Rol Negro – Reparaciones en tu automóvil

En ocasiones, los personajes se dedicarán a resolver asesinatos, huir de la mafia o a sobrevivir en Cunia y en sus aventuras irán acompañados por un vehículo. Quizás sea de uno de ellos, su «bólido» o quizás sea de la organización a la que pertenecen y no reciben el mantenimiento adecuado. Las acciones de Conducir suelen ser automáticas, pero a veces el personaje se mete en una persecución o intenta hacer una maniobra especial para impresionar a una futura pareja, contacto o jefe y entonces se ve obligado a realizar una TA. No siempre que se falle la tirada, ocurrirá un accidente (le daríamos un disgusto a la Dirección Federal de Tráfico fastidiándoles las estadísticas); a veces, bastará con una avería que, quizás, tenga su importancia más adelante.

En este artículo te comentaremos algunas averías que puedes utilizar como referencia para añadir «problemas» domésticos a los personajes. Las presentamos en orden alfabético y debes considerarlas ideas de lo que el PJ siente que le ha pasado al coche (ese ruidillo…) y los que le puede pasar si no mandan el coche al taller, un daño oculto que acabará por pasarles factura en el futuro.

Los precios que se indican en la tabla incluyen la mano de obra, pero el DJ podría realizar alguna tirada de dialéctica para subir o bajar ese precio.

El listado no es un exhaustivo, solo ideas; hemos elegido algunas que pudieran ser resultado de una conducción agresiva o de un mal mantenimiento.

Daños en el vehículo

Alternador. Posiblemente uno de los elementos más sencillos del motor, pero de una vital función. El alternador aprovecha el movimiento del coche para suministrar electricidad a todo el vehículo, incluida la batería. Si falla, el motor hará uso de la batería para todo, incluido el motor. Si se acaba la batería, el coche se parará y cualquier elemento eléctrico, como el cierre centralizado o los elevalunas, dejará de funcionar. Si lo que se avería es la correa del alternador, se notará un ruido de rozamiento y, en algunos modelos, se encenderá una luz de aviso en el cuadro de mandos. Reparar la correa del alternador o las escobillas del mismo puede costar unos 200 euros. La avería sube a 400 si es el alternador el que se ha estropeado. [Nota: una avería del alternador es rara, lo normal es que se estropee la correa o las escobillas]

Bujías / Calentadores. Son elementos característicos de los coches de gasolina y diésel, respectivamente. En el primer caso son los responsables de hacer la chispa que provoca el encendido del combustible; en el segundo calientan el combustible cuando el motor está frío (al encenderlo por las mañanas, por ejemplo) para que pueda encenderse al comprimirlo. En los coches de gasolina bastará con cambiar la bujía estropeada por unos 50 euros y se notará porque uno de los cilindros no llegará a encenderse. En los coches diésel se notará, sobre todo, al encender el coche, costará más y habrá que hacer varios intentos; es un poco más caro repararlos, unos 100 euros.

Caudalímetro. Un sensor que detecta la entrada de aire al motor. Su misión es saber el aire que entra para ajustar la cantidad de combustible. El conductor notará que el coche ha perdido rendimiento y potencia o que consume mucho más. Reparar la avería puede costar entre 100 y 300 euros.

Centralita y sensores. Cuanto más moderno es un coche, más sensores tiene y más complicada es su centralita de control. El problema no es que se estropee un sensor y haya que cambiarlo (unos 180 euros), el problema es que se estropee y el coche no te avise de ello (porque no está preparado para eso). Si el sensor es crítico, lo normal es que el coche te avise, pero si se ignora el aviso, el coche acabará parándose o activando un sistema de seguridad que no te deja pasar de las 2000 rpm. Si el sensor no es crítico, el coche podrá seguir circulando, pero el conductor notará que no va como debería. Si lo lleva al taller podrán detectar el fallo, pero si no lo hace, puede que acaben fallando otras cosas, quizás más graves. Un fallo electrónico es una especie de lotería. Puede ser una avería muy barata o una de las más caras.

