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Operación FS

La incursión Doolitle (bombardeo de Tokio en abril de 1942) evidenció a la armada japonesa algo que ya sabían. Si querían defender su territorio era imprescindible ampliar la zona de control en el Pacífico. No era algo que hubieran descubierto en ese momento (el éxito relativo en Pearlharbour dejando escapar a los portaaviones ya lo señalaba), pero si se convirtió en algo tangible, no solo un problema estratégico.
En 1942, Japón elaboró varios planes para ampliar su control sobre el Pacífico. El plan MO que buscaba controla las Salomón y la base de Port Moresby en Nueva Guinea, el plan RY que intentaba controlar las Gilbert (británicas) o el plan MI con el objetivo en Midway (Estados Unidos). Controlando estos puntos, Japón aseguraba el Pacífico sur y este, además de ganar acceso a una serie de materias primas (como el fosfato). Ninguno de los planes tuvo un éxito total. El plan MO llevó a varias batallas de desgaste (la del Mar del Coral, la de Nueva Guinea o la de Guadalcanal) que se saldaron con empates técnicos o victorias muy costosas. La operación RY se canceló debido al resultado de la batalla del Mar del Coral (y eso que algunas islas habían sido abandonadas por sus defensores). Y el plan MI dio lugar a la batalla de Midway que giró el poderío naval en contra de los japoneses. Todo ello hizo que la operación FS se retrasara y, más tarde, que nunca llegará a realizarse, pero era un plan muy interesante.
Japón temía a Australia más, incluso, que a Estados Unidos. No por su poderío militar sino porque su territorio era una perfecta base de operaciones desde la que lanzar una campaña contra los territorios conquistados por Japón. Temían, no sin razón, que británicos y estadounidenses la utilizaran como un enorme portaaviones en un costado del territorio japonés. Hubo planes para invadir la costa norte de Australia (a semejanza de lo que se hizo en China) y controlar los puertos que supondrían un problema.

La operación FS iba más allá del control territorial para evitar ataques a Tokio y otros puntos de Japón, sino que se planteaba controlar la ruta sur de abastecimiento a Australia (desde EE.UU.). Para ello, el objetivo era controlar las islas Fiji, Samoa y las de Nueva Caledonia. Eso les permitiría tener bases aéreas desde las que controlar todo el mar al sur de estas e impedir que los buques enemigos pudieran cruzar esas aguas. Si te fijas en el mapa sobre estas líneas, estamos hablando de una distancia enorme hacia el sur. Todo muy ambicioso.
Para la operación fueron asignados diversos medios navales (que tendrían que sobrevivir a las operaciones anteriores) y el 17º ejército. Hay que señalar que, al igual que en otras naciones de la época (SS y Wehrmacht, por ejemplo), en Japón existía cierta rivalidad entre la armada y el ejército y que no siempre estaban de acuerdo con los planes. Por ejemplo, parece ser que la idea de invadir Australia fue de la armada, pero que el ejército la consideró inviable. El plan FS fue una solución de compromiso, pero el ejército no las tenía todas consigo. Ni puso muchos reparos en que se suspendiera. Desde el punto de vista del ejército japonés, la armada siempre les metía en líos y luego les dejaba en sitios remotos para que se encargaran ellos.
La operación FS muestra la ambición militar japonesa (especialmente de la armada) y cómo sucesos ocurridos a miles de kilómetros (con cierta mala fortuna) pueden afectar al conflicto. Se podrían jugar partidas de Comandos sobre estos posibles asaltos en una especie de historia alternativa, pero también se podría jugar con los preparativos del plan como una fuente o gancho para una partida de espionaje o de información. Por ejemplo, soldados estadounidenses podrían encontrarse con la documentación en Guadalcanal o en Nueva Guinea mientras los japoneses los han dejado cercados en una imprevista ofensiva. Sacar esa información sería vital para el Alto Mando.
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