Pangea – Runas del Sabio (Noticias)

Tres años de la segunda palma de la primera columna de la estela del gato de agua

Como saben los cuervos de Taga…

Vuelve la lluvia que quema

Los habitantes del sur de las Tierras de los Volcanes se han visto sorprendidos por una lluvia que quemaba la piel y agujereaba las techumbres de sus grakines. Ya habían escuchado de este fenómeno de la lluvia del Wukran como la denominan por aquellos lares. Por fortuna, muchos conocen que el remedio es protegerse con la tierra de Taga y están cubriendo los hogares y su propio cuerpo con arcillas. Han sido los comerciantes y los viajeros los que han aportado la solución que la han conocido tras sus visitas a las tierras más al norte. Agradecidos, muchos jefes de grakin se han mostrado más abiertos con los desconocidos.


Regresan los primeros emisarios de Ursus

Tras varios ciclos desde su partida, varios de los emisarios han regresado hasta Aguaclara con noticias y registro de sus viajes. El veterano jefe del grakin ha utilizado una gran roca para marcar, con pigmentos y pinturas que le ha facilitado el chamán, la ruta seguida por sus viajeros. Ha trazado una línea ondulada en el centro de la piedra que, según él, representa el río púrpura y junto a ella va marcando los lugares o peligros de la ruta con extraños ideogramas. Dicha representación ha generado cierta inquietud pues muchos habitantes del grakin creen que podría estar robando el espíritu al río por grabarlo sobre la piedra, pero Ursus ha acallado cualquier queja asegurando que, con el tiempo, habrá una de aquellas piedras en cada grakin. Uno de los aprendices del grakin ha quedado encargado de repasar los símbolos con regularidad para evitar que se desdibujen, aunque el chamán asegura que sus pinturas con aceites animales resistirán hasta la llegada del Ojo en el Cielo.


El bosque dwandir sigue ocupado

Algunas de las alimañas que encontraron refugio en el bosque este invierno, han decidido quedarse en él tras desaparecer las nieves de la zona. Esto ha hecho que los caminos que rodean el bosque sean ahora un poco más peligrosos que antes. Los dwandir no están disgustados con su presencia porque los animales han aprendido a respetar sus zonas y no se acercan a ella. Que cacen fuera del bosque o en sus zonas del interior, les parece el ciclo natural de la Taga. Tal actitud, afirman los comerciantes, perjudicará los viajes por la zona y provocará el desabastecimiento. Los dwandir, dicen cuando les escuchan, aprender de grakines como Aguaclara o Tamora cuyos jefes se preocupan de mantener los caminos seguros.


Nuevo ataque de los Merodeadores

Otro asentamiento tikki ha sido atacado por la banda de tres manos de individuos liderados por un gigante. Los guerreros tikki, poco numerosos, no fueron suficientes y murieron todos en la defensa, así como varios ancianos y niños que, al parecer, también les hicieron frente. Cuando los Merodeadores se hicieron con los alimentos y los pertrechos, se alejaron del lugar perdonando la vida a los supervivientes. Mou mismo encabeza la búsqueda del grupo que busca darles caza, nunca antes se vio un grupo tan numeroso de guerreros tikki de tan dispar procedencia. No hay manos para contar el total de manos que lo componen. Varios asentamientos han aportado miembros a la expedición, mientras que el resto se apresta a fortificar sus viviendas.


Todas las noticias comentadas por el Sabio del Desierto han sido grabadas en la estela y son para el juego Pangea. Los Guardianes de la Roca recorren los caminos y los grakines de esta tierra primigenia y le notifican los acontecimientos al viejo tallador. Todas ellas son fruto de las partidas realizadas por los jugadores de Pangea o por el equipo creativo de la propia editorial. El viejo chamán las cuenta en las noches en torno al hogar con la intención de dar puntos de apoyo a la continuación o al desarrollo de las partidas. Si quieres comunicarnos alguna noticia sucedida en tu mesa de juego, envíanos un mail.

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