Guerra de los Mundos – Con ojos envidiosos.

Empero, desde otro punto del espacio, intelectos fríos y calculadores y mentes que son en relación con las nuestras lo que éstas son para las de las bestias, observaban la Tierra con ojos envidiosos mientras formaban con lentitud sus planes contra nuestra raza.

Esta mañana hemos publicado en este blog una serie de reglas para construir campañas para el juego de mesa La guerra de los mundos. En este artículo usamos dichas reglas para inventar un modelo de campaña con una historia detrás, como si reescribiésemos el libro de H. G. Wells a lo largo de una partida.

Trípodes

Desarrollo de la historia.

«Con ojos envidiosos» es una campaña para cuatro jugadores y por tanto compuesta de seis sesiones de juego. Para mayor variedad, usaremos todas las distintas formas de escenario mostradas en el artículo de reglas para campañas. Sin embargo, no es obligatorio hacer esto en tus propias campañas; nada te impide empezar con el escenario tres dos veces seguidas, luego pasar al uno y al dos y terminar con el cuatro dos veces más, por poner uno de los muchísimos ejemplos posibles.

Primer escenario, tipo Tres

«Los marcianos comprendían ahora que teníamos un arma potente y que era peligroso acercarse a los humanos.»

Los marcianos acaban de aterrizar por toda Inglaterra y Gales, pero al contrario que en el libro de Wells, la respuesta de los humanos es violenta de inmediato y organizada. El Gobierno Británico detectó el lanzamiento de los proyectiles a tiempo y ha iniciado de inmediato la contraofensiva. Están bien preparados y la avanzadilla de los marcianos lo va a tener más complicado de lo esperado para derrotar a las fuerzas humanas. Slug’Arr, comandante de las fuerzas marcianas, ordena a los jefes de batalla (los personajes jugadores) resistir tanto como puedan mientras se traza un nuevo plan.

Segundo escenario, tipo Uno

«Salvada como por milagro de una destrucción total, se extendía la madre de las ciudades».

Sorprendido por la respuesta humana a su ataque, Slug’Arr toma la determinación de lanzarse primero sobre las principales ciudades de la isla en lugar de deambular alegremente aplastando humanos, como habían planeado. Si sus jefes de batalla toman los núcleos de población más fuertes, podrán cortar los suministros a los humanos y hacerse fuertes.

Tercer escenario, tipo Seis

«Fue la primera vez que comprendí que los marcianos podrían tener otras intenciones que no fueran la de destruir a la humanidad.»

La caída de las principales ciudades ha propiciado también la caída del Gobierno y el caos reina entre los humanos de la región, que huyen por todas partes. Las últimas órdenes de la Reina Victoria han sido organizar la evacuación y los humanos se van retirando hacia las costas, empujados por las fuerzas marcianas y cubiertos por lo que queda del ejército inglés.

Cuarto escenario, tipo Dos

«Jamás se ha iniciado una batalla con tanto silencio.»

Un virus aún más peligroso que el que acabará venciendo a los marcianos es el de la ambición. Otros líderes marcianos como Umbrpal y Tot’i’Gul han empezado a emitir por radio-luz órdenes a los jefes de batalla de Slug’Arr. De forma discreta, se crean bandos y el ejército marciano empieza a disgregarse y actuar de forma menos coordinada, en una carrera por ocupar territorios más que por vencer a los humanos. En ese contexto es en el que se organiza la resistencia humana, que aprovecha la confusión para pasar desapercibida.

Quinto escenario, tipo Cinco

«Nuestros aliados microscópicos iniciaron su obra destructora.»

La resistencia humana lanza un ataque sobre las criaturas invasoras, pero las fuerzas marcianas siguen siendo demasiado fuertes. Serán un golpe de suerte el que hará que los humanos descubran que el contacto con algunos de ellos provoca que los marcianos enfermen y mueran. Pensando que algún microorganismo provoca esa reacción pero sin saber de cuál se trata ni tener posibilidad de investigarlo, se toma una determinación terrible: pedir a los luchadores y ciudadanos ingleses enfermos, débiles o con las heridas infectadas ser los primeros en lanzarse al combate e intentar llegar al cuerpo a cuerpo con los marcianos. Es el acto más desesperado y urgente de la humanidad, pero para su alegría, comienza a funcionar.

Sexto escenario, tipo Cuatro

«Probablemente se habría quedado más tiempo de no haber sido por los cañonazos.»

Los marcianos comienzan a caer como moscas, Slug’Arr ha caído y los líderes de marte ordenan la evacuación. En efecto, las cápsulas de aterrizaje marciano están en nuestra historia diseñadas para poder escapar. No pudiendo arriesgarse a traer esos microorganismos a su propio planeta, todos los marcianos que hayan estado en contacto con los humanos reciben al orden de luchar mientras las naves de aterrizaje son preparadas para el lanzamiento. Que los jefes de batalla usen ese tiempo de la mejor manera posible, destruyendo tantos humanos como puedan. Hay que impedir que puedan recuperarse pronto del golpe, pues la próxima batalla podría acabar siendo en Marte…

Derrota

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