar uno de estos ríos por un vado. Si tienes la suerte de toparte con uno de pequeño tamaño, solo te llevarás una pequeña herida de recuerdo, pero los grandes ejemplares (50 o más centímetros) pueden arrancar un dedo del pie, de ahí su nombre.

Nota: si la TA de ataque resulta en un éxito alto o superior, le arrancará el dedo a la víctima.

Se sabe que en algunas casas de Cargrum es típico tener estos peces en estanques o fosos de castillos y que sus dueños los alimentan con restos de verduras y otros peces. No está muy claro quién inicio esta costumbre, pero la casa Osterrêid fue quien la popularizó. Atrapar vivo a un ejemplar salvaje de gran tamaño podría estar bien pagado en determinados ambientes. El pez es comestible, pero aquellos que lo han probado dicen que su sabor no es gran cosa.

No son grandes enemigos una vez descubiertos (tras morder y agarrarse a la víctima), cualquier golpe certero intencionado les matará o hará huir heridos de gravedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *