Número: 60.     4ª época.     Año XVI     ISSN: 1989-6289

60 > Ambientación > Juegos > Colok (Exo). Por: Kennell

 

Colok

El colok es un juego de salón o de las salas recreativas que causa verdadero furor en el Imperio Tyrano. Hay colok en los clubes juveniles, en las universidades, en los colegios, incluso, hay uno de estos juegos en los salones de las casas de los tyranos más pudientes. Se desconoce su origen o su inventor, pero es probable que proceda de un antiguo juego de mesa que se jugaba en dos dimensiones.

El juego consiste en una urna cúbica de poco menos de un metro de lado con todas sus paredes transparentes. En los vértices del cubo hay unos agujeros (o troneras) de un diámetro ligeramente superior al de las bolas de su interior y con unas cestas para recoger las bolas que salen. Los jugadores se sientan en caras opuestas (llamadas "campo") y en el interior, gracias a un sistema de suspensión (inicialmente magnético, pero los modelos actuales son gravimétricos), hay diversas bolas perfectamente esféricas (la perfección de las bolas marca la diferencia entre la calidad de los diferentes fabricantes y en su precio). Hay tres bolas rojas, nueve negras y nueve blancas. Las negras y las blancas pertenecen cada una a un jugador, las rojas son bolas de control.

Al principio de la partida, se colocan las tres bolas rojas una encima de la otra y alrededor de ellas, en tres filas, las 18 bolas de los jugadores de forma alterna (una bola blanca y una bola negra). La figura final es una especie de prisma hexagonal y se coloca de forma que una de sus caras quede frente al jugador (paralela al campo).

Los jugadores tienen una bola adicional llamada bolín. No existe ninguna regla sobre el color de esta bola adicional, pero debe ser distinguible de las bolas de juego y entre sí. En general, suelen ser de colores sencillos (amarillo o verde), pero también las hay con complejos dibujos, incluso personalizadas con nombres y dibujos de artistas famosos (son las bolas más caras). Los bolines se colocan inicialmente a una distancia de un puño (unos 10 centímetros) del campo propio del jugador, justo en el centro de la cara del cubo. Sin embargo, durante la partida, en cada jugada, el bolín se coloca a esa distancia del campo, pero en cualquier punto del mismo (más arriba, más abajo, a la derecha o a la izquierda del centro) a elección del jugador.

Siempre empieza la partida el jugador que juega con las bolas blancas. Es normal que los campeonatos se jueguen a número de partidas pares para que ambos jugadores tengan siempre el mismo número de oportunidades de empezar la partida. En cada jugada (excepto la inicial), el jugador coge su bola (donde haya quedado de la jugada anterior) y la coloca a distancia de saque de su campo. Desde allí la golpea en la dirección y con la fuerza que desee para intentar que las bolas de la mesa emboquen las troneras. El objetivo es colar todas las bolas de tu color y dos rojas antes de que el contrario haga lo mismo. Hay unas dificultades adicionales. No se puede colar una bola roja hasta que no se ha hecho lo propio con una de tu color (es decir, la bola roja no puede ser la primera). No se puede embocar la primera bola roja después de todas la de tu color (es decir, la primera bola roja no puede ser la penúltima). Y finalmente, la segunda bola roja debe ser la última en entrar. Si no se cumple cualquiera de estas normas, se pierde la partida. No hay penalización por colar las bolas del rival (salvo que le ayudamos a ganar la partida). La jugada empieza, como hemos dicho, con la colocación del bolín en el área de salida del campo. Si se consigue embocar alguna bola de tu color (no una roja), se puede seguir jugando, pero no se considera una jugada nueva, el bolín se debe golpear donde se quedó. Los buenos jugadores de colok pueden enlazar cinco y seis golpes sin muchas complicaciones, pero los menos profesionales considerar que tres golpes seguidos es muy afortunado. Si se golpea el bolín contrario, con el bolín propio, no se podrá seguir golpeando (aunque se haya embocado una bola del propio color). Si se golpea el bolín contrario con otra bola, no ocurre nada, incluso si el bolín se introdujera en una tronera. Si tu propio bolín se introduce en una tronera (signo de ser un mal jugador de colok), no puedes seguir golpeando, aunque haya embocado alguna de tus bolas.

Naturalmente, el término "golpear" exige una explicación adicional. Los tyranos juegan "golpeando" sus bolines mentalmente. De hecho, el colok es un juego psi telequinético. Alguien podría pensar que la telequinesis podría servirles para hacer trampas, pero para casi cualquier espectador, el árbitro o el jugador contrario sería muy fácil detectar este uso indebido de los poderes psiónicos. De hecho, en los campeonatos, hay árbitros dedicados exclusivamente a eso. Existe una versión del colok (llamada nolok) para jugadores no-psi. En esta versión, las bolas se golpean mediante impulsos magnéticos, dirigiéndolos con un pequeño mando acoplado al pulgar. Sin embargo, los tyranos no consideran al nolok como el colok. Ambos juegos requieren una buena concentración y una buena visión espacial para predecir los movimientos de la bola por el cubo de juego. Sin embargo, en el colok, también hay que hacer y mantener un esfuerzo psiónico y eso, para los tyranos que adoran este juego, marca la diferencia. No es necesario tener un gran poder psi para jugar al colok (mover las bolas es relativamente sencillo), pero sí una gran resistencia mental para aguantar todo un campeonato jugando una partida tras otra.

El gobierno tyrano está promoviendo el colok como un juego de identidad nacional y un ejemplo de la superioridad tyrana frente a las razas no psiónicas. Independientemente de la justificación xenófoba, la verdad es que el colok es una herramienta de entrenamiento psiónico muy interesante y un individuo que juegue al colok de forma regular, tendrá sus aptitudes psiónicas más despiertas.