Número: 155.     4ª época.     Año XIV     ISSN: 1989-6289

155 > Reglas > Flora > Matamoscas (Pan). Por: Olef, hijo de Oleg

 

Matamoscas

Matamoscas

La seta matamoscas es una vieja conocida de los chamanes de Pangea. Tiene un tamaño habitual de uno o dos puños (de diámetro y de alto), pero se conocen historias de setas matamoscas que alcanzan la vara de diámetro en zonas ricas en sustrato. El pie de la seta es blanco y presenta una o dos volvas (engrosamientos del tallo), también son blancas las láminas y las esporas, pero el sombrero tiene forma convexa, es de color rojo anaranjado con gránulos blanco amarillentos. Debe su nombre al efecto que tiene sobre los insectos y es que alrededor de este hongo suele haber muchos insectos muertos (mueren al comerlo).

Puede aparecer en casi cualquier hábitat, incluyendo la montaña, pero prefiere las zonas umbrías, bajo bosques de hayas, pinos, abetos o abedules ya que crece de las raíces de estos árboles. Crece en verano y otoño y el resto del año desaparece de la superficie aunque sus esporas aguardan a la llegada de la primavera.

El matamoscas se utiliza como insecticida en algunas culturas. Se deja secar y se machaca y el polvo se esparce en los rincones de las cabañas (dentro o fuera). Los insectos rastreros que prueben el preparado, morirán. Sin embargo, su efectividad es limitada y hay que reponer el insecticida con cierta frecuencia.

Los chamanes, por otro lado, utilizan el matamoscas, al que denominan soma como una puerta de entrada al mundo de los espíritus. Para ello, secan el hongo sin pulverizarlo y lo comen durante el ritual. Tras ingerirlo, su mente se expande y ven el mundo a través de los ojos de los espíritus. Una visión que no siempre tiene sentido y que les deja cansados y sedientos. Si se usa en exceso, provocará la muerte del chamán, ya sea con un fallo de sus órganos internos (por consumir demasiado tiempo) o por un colapso respiratorio (por consumir demasiada). Por ello, los chamanes toman pequeñas dosis y lo reservan para ocasiones especiales.

Los guerreros de algunas tribus dwaldur toman un pequeño bocado de este hongo antes de entrar en batalla. Lo toman crudo y fresco (es menos dañino) y les hace estar eufóricos y dispuestos a combatir.

A efectos de reglas, les da un +1 a los atributos de Fuerza y Resistencia durante un puño de tiempo (una hora). Si repiten la dosis antes de 24 horas tendrán que superar una TA de Voluntad y en caso de fallarla se convertirían en adictos a este hongo, lo que les provocaría la muerte por ingerir demasiado excepto que alguien les impida hacerlo.

Uno de los peligros del matamoscas es que es fácil confundirlo con el huevo de rey si los gránulos blancos no son muy visibles o si alguien los ha quitado con aviesas intenciones. El huevo de rey es más anaranjado en su color, incluso su pie tiene color crema, y es comestible.