Número: 249. 4ª época. Año XXIII ISSN: 1989-6289
Desde que el mundo es mundo, los combatientes siempre han estado a la búsqueda de cualquier cosa que pueda dar ventaja en un enfrentamiento armado. Lo más evidente es una buena posición táctica, un mejor armamento o, lo ideal, un mayor número, pero si además puedes echar mano a una sustancia que pueda mejorar el desempeño en el combate ¿qué más da si a largo plazo los efectos son perniciosos?
A continuación, examinaremos las distintas drogas que más habitualmente se usaron por parte de los ejércitos como herramienta bélica. Queda fuera del alcance de este artículo otras drogas usadas con fines recreativos, aunque las reglas de su uso (y abuso) serían las mismas.
Todas las drogas tienen una potencia que mide la facilidad para volverse adicto a ella, que varía entre 1 para las drogas más blandas hasta 5 o 6 para las más insidiosas. Al mismo tiempo, todo personaje tiene un nivel de drogadicción que marca lo dependiente que es de estas sustancias. Este nivel de drogadicción empieza en 0 y es común para todas las drogas a las que sea adicto el personaje.
Cada vez que alguien toma una droga, debe hacer una tirada de Volx3-Potencia de la droga para ver cómo responde su organismo a esta. Si falla la tirada, su drogadicción sube a la potencia de la droga y queda adicto a ella. Si ya estaba enganchado a ella, su nivel de drogadicción sube en uno, hasta, como máximo el doble de la droga más fuerte que haya tomado. Si tiene éxito en la tirada, consigue permanecer sin desarrollar una adicción ni aumentar su nivel de drogadicción, si ya fuera adicto. Además, si la droga tiene una potencia inferior a la mitad de su Voluntad, no necesitará volver a hacer tiradas de drogadicción para esa droga en concreto. Finalmente, si consigue un éxito crítico, no tendrá que repetir tiradas de drogadicción para esa droga.
En el caso de que un personaje haya quedado enganchado a alguna droga, debería consumir una cantidad de drogas cuya potencia sumada sea, al menos, igual a su nivel de drogadicción. Si no consume esta cantidad de droga en un periodo superior a 24 menos su nivel de drogadicción perderá 1 punto de Entereza por hora hasta que lo haga.
Es posible librarse de la drogadicción, pero a un coste muy alto. Para ello, necesitará que alguien le asista en el duro proceso. Lo siguiente será forzar el síndrome de abstinencia, absteniéndose de consumir ninguna dosis hasta que pierda dos terceras partes de su Entereza máxima. Una vez llegado a este punto, deberá hacer una tirada de Voluntadx3 y la persona que le asiste realizar una tirada de Sanar. Si ambas tiradas tienen éxito, su nivel de drogadicción bajará en 2 y podrá recuperar puntos de Entereza normalmente. Si cualquiera de las dos tiradas es un fallo, el personaje sufrirá un punto de daño del tipo heridas.
Tanto si tiene éxito como si no, el DS marcará el número de horas que pasarán hasta que vuelva a necesitar una dosis y deba empezar el proceso de nuevo.
La más habitual de las drogas, se utilizaba, sobre todo, para mantener la moral. Su poder desinhibidor hacía a los soldados más temerarios, aunque su consumo debía mantenerse a raya para evitar los inconvenientes de combatir borracho. Con el nivel ideal de intoxicación, el personaje tendría un -1GD a sus tiradas de Entereza para evitar los efectos desmoralizadores del combate. Sin embargo, en cuanto la borrachera fuese un poco superior, el personaje sufriría un +1GD, primero a sus acciones sociales y de percepción y luego a todas sus acciones.
Empleado por sus efectos excitantes, no falta su presencia en todos los ejércitos de la contienda para mantener despiertos a los soldados durante las largas guardias. Consumir una dosis permite recuperar hasta un punto de Entereza perdido por cansancio, además de otorgar un -1GD a las tiradas de Vitalidad para permanecer despierto. Su principal inconveniente es que impide la correcta conciliación del sueño, pudiendo suponer pérdidas de Entereza a largo plazo.
Adoptada por el ejército de Napoleón en Egipto ante la dificultad de conseguir alcohol en esas tierras, su uso en combate es similar, desinhibir a los soldados para combatir la desmoralización y mantener el espíritu combativo.

La adormidera es la planta de la que se extrae el láudano. Imagen de «Por los caminos de málaga» CC BY 2.0.
El principal analgésico de la época se utilizaba para casos muy extremos de heridas de guerra y en algunas operaciones. El consumo de una dosis produce una relajación extrema, triplicando el valor de Resistencia al Dolor. Sin embargo, mientras se está intoxicado, se sufre un penalizador de +1GD a todas las acciones.