1808 – Cronología de la Guerra de la Independencia

Autor: Luis . Mínguez «Taru»

Septiembre de 1808

Jueves, 1 de Septiembre

– Tras el acuerdo alcanzado tras la capitulación de Cintra las tropas francesas comienzan a abandonar Portugal.

Viernes, 9 de Septiembre

– El Marqués de la Romana, durante el motín de Dinamarca, embarca hacia Londres a bordo del bergantín Calypso. Allí llegará el día 17 de Septiembre donde agradecería al ministro de exteriores George Canning el empeño británico y los medios para auxiliar a sus tropas. Este le comunica que el Ministro Plenipotenciario de Su Majestad Británica en la Corte española será su amigo John Hookham Frere.

Pedro Caro y Sureda III Marqués de la Romana (Vicente Lopez y Portaña)

Jueves, 15 de Septiembre

– Las últimas tropas francesas abandonan Portugal.

Sábado, 17 de Septiembre

– El Ayuntamiento de Guadalajara, siguiendo con la tradición de celebración de la coronación de los reyes de España, celebra el solemne acto público de la proclamación de Fernando VII como rey de España.

Domingo, 25 de Septiembre

-Tras formarse Juntas Provinciales, como representación del pueblo español, se constituye la Junta Central Suprema del Consejo de Castilla, depositaria de la autoridad soberana de Fernando VII, bajo la presidencia de José Moñino y Redondo, conde de Floridablanca.

El conde de Floridablanca y Goya (Francisco de Goya)

– Se envían desde Londres las ordenes a los mandos británicos en Portugal de colaborar con los españoles para expulsar a las tropas francesas

Martes, 27 de Septiembre

– Entrevista entre Napoleón y el Zar ruso Alejandro I en Erfurt En esta entrevista ambos mandatarios trataron sobre el reparto del Imperio otomano y la aplicación del bloqueo continental contra Inglaterra por parte de Rusia. No obstante, Napoleón mostro sus primeros síntomas de preocupación por los sucesos y noticias que llegaban desde España, pidiendo al Zar que ejerciera su influencia sobre Austria para no entrar en conflicto con el Imperio Austriaco. Esta petición fue interpretada como un signo de debilidad por los diplomáticos del Zar Alejandro I.

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