Circuito de aceite. El circuito de aceite o bien se ha perforado (especialmente el cárter) y poco a poco va perdiendo ese viscoso y, casi siempre, negro líquido vital de cualquier motor o bien se ha obstruido o averiado la bomba. En cualquier caso no llega líquido al motor que no se refrigerará y funcionará sin lubricante. Los salpicaderos suelen avisar de esta avería, pero si el conductor la ignora puede cargarse el motor en 5 o 10 minutos. Arreglar el circuito de aceite puede ser muy caro, de 3000 euros en adelante.

Combustible. Muchas cosas pueden pasar en el sistema de combustible, desde la perforación hasta la avería de la bomba de combustible. El depósito se vaciará más rápido de los debido, aunque las perdidas de combustible suelen notarse fácilmente (por el olor). Si es la bomba la que se estropea, el coche dejará de funcionar, pero antes nos avisará porque rateará y perdera potencia antes de detenerse definitivamente. Un depósito nuevo vale unos 200 euros (no merece la pena arreglarlo), pero las bombas de gasolina son muy caras y pueden llegar hasta los 6000 euros.

Conjunto muelles y amortiguadores. Los amortiguadores mantienen al coche pegado a la carretera. Parece que estuvieran diseñados para suavizar los baches, pero esa es solo una de sus funciones. Puede notarse que no van bien porque el volante vibre porque el coche baja mucho el morro en las frenadas o se inclina demasiado en las curvas, porque suena como si el coche tocara contra algo (y efectivamente lo hace, el chasis choca contra el tope de los amortiguadores) o por que las ruedas pierden el contacto con la carretera a la mínima insinuación de bache. Unos malos amortiguadores pueden dificultar mucho una persecución. Cambiar los amortiguadores puede costarte 500 euros, pero si quieres si llevas amortiguadores deportivos, 1500 euros que subirán a 2500 los preparados para competiciones callejeras.

Correa de Distribución. La correa de distribución es la que mantiene sincronizado al motor y hace que todo funcione al ritmo adecuado. Sin embargo, es un elemento delicado que es mejor hacerle un mantenimiento preventivo (cada 100.000 km) que lamentarlo, salvo que sea un modelo con cadena de distribución que es casi imposible que se estropeen. Si falla un poco, el conductor lo notará porque expulsa muchos gases por el tubo de escape, el motor vibra o arranca con dificultad, pero si realmente se estropea, el motor se romperá ya que los cilindros destrozarían todas las válvulas que a su vez arañarían todos los cilindros con los restos de metal. Mejor que no pase. Cambiar una correa de distribución dañada es caro porque lleva mucho tiempo y la avería puede subir hasta los 500 euros.

Dirección. Cuando la dirección de un vehículo se estropea, el conductor se da cuenta porque el coche no hace lo que debería. Puede ser un simple desalineado (que provoca que las ruedas se desgasten o que el coche no frene bien cuando se conduce en una persecución); puede romperse la correa de la distribución o la bomba de dirección que dejaría el coche que casi no se podría conducir al estar la dirección extremadamente dura (no funcionará la dirección asistida). La dirección puede llegar a bloquearse, como cuando intentan robar el coche, pero es muy difícil que ocurra. Un alineado cuesta unos 50 euros, la correa unos 100, la bomba entre 1000 y 3000.

Electroventilador. Es el responsable de refrigerar el radiador del coche cuando este está parado. No se notará su avería, salvo por un exceso de temperatura en punto muerto o porque no baja la temperatura a bajas velocidades; tampoco se oirá el ventilador en punto muerto. E el exceso de temperatura acabará dañando el motor (la culata o incluso gripará el motor). Cuesta unos 200 euros reparar el electroventilador, pero si también se estropea la culata, el precio subirá hasta los 1500 euros.

Embrague/Sincronizadores. Permiten cambiar de marchas a un coche y aunque los coches automáticos no llevan pedal de embrague, algunos llevan sistemas que hacen la misma función. Si se han roto, el conductor notará que las marchas rascan al cambiarse o solo con pisar el pedal, incluso el ruido se mantendrá en punto muerto y si la avería es complicada, es posible que las marchas se queden atascada y no se pueda cambiar de una a otra. Si insiste en conducir en ese estado se cargará la caja de cambios que es una de las averías más gordas. También puede darse el caso que el embrague deslice (no llegue a estropearse) y no sea capaz de transmitir toda la potencia a las ruedas. El cambio del sistema de embrague son unos 550 euros.

Filtro de aire. Impide que las partículas de suciedad lleguen al motor; se habrá llenado de porquería, lo que reducirá el caudal del aire. El conductor notará que el coche pierde potencia y, si sigue conduciendo, subirá la temperatura del mismo. Si insiste muchos meses, las impurezas acabarán llegando al motor y la broma será mucho más cara. Cambiarlo es bastante barato, unos 100 euros, casi todo mano de obra.

Frenos. Estropear el sistema de frenos puede ser muy peligroso, sobre todo si estás en medio de una persecución. No se trata de que se haya estropeado la pastilla o el disco, sino de que el sistema no funciona por alguna razón: desgaste de la pastilla, del disco de freno, deformación del disco (hará que el pedal del freno vibre al frenar), rotura del disco (rueda bloqueda o el pedal se hunde hasta el fondo si esta queda loca), soldado de frenos (si están muy calientes tras una carrera por los bulevares y se detiene el coche), malfuncionamiento del ABS (frenará menos), calentamiento del líquido de frenos. Los coches llevan sistemas recurrentes para evitar que se queden sin frenos de golpe; seguirán frenando, pero menos que antes y conducirlos será más complicado. Seguir conduciendo es una locura. La reparación estará, probablemente, entre los 500 y los 2000 euros.

Inyector. Son los responsables de inyectar el carburante a los cilindros. Si se estropean, el combustible no llegará. Es muy raro que se estropeen todos a la vez, pero uno, hará que el motor pierta potencia y vibre. Repararlos puede llegar a los 1000 euros.

Rodamientos. Todas las cosas que giran en un coche, incluidas las ruedas, tiene alguna especie de rodamientos. Puede detectarse por el sonido (es bastante escandaloso) o porque el coche vibra, pero si pasa desapercibido o se ignora, el rodamiento puede romperse y la parte implicada dejará de funcionar. No es caro, cambiar todos los rodamientos de un coche valdría unos 300 euros.

Silentblock. Se llaman así a unas gomas que amortiguan las vibraciones del motor en las sujeciones de este al chasis. Si se estropean, el motor vibrará y hará más ruido. Si se ignora esta avería y se sigue conduciendo meses y meses, la falta de amortiguación hará que la vibración afecte a los soportes del motor, algo peligroso. Reparar estas juntas de goma cuesta unos 700 euros (la mayor parte de mano de obra porque requiere quitar el motor entero).

Termostato. Este sistema es el que controla el refrigerante del motor; este empezará a calentarse y el conductor se dará cuenta que algo va mal porque la aguja de temperatura de su salpicadero se pondrá en la zona roja peligrosa. Si ignora el aviso, el motor podrá griparse, aunque lo normal es que se paren antes de llegar a eso. La reparación es cara, entre 200 y 300 euros dependiendo de la marca del coche. Si el motor llega a griparse, habrá que invertir mucho dinero para arreglarlo.

Transmisión. Es la encargada de transmitir la potencia del motor a las ruedas y hace que el coche avance. Es, por lo general, la responsable de esos ruiditos raros que no se sabe de dónde vienen por debajo del coche. Cuando la transmisión deja de funcionar, el coche puede pararse. Si lo que se ha roto es la caja de cambios, te costará unos 3000 euros (te ofrecerán cajas de cambio de segunda mano por 1000 euros, pero no es buena idea). El coche no tiene que pararse si es solo una marcha la averiada, pero conducir será complicado (solo para expertos). Si se rompe el eje de transmisión (no todos los coches lo llevan), el coche se detiene y la reparación costará 1000 euros. Si la rotura es del semieje palier (los que llevan la potencia a las ruedas), el coche se parará o no dependiendo del tipo de diferencial (normal o autoblocante). Unos 200 euros la reparación.

Válvula EGR (solo diésel) Para facilitar el rendimiento ecológico del coche, los nuevos modelos llevan unas válvulas donde recogen parte de los gases del tubo de escape y los vuelven a introducir en el motor. Esta es una avería sencilla de detectar por el incremento de humo, pero si el PJ no se fija en su tubo de escape, puede tener bastantes efectos: que cueste arrancar el coche, que se dispare el consumo de combustible, que se produzcan ahogos en el motor (especialmente a gran velocidad), falta de potencia y exceso de humos en el tubo de escape (grave si al coche le toca pasar la ITV). La reparación estará cerca de los 600 euros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *