Número: 136.     4ª época.     Año XVIII     ISSN: 1989-6289

136 > Sucesos > Runas > 11: Runas del sabio (Pan). Por: Sabio del Desierto

 

Tres años de una palma de una columna de la estela del gato de agua

Runas del sabio

Como saben los cuervos de Taga...

Niños muertos en Aguaclara

Las tormentosas noches desde la última morkana con rayos y lluvia torrencial han venido acompañadas de una maldición para los habitantes de Aguaclara. Muchas hembras, de diferentes razas, se han puesto de parto fuera de la fecha esperada. A pesar de los esfuerzos del chamán, las pobres criaturas han nacido muertas con claros signos de nacer antes de tiempo o con horrendas deformaciones en sus pequeños cuerpos: dedos pegados, corazones fuera del pecho u ojos de pez. Los cuerpos de los pequeños han sido enterrados juntos en una fosa profunda y apartada del grakin para que su mal no pueda alcanzar ni al agua, ni a las bestias cercanas al asentamiento. Todos están preocupados por lo que ya no parece una serie de desafortunadas casualidades. Ursus piensa en su tienda.


El paso de Olan se tiñe de sangre nuevamente

Una nueva batalla ha enfrentado a los guerreros de Masudrak con los de Kierteg, tribus al sur y al norte del paso de Olan. Dicen los comerciantes de la zona que aunque la batalla ha sido cruenta, no ha implicado a un gran número de guerreros de ninguna de las tribus y que todo parece indicar que se trata de un movimiento tentativo para probarse unos a otros. La verdadera batalla entre los dwaldur quizás esté por venir aún.


Muerte en los caminos

La guerra de los dwandir se ha recrudecido o eso se intuye de los comentarios de los comerciantes que circulan por la zona. Según sus palabras, se han encontrado cadáveres en diferentes estados de descomposición en los caminos cercanos a los bosques dwandir. Esta raza suele ser bastante respetuosa con los muertos, más si han caído en batalla, a los que entierran desnudos en el bosque para devolver su fuerza al mismo, pero, al parecer, están abandonando los cuerpos en el camino, como si no quisieran que los espíritus de los fallecidos pudieran regresar al bosque. Aunque no se ha podido confirmar, parece que hay tikkis entre los muertos.


Mou salva a un niño

Una venenosa serpiente entró en el hogar de unos tikki y el hijo más joven fue mordido por esta cuando se levanto sobresaltado al verla sobre su cama. Sus gritos de dolor despertaron a la familia y ahuyentaron al peligroso animal, pero la herida ponzoñosa pronto hizo delirar al pequeño. Para fortuna de estos tikki, Mou, el guía, pasaba cerca de la zona y pudo escuchar los lamentos de dolor. Al descubrir lo que pasaba, se prestó a realizar extrañas técnicas aprendidas en sus viajes. Chupó la pierna del joven, insuflándole, según los testigos, su propia fuerza vital y luego esputó la maldad de la mordedura y la pisó para que no dañara más a nadie. El muchacho perdió la consciencia, pero al día siguiente, y velado por el propio Mou, se despertó como si nada hubiera ocurrido.


Todas las noticias comentadas por el Sabio del Desierto han sido grabadas en la estela y son para el juego Pangea. Los Guardianes de la Roca recorren los caminos y los grakines de esta tierra primigenia y le notifican los acontecimientos al viejo tallador. Todas ellas son fruto de las partidas realizadas por los jugadores de Pangea o por el equipo creativo de la propia editorial. El viejo chamán las cuenta en las noches en torno al hogar con la intención de dar puntos de apoyo a la continuación o al desarrollo de las partidas. Si quieres comunicarnos alguna noticia sucedida en tu mesa de juego, envíanos un mail.