Pangea – Runas del Sabio (Noticias)

Runas del sabio

Un año de la segunda palma de la primera columna de la estela del gato de agua

Como saben los cuervos de Taga…

Incidentes en Waranda

A pesar de las medidas para limitar el aforo impuestas por Ushala, la jefa del grakin de Waranda, el número de personas que van a visitar la piel del mamut crece cada día y los guerreros de la tribu no consiguen mantener el orden. Es mucha la gente que ha acampado a uno o dos puños del grakin y que se acerca por la mañana y marcha por la noche. Además, se ha empezado a cobrar a los visitantes a los que se obliga a entregar algún presente en agradecimiento a Waranda. Eso ha molestado a muchos que han intentado forzar la entrada en el grakin. Hasta ahora son personas o grupos aislados, pero si llegaran a organizarles, la piel y la propia Waranda correrían peligro.


Nace el primer niño en Druma

Tres ciclos del cielo ha tardado, pero ya ha nacido el primero drumiano, el primer Hijo de Druma, el grakin fundado por Luz de Druma en los restos de un viejo grakin abandonado por el Punto Rojo. Los testigos aseguran que el pequeño tiene una mancha de nacimiento en su nalga derecha que recuerda a la cabeza de un brontotigre y han pedido a los progenitores que le llamen así, pero estos se inclinan más por llamarle Aiwan que era el nombre del padre de ella y que en su lengua original significa el Primero. Sigue leyendo

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La piel del mamut llega a Waranda

La piel del mamut y todo el séquito que la transporta se ha detenido en el grakin de Waranda, junto a las montañas. Dicen los rumores que no se le ha permitido detenerse en muchos grakines de pequeño tamaño, quizás en recuerdo de Manada, pero Ushala, la jefa del grakin de Waranda ha aceptado su llegada como un regalo. Eso sí, ha impuesto duras condiciones a todos el séquito que viaja con la piel: les ha exigido que traigan comida para alimentarse y que una parte de ella la dejen para el grakin a modo de agradecimiento por dejarles estar allí. Si alguien no tiene alimento, los guerreros del grakin le expulsan a una jornada de distancia. A pesar de estas medidas, son muchas las personas que se han acercado al grakin de Waranda quién está construyendo una alacena comunal subterránea, cubierta de piedras, ramas y hojarasca, para conservar el máximo de tiempo posible todo el alimento recibido. La carne fresca se está ahumando en grandes fuegos que espantan a las moscas atraídas por tanta gente.< Sigue leyendo