Ha sido una buena semana y la única duda que tengo es si seré capaz de transmitir lo contento que acabé en este #ResumenSemanal

Hemos terminado la corrección de «Crisis en Uradi» y ya está lista para maquetarlo (lo que esperamos hacer en breve). El trabajo de los correctores ha sido muy interesante. Tened en cuenta que no solo corrigen faltas ortotipográficas (que también) sino que hacen sugerencias de estilo que mejoran el texto final. Encontrarte con las marcas rojas del corrector da un poco de miedo, pero es un proceso en el que siempre se aprende algo.
También tuvimos una reunión con nuestro ilustrador de interiores (Óscar) y se trataba de hablar del futuro de los juegos y de su participación y volvimos muy contentos porque tendremos sus maravillosas ilustraciones durante más tiempo. Ahora solo hay que concentrarse en hacer más libros para que él tenga que ilustrarlos.
En la página web de Comandos hay una cronología que narra la Primera Guerra Mundial, nuestra Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. Siempre ha habido un agujero en los años iniciales (1937-1940) con la guerra chino-japonesa. Era algo que sabíamos, pero, la verdad, en la época que hicimos esas cronologías, esos datos eran bastante incompletos. Esto parece haber mejorado estos años y hemos empezado a corregir el error. Es un proyecto de esos tranquilos, para hacer con tranquilidad con vista al 90 aniversario (que es el año que viene).
Hemos cerrado la licencia Sombra Corpus y se la hemos pasado a algunas personas (nos faltan algunas más). Con los comentarios de estos lectores cero, la haremos pública. El objetivo de la Licencia Sombra Corpus es hacer el Sistema Sombra disponible. Ya lo era, nunca le hemos dicho a nadie que no lo use, pero hemos comprendido que es mejor ponerlo en negro sobre blanco y qué mejor momento que la publicación del Corpus.
Y hemos cerrado la semana con una charla (el viaje del libro) en la que contamos cómo nace un libro y las diferentes fases por las que va pasando y, sobre todo, las personas que intervienen. Fue el sábado y salimos contentos de la charla, aunque si fue buena o mal deberían decirlo los asistentes. Quizás dimos una imagen un poco pesimista de la supervivencia del libro (muchos libros mueren durante el camino), pero prefiero pensar que fue realista. Otro día habrá que hablar de las soluciones.