Número: 84.     4ª época.     Año XIX     ISSN: 1989-6289

84 > Reglas > Fauna > Mascabarro (Pan). Por: Sergio Jurado y Rubén Ramos

 

Mascabarro

Mascabarro

Un olor fétido traído por la brisa golpea tus fosas nasales. Unos segundos más tarde, de entre la maleza surge una mole gris. Su piel es gruesa y sus patas largas y algo flacas para su volumen. Su enorme trompa olfatea el aire incansablemente. Sus brillantes ojillos negros no dejan de observar los alrededores mientras se inclina hacia delante para buscar comida en el barro.

Mascabarro: FUE 8/21.

ARMADURA 1. ALERTA 12. RASTREAR 14. ATAQUE (EMBESTIDA) 16. ATAQUE (COLMILLOS) 12. ATAQUE (TROMPA) 12 (Daño Tipo I+2)

Puntos de desarrollo: 15.

Descripción

Los mascabarros son grandes animales que habitan en ciénagas y marismas cálidas. Miden unos dos metros de alto y son herbívoros. Tienen dos cortos colmillos en su mandíbula superior y otros dos dientes en forma de pala en la inferior, los cuales usan para excavar en el suelo fangoso y arrancar de raíz las plantas de las que se alimentan. Desprenden continuamente un hedor repugnante, que suele bastar para mantener alejados a los demás animales.

Son seres gregarios, que forman grupos familiares compuestos por una hembra adulta y sus crías. Varias de estas familias se reúnen y forman rebaños de entre diez y treinta individuos. Los miembros de los rebaños suelen estar emparentados y siempre son conducidos por una hembra adulta, la matriarca dominante. En ocasiones también se unen varios rebaños, y entonces pueden formarse manadas de varios centenares de individuos. Los machos permanecen dentro de la manada mientras son inmaduros, pero luego se separan y viven en solitario o en grupos pequeños, aunque nunca desvinculan por completo del grupo matriarcal.

Las hembras entran en celo en cualquier época del año. Cuando esto ocurre se separan del rebaño en busca de un macho, aunque durante el tiempo que es receptiva (uno o dos días), pueden unirse a la pareja algunos machos más. Al principio habrá alguna lucha entre ellos, pero tarde o temprano uno logrará imponerse y se quedará con la hembra. El periodo de gestación dura entre 18 y 20 meses, y la hembra pare una sola cría, la cual es capaz de seguir al rebaño a los pocos días del nacimiento. Las crías son muy vulnerables a las caídas en las pozas ocultas, y muchas mueren antes de haber cumplido un año de edad.

Los movimientos de los rebaños están determinados por la localización de la comida. En las horas más calurosas suelen permanecer inmóviles, descansando a la sombra, pero cuando llega el atardecer comienzan a moverse en busca de alimento.

Normalmente los mascabarros son seres bastante pacíficos, pero si se sienten amenazados se defenderán cargando hacia sus enemigos con sus colmillos y su poderosa trompa. En ocasiones los machos que siguen a cierta distancia al grupo no dudan en lanzarse contra el enemigo, sacrificándose para que las hembras puedan escapar.

La carne del mascabarro es muy dura y de un sabor desagradablemente agrio, aunque comestible. En ocasiones son cazados, sin embargo, porque se dice que quienes la consumen adquieren la capacidad de descubrir y presentir los pozos y las arenas movedizas antes de caer en ellas.