Número: 75.     4ª época.     Año XIX     ISSN: 1989-6289

75 > Ambientación > Agrupaciones > Guardianes de la Roca (Pan). Por: Ignacio Conesa Zamora

 

GUARDIANES DE LA ROCA

El concepto de "sagrado" siempre es bastante subjetivo. Da igual lo importante que sea un ritual o lugar para una persona siempre encontrará gente que desdeñe sus creencias. Es posible que las amenazas de espíritus furiosos retengan a los intrusos un tiempo, pero todo el mundo sabe que los espíritus no se ven, y resulta difícil disuadir a alguien con algo que ni siquiera es capaz de percibir. Además es bien conocido que al menos la mitad de los espíritus que pueblan este mundo no son sino invenciones de los chamanes cuando no quieren dar una respuesta o simplemente no la saben. Por tanto, desde siempre, no hay mejor protección hasta para el más poderoso chamán que una horda de rudos y poderosos guerreros dispuestos a dar su vida y la de quien haga falta por defender sus lugares místicos.

Nadie sabe como comenzaron a existir los guardianes de la roca, pero su presencia está íntimamente ligada al florecimiento de Sombra del Sabio, el grakin más próximo a la Roca Roja. Conforme los habitantes de Pangea fueron teniendo conocimiento del Sabio y de su trascendental tarea se originó toda una peregrinación de iluminados, devotos y buscadores de la verdad, seguido por una muchedumbre de curiosos, mercaderes, aprovechados, buscavidas y al final, ladrones y bandidos. Ante la firme actitud del Sabio del Desierto de no dejar pasar ni un solo no-iniciado a las proximidades de la Roca Roja no le quedó más remedio a los viajeros que asentarse en un oasis cercano, justo a la sombra de la gran montaña en la que el Sabio lleva a cabo su tarea. Pronto se vio necesario el mantener el orden de alguna manera y así fue como nacieron los Guardianes de la Roca.

Es responsabilidad de los guardianes mantener el orden en Sombra del Sabio y a ellos corresponde la administración y gobierno de este singular grakin. Esto incluye establecer los tributos que, en forma de ofrendas, deben depositar los peregrinos para el mantenimiento tanto de los guardianes como de Sombra del Sabio. Los guardianes también ejercen de árbitros en las disputas surgidas entre los viajeros. En general la palabra de los guardianes es ley.

Además de su misión de custodia del Grakin de vez en cuando lo abandonan para proteger a algún Viajero Rojo si ha de viajar muy lejos o la situación en las proximidades está muy tensa, ya sea por la abundancia de bandidos o por enfrentamientos entre las tribus turgan cercanas. Acompañar a un Viajero Rojo es un gran honor y los guardianes más novatos esperan esa oportunidad con ansia.

Los guardianes responden a las órdenes del Primer Viajero, el más sobresaliente aprendiz del Sabio de la Roca, del que se espera acabe heredando el título. Este es un caso único en Pangea, en el que un chamán tiene un poder terrenal superior al de un guerrero. De todos los ayudantes del Sabio solo el Primer Viajero tiene autoridad sobre los guardianes. El resto de ayudantes son tratados con respeto, pero no existe obligación alguna de obedecer sus órdenes.

Ser guardián no es fácil pero tampoco imposible. Basta con ser un turgan de nacimiento y jurar una fidelidad ciega al Sabio y a su enorme tarea. El número es fijo, siendo igual a una columna de una estela o sea, una mano de manos. Últimamente los guardianes andan algo justos de número, conforme los grakin usan cada vez más el sistema de medida del tiempo del Sabio del Desierto y en consecuencia los viajes a la Roca Roja se multiplican. Por ello existe un número indeterminado de aprendices que, aunque participan en la defensa del Sombra del Sabio, no han alcanzado el honor de portar las sagradas mazas hechas con piedra proveniente de la Roca Roja. Estos aprendices, llamados simplemente Escoltas, pueden ser reclutados incluso por un Viajero Rojo en mitad de sus viajes si surge la necesidad. Debido a esto bastantes Escoltas no son turgan y, por tanto, nunca pueden llegar a ser Guardianes, pero eso no parece importarles. Los Viajeros Rojos son muy respetados y servir a uno es una excelente referencia cara a conseguir un empleo más estable como guardia de un grakin o defensor de una caravana. Debido a la falta de efectivos algunos guardianes han sugerido incrementar el su número a una estela completa, o sea una mano de manos de manos. No sería mala idea, porque así los Viajeros Rojos contarían con más protección, pero de momento mantener tan enorme fuerza militar agotaría las prósperas arcas de Sombra del Sabio.