Ha sido una semana de mucho trabajo, pero de ese que no deja mucho que contar en el #ResumenSemanal.
Si me vuelven a preguntar, qué es lo que menos me gusta de mi faceta de editor, responderé: las trimestrales y, en especial, la del cuarto trimestre. No solo porque es una acción repetitiva y aburrida, sino por esa ansiedad de que un error o un malentendido puede acabar con los saldos positivos de tus cuentas bancarias. Es difícil concentrarse en otras cosas en esos días.