DESDE EL SÓTANO
Nº: 41 . 3ª época. Año III
El cuarto hombre Por: Sergio Jurado 'Aker' y Rocío Enciso 'Txio'
 

EL CUARTO HOMBRE (parte dos)

La pesadilla continúa

Tras ser detenido por los agentes, el PJ será conducido a dependencias policiales, mientras se avisa a la brigada de homicidios, que se hace cargo del caso. La investigación será encargada a una tal Inspectora Hanna Solano, una humana cuarentona de actitud bastante abrupta. Por parte de las autoridades de Moed, y si el PJ no arroja nueva luz sobre el caso, las pesquisas policiales irán por los siguientes derroteros en el siguiente orden, al ritmo que al DJ le venga bien para la partida:

1) Interrogar al PJ:

Lo primero que hará la Inspectora Solano es someter al PJ a un severo interrogatorio, durante el cual incluso le será inyectado un "suero de la verdad" (las leyes del planeta permiten hacerlo). Lo más probable es que, quiera o no, el PJ cuente a la policía todo lo que sabe, aunque si por lo que sea no desea cooperar con las abusivas fuerzas del orden deberá tener éxito en una tirada de Resistencia x3 (para no resultar completamente dominado por el efecto de la droga y poder negarse a hablar). De pasar esta primera tirada, el PJ también podría querer llevar a