Número: 252. 4ª época. Año XXIII ISSN: 1989-6289

El serpecato es un depredador cuadrúpedo de tamaño medio cuya anatomía combina rasgos felinos y reptilianos. Su cuerpo recuerda al de un gato salvaje musculoso, flexible y silencioso, mientras que la cabeza y el cuello poseen la estructura de una gran serpiente constrictora.
Su longitud total ronda entre 1,2 y 1,8 metros desde el hocico hasta la cola. El cuello es más largo de lo habitual en un felino, permitiéndole elevar la cabeza hasta casi un metro del suelo cuando se siente amenazado. Toda su parte superior está repleta de pelo suave pero su parte inferior es de piel fina y repleta de escamas gruesas y resistentes. Sus ojos verticales le permiten ver claramente en la penumbra y la oscuridad.
Posee colmillos curvados y huecos que son utilizados para inocular un veneno paralizante de tipo I. Sus patas tienen garras retráctiles y almohadillas que les permiten moverse con gran sigilo evitando así hacer cualquier ruido.
Cuando amenaza o caza, su boca se abre de manera exagerada, desplegando la lengua bífida mientras emite un sonido híbrido entre siseo y rugido grave.
La alimentación de los Serpecatos se basa principalmente en roedores grandes, aves y peces de aguas poco profundas.
Algunos ejemplares grandes también han mostrado comportamiento constrictor siendo capaces de engullir un animal del tamaño de un perro sin dejar el mínimo rastro de él..
Domesticar un Serpecato es extremadamente difícil, aunque se han escuchado rumores de gente que ha conseguido domesticar un ejemplar jóven como guardián.
Anticipado.
Venenoso.
Muy rápido: tiene 3 ataques por asalto (dos garras y un mordisco que además del daño, inocula veneno tipo I.