Número: 152.     4ª época.     Año XIV     ISSN: 1989-6289

152 > Aventuras > Lobo > 2x03 - El Viajero (Pan). Por: Olef, hijo de Oleg

 

2x03 - El Viajero

Una jornada descansa el grupo del Lobo en el grakin de Avalor, situado cerca de un rio caudaloso y rodeado de un muro de espinas que, en esa época, rebosan de frutos silvestres de dulce olor. Los lugareños son muy hospitalarios y amables y el grupo ha decidido quedarse allí unos días mientras reponen fuerzas tras las agotadoras jornadas precedentes.

Al atardecer, el vigía del grakin, un joven mendwan que está haciendo méritos para ser cazador de Avalor, da la voz de alarma al ver acercarse a un viajero solitario arrastrando lo que parece un pellejo de piel con sus pertenencias. Dos guerreros del grakin parten para socorrerle y le ayudan a llegar a la seguridad tras el muro de espinas. Ahora todos pueden verle. Se trata de un anciano mendwan con heridas recientes en brazos y piernas. Debe llevar varios días sin comer y varios días sin agua. Tras comer y recuperarse, cuenta su historia.

Viajaba con un pequeño grupo desde un nuevo asentamiento al sur de Avalor cuando un diente de sable se empeñó en darles caza. Le hicieron frente, pero se aprovechaba de la noche y fue eliminando uno a uno a todos sus compañeros. Aún no se explica como se salvó ni como pudo llegar hasta allí con sus heridas.

Lobo pensaba viajar hacia el sur, pero la amenaza le hace dudar de su decisión. Unos días más tarde, vendo que nadie llega por ese camino, el jefe de Avalor decide enviar una partida de cazadores a acabar con la vida del dientes de sable. Dice despreocupadamente que una piel de ese animal daría un toque respetuoso a la sala comunal del grakin, pero la verdad es que sabe que la presencia de un asesino implacable en las cercanías del grakin no es nada bueno. Lobo se ofrece a acompañar a los cazadores en el camino y aprovechar su presencia. El viajero. Ya mejor gracias a los cuidados del grakin, se ofrece a acompañarles. Desea volver al sur y dar la noticia a las familias de los que le acompañaban.

La primera noche, el grupo de lobo prepara una gran hoguera a la que se unen los cazadores de Avalor, pero el viajero rechaza la oferta y dice que el fuego atraerá a la bestia. Se aleja del campamento, clava un palo en la tierra y sobre él coloca el hatillo de piel en el que transporta sus pertenencias y haciéndose un ovillo desaparece dentro.

La segunda noche la rutina es similar, pero, a lo lejos, se escucha el aullido de unos lobos. No es el rugido de un dientes de sable, lo que les tranquiliza.

La tercera noche desaparece el primero de los cazadores...