Número: 249. 4ª época. Año XXIII ISSN: 1989-6289
El Volkswagen tipo 82, más conocido por Kübelwagen, era el equivalente al jeep estadounidense en el ejército alemán. Un vehículo ligero para el transporte de personas. Sin embargo, a diferencia del Aliado, el Kübel no tenía tracción a las cuatro ruedas y en terrenos difíciles o con climatología adversa era fácil que se quedara atascado. Por eso, el ejército alemán estudió la posibilidad de mejorar sus prestaciones todo terreno (nada descabellado pues ya habían conseguido el Schiwimmwageb o VW tipo 166, el vehículo anfibio).

Lo que hicieron los ingenieros alemanes fue eliminar las ruedas traseras del vehículo (que eran las de tracción) y sustituirlas por unas cadenas que fueron variando según se iba mejorando el modelo. El primero, el 155/0 tenía unas orugas muy pequeñas y muy estrechas con la rueda tractora en el centro. No funcionó bien. El modelo 155/1 tenía la rueda tractora atrás y elevada lo que daba al vehículo cierta inclinación hacia delante y se aumentó significativamente el ancho de la oruga. En el 155/2 trataron de simplificar las orugas y bajar al vehículo, pero tampoco funcionó satisfactoriamente. El modelo 155/3 es, quizás, el modelo más fotografiado, y tenía una rueda posterior grande (del tamaño de la rueda delantera). Hacía que las orugas tuvieran una forma muy característica, pero no elevaban el vehículo.

En las pruebas sobre nieve se comprobó que cuando esta era blanda, las ruedas tendían a hundirse y clavarse en el terreno deteniendo al vehículo. Por ello se diseñaron unos esquíes que se colocaban debajo de las ruedas (estas iban sobre ellos) y facilitaban el avance por terreno blando. Hay varios modelos de estos esquíes y algunos son más fáciles de quitar para facilitar el cambio de terreno a las dotaciones.

Sin embargo, tras las pruebas y unos pocos prototipos construidos, el ejército descartó su construcción en masa. Fue debido a varias cosas: modificar el vehículo original era costoso y aunque podía circular por los terrenos más difíciles, su velocidad era lenta, muy lenta (8 Km/h) y el consumo era inasumible para el ejército alemán (150 litros cada 100 kilómetros).