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Inferna
Geografia

Horizonte Cadáver
Donde una vez hubo agua y vida
Relato: «Cuaderno del Errante» Fragmento VI - «El Horizonte que Respira»
El Horizonte Cadáver está vivo.
No todos lo quieren aceptar, pero yo lo he visto.
He visto vértebras gigantes contraerse.
He visto masas de huesos moverse como si algo enorme y lento caminara bajo ellas.
He visto columnas enteras levantarse un instante, como si tomaran aire… para luego derrumbarse con un crujido que hace vibrar el alma.
Una noche, mientras buscaba refugio entre un cúmulo de costillas gigantes, oí algo que no quiero volver a oír:
un latido.
No un eco.
No un temblor.
Un latido, grave, profundo.
Tan grande que sentí cómo me empujaba el pecho hacia fuera, como si mi propio corazón quisiera responderle.
Me quedé allí sin moverme hasta que amaneció.
Desde entonces, cada vez que empiezo a dormir, oigo ese ritmo en mis oídos.
Y no sé si es memoria… o si sigue llamándome.
1. Visión general
El Horizonte Cadáver ocupa el extremo del mundo conocido, allí donde antaño se extendía un océano interminable. Hoy no queda agua. En su lugar se alza una planicie infinita de huesos blanqueados, fragmentados y erosionados, apilados en capas que se pierden hasta donde alcanza la vista.
No es un cementerio en el sentido humano del término. No hay orden ni intención. Los restos pertenecen a criaturas de tamaños y anatomías imposibles: esqueletos cuyas proporciones no encajan, cuyas estructuras óseas parecen diseñadas para entornos que ya no existen… o que nunca debieron existir.
El paisaje engaña. A distancia parece inmóvil, casi sereno. De cerca, el polvo óseo se mueve como una marea lenta, empujada por vientos constantes que arrastran restos, fragmentos y recuerdos oxidados del mundo anterior.
2. Geología y clima
Bajo las capas de hueso pulverizado aún se detectan sedimentos marinos antiguos. En algunos puntos emergen estructuras que recuerdan a arrecifes petrificados, ahora recubiertos de restos óseos.
El terreno se compone de:
El clima es hostil y constante:
Respirar aquí sin protección es una decisión peligrosa.
3. Rutas, pasos y peligros naturales
No existen rutas estables en el Horizonte Cadáver. El terreno cambia lentamente, pero de forma continua, desplazando montículos y abriendo fosas donde antes había suelo firme.
Peligros habituales:
Algunos exploradores aseguran haber seguido «líneas» formadas por vértebras alineadas… que más tarde desaparecieron.
4. Fauna y amenazas
La mayor parte de las amenazas del Horizonte Cadáver no están vivas en el sentido convencional.
El entorno mismo actúa como depredador.
5. Puntos de interés
6. Supersticiones locales
7. Reglas especiales para Sistema Sombra
Aire contaminado
Cada escena prolongada:
Esporas psicoactivas
Cuando un PJ sufre estrés o daño:
Terreno inestable
Al moverse a velocidad normal o alta:
Encuentros en el Horizonte Cadáver (1d10)