Número: 250. 4ª época. Año XXIII ISSN: 1989-6289
La Federación. Un sistema solar irrelevante en el que su planeta habitado se encuentra inmerso en un proceso revolucionario. El planeta, que se llama Alondra, se gobierna desde hace siglos por una monarquía absoluta y es un planeta con un nivel de tecnología muy bajo (equivalente a tecnología bajo medieval)
Es aconsejable que los personajs teangan un transfondo militar. Los personajes pueden ser soldados sin rango (leva ciudadana) o militares de carrera (caballeros de la Reina), lo que prefiera cada persona en la grupo. Eso sí, todos llevarán armas primitivas como espadas, escudos y arcos y aquellos con un transfondo de nobleza puedan permitirse algo como un arma de pólvora.
Alondra ha pertenecido desde hace siglos a la Baronía Hassel. Es un planeta tranquilo, bucólico, dedicado a tareas de agricultura y ganadería. Desde hace siglos también han pagado su diezmo en forma de alimentos y productos frescos. Esto no ha tenido una respuesta recíproca por parte de la clase dirigente y esto ha llevado a que les hayan mantenido a un nivel tecnológico muy por debajo del desarrollo de la Baronía. Además, la Baronía sólo viene con sus naves dos veces cada año compler. Esta indefensión ha dejado el planeta a merced de oportunistas como los piratas de la República de Verea. Y hace unos meses, tras un ataque de estos piratas que acabó con la vida de varias personas (incluyendo niños) y cientos de personas esclavizadas, el descontento ha estallado: el planeta se ha declarado independiente y no va a pagar más tributos. Han declarado a la heredera actual del planeta como la Reina de Alondra y ahora se han preparado para dar un golpe de mano a los siervos de la metrópoli de la Baronía.
En realidad, la nave que los alondreños ven siempre es una de las naves que se adelanta para negociar el diezmo bianual antes de enviar a las naves carguero. En esa nave viajan el recaudador de impuestos de turno y un destacamento de soldados de la Baronía compuesto por cinco soldados y un sargento.
Esta visita es una formalidad y no esperan que la cosa cambie. Y el grupo de juego cuenta con esto como ventaja.
La idea de la inteligencia militar del nuevo gobierno es atrapar con vida al recaudador. Por lo general, el protocolo exige que sea una persona de cierto rango (fruto de las leyes y tradiciones de la Baronía) y su intención es usarlo como comodín para negociar su nuevo estatus o al menos, darles tiempo para organizar las milicias y guerrillas que probablemente tengan que actuar cuando la Baronía responda (aunque esto último no se lo han dicho a los ciudadanos para no enfriar la ola de fervor anti-Hassel).
La nave aterrizará en el lugar habitual, en la capital en la desembocadura del río Jade y los hasselianos se alojarán en el cómodo edificio anexo al puerto de atraque.

La casa donde se alojan es una casa de un piso, que cuenta con un amplio salón, una cocina a la que acude servicio tres veces al día, unos baños y duchas y cuatro habitaciones (una para el recaudador y las demás, se reparten y comparten entre los soldados). Además, tiene bonitos y grandes ventanales para disfrutar de las vistas.
La nave se encuentra situada a unos 100 metros de la casa, en un muelle de la ribera especialmente preparado. Además, los hasselianos han apostado torres automáticas de vigilancia cada cincuenta metros (lo circulitos verdes).
El área está rodeada por un frondoso bosque que lo atraviesa un camino de tierra por el que circulan carromatos y entre los más pudientes, algún vehículo de combustión.
¿Qué puede hacer el grupo de juego?:
Los súbditos de la Baronía no esperan problemas, así que están con la guardia baja. Esto es una ventaja muy buena. El terreno (sobre todo desde el interior) ofrece buena cobertura y pueden acercarse a la casa con sigilo, sobre todo si lo hacen de noche.
Por la mañana habrá dos soldados apostados en la puerta principal (que da al salón). De noche, uno sólo muy aburrido y sin conectar su visión nocturna del casco.
Hay un generador cerca dando luz y agua a la casa. Está a unos setenta metros de la casa (hacia arriba en el mapa) y puede sabotearse.
Acercarse a los soldados y obligarles al cuerpo a cuerpo les da ventaja sobre ellos, que están más acostumbrados al combate a distancia y no al viejo arte del mandoble y el hachazo.
Se puede iniciar un fuego, aunque no es recomendable porque se puede extender y alcanzar poblaciones cercanas.
Los soldados tienen pistolas, rifles, cascos con comunicador y visión térmica y nocturna. Además, llevan armaduras ligeras. El recaudador sólo tiene ropa elegante y no va armado.
Si los personajes tienen éxito habrán atrapado a Mirto Zopli, un conde de cierto rango con lazos familiares en el sector. Aceptará la situación (qué remedio) y colaborará con las negociaciones.
Por si acaso: Hassel no aceptará los términos y enviará naves, esta vez llenas de militares. Se avecina un largo y amargo conflicto para los alondreños. ¿Quizás Wintell o Las Colonias Libres les echen una mano?