Número: 145.     4ª época.     Año XVII     ISSN: 1989-6289

145 > Redacción > Editorial > Editorial. Por: Juan Carlos Herreros Lucas

 

Editorial

Estuvimos en las Ludo Ergo Sum y nos lo pasamos muy bien. Hemos publicado algunas fotos (Ver) y seguro que habéis leído diversas reseñas por internet (algunas las hemos incluido en nuestra página de enlaces: Sótano Exterior Ver). Un tema recurrente en muchas de esas crónicas era el calor que hacía en las instalaciones y cómo era algo inevitable o que no tenía solución.

Ese pensamiento colectivo me ha molestado un poco. Me consta que la organización de las jornadas nada podía hacer por el calor exterior (estábamos saliendo de una ola de calor) y menos por el calor interior. Ellos no tienen la culpa. Los responsables, que los hay, son las personas que decidieron diseñar un pabellón con una vidriera enorme orientada a poniente, las personas del ayuntamiento que hicieron la recepción de esa obra y le dieron el visto bueno a pesar de su fallo de diseño y, también, los responsables actuales del ayuntamiento que sabiendo que aquello era un horno (y lo sabían porque alguien se había molestado en cubrir las ventanas de blanco) decidió que los asistentes no merecíamos un lugar mejor. Yo sí creo que lo merecemos.

Dos mil cuatrocientas personas pasaron por las jornadas y calculo que la población permanente superó el medio millar. La afición a los juegos es digna de admiración, creo que debemos empezar a valorarnos mejor y en vez de asumir que el calor es inevitable, decir: «¡Merecemos respeto, ayuntamiento de Alcorcón!».