Número: 250.     4ª época.     Año XXIII     ISSN: 1989-6289

250 > Ambientación > General > Taberna Cielos grises (Eri). Por: Luis Felipe Morales

 

La Taberna Cielos grises

Taberna cielos grises. Imagen creada por ChatGPT

No muy lejos de La Fortaleza de La Desesperación (23043 Ver) existe una concurrida taberna utilizada por la mayoría de los pasajeros como punto de descanso pero en la cual, fluyen las historias y rumores debido al gran número de personas que la visitan al cabo del día. La taberna Cielos grises (anteriormente Sol brillante), es un punto ideal para obtener esos rumores sobre pequeños trabajos o donde poder encontrar algún mecenas que sufrague la última expedición a alguna cueva que albergue alguna macabra historia. Se puede encontrar a unos 100m tomando un pequeño camino secundario que se desvía del principal y cuyo final es en dicha taberna. La taberna no es grande ni especialmente acogedora, pero su chimenea siempre está encendida y sus puertas rara vez se cierran. Para muchos viajeros, mercaderes y exploradores, es el último lugar razonablemente seguro donde descansar antes de seguir camino.

Las paredes de la misma son de piedra oscura y sus vigas son gruesas, de madera. El tejado se hunde ligeramente en el centro debido a las muchas reparaciones improvisadas a las que se ha visto sometida a lo largo de los años. Frente a la puerta hay unos cuantos postes donde los viajeros pueden atar sus monturas. Junto a ella, en uno de sus laterales se puede encontrar un pozo cuyo agua tiene un sabor extraño, pero es bebible.

Dentro, el ambiente suele ser tranquilo. No es una taberna de canciones ni de celebraciones, al menos durante el día, pero cuando la luz se marcha y las velas se encienden, el ánimo de los lugareños se enciende a la misma vez. Casi siempre las conversación suceden en tono contenido, casi en voz baja, se intercambian rumores del camino y sus lugares más cercanos llegando incluso algunos lugareños a mencionar una fortaleza cercana.

La clientela es un continuo vaivén de personas que entran y salen: caravanas pequeñas, cazadores, mensajeros y aventureros que se dirigen hacia las ruinas o regresan de ellas. Pero hay algo que muchos viajeros vienen a buscar además de comida caliente y una cama: las historias del hombre que escapó de los Sin Voluntad (23154 Ver).

Personajes habituales

Mara Cendral, la tabernera

Mara es una mujer robusta que cuenta con unos cincuenta años. Su cabello es gris y lo lleva recogido en una trenza gruesa. Ya hace unas pocas décadas que está al frente de la taberna.

Mujer de poco hablar y mucho observar. Su memoria es excelente para los rostros y recuerda quién pasó por Cielos grises… y quién no volvió jamás. No discute sobre los Sin Voluntad ni sobre la fortaleza. Si alguien insiste demasiado en esos temas, simplemente cambia la conversación o sirve otra ronda.

Aun así, nunca ha expulsado a Arven, el narrador.

Torik el carretero

Torik es un hombre ancho de hombros que transporta mercancías entre varios pueblos del norte. Torik pasa por la taberna cada pocas semanas. Bromea a la vez que le gusta apostar pequeñas cantidades de dinero sobre si los recién llegados creerán, o no, las historias de Arven. De cualquier modo siempre afirma que las historias que Arven cuenta cambian cada vez que las cuenta, pero jura que algunos detalles siempre son los mismos.

Lysa del Camino

Lysa es una exploradora joven que trabaja como guía para quienes quieren aventurarse hacia las ruinas cercanas. Permaneces siempre atenta a las historias que Arven cuenta. Dice que algunas de ellas contienen advertencias útiles… si se sabe separar la exageración de la verdad. Nunca le ha preguntado directamente si sus historias son ciertas.

Arven, el hombre que escapó

Arven es un hombre delgado de barba descuidada y ojos hundidos. Viste ropas deshilachadas y no demasiado limpias. Siempre ocupa la misma mesa cerca del fuego. Nadie recuerda cuándo llegó por primera vez a los Cielos grises.

Por una jarra de cerveza o un plato caliente, cuenta historias de cómo logró escapar de los Sin Voluntad.

Sus relatos cambian de noche en noche:

Hay algo extraño en sus relatos: los detalles más inquietantes los cuenta con absoluta calma, como si fuesen recuerdos ordinarios. Y cuando alguien le pregunta directamente cómo escapó realmente, Arven suele quedarse en silencio unos segundos antes de responder siempre lo mismo:

"Escapar no fue lo difícil."

Luego bebe un trago y añade:

"Lo difícil fue recordar que quería hacerlo. Lo difícil fue, y es, permanecer aquí y conseguir luchar para no regresar."

Taberna cielos grises interior. Imagen creada por ChatGPT

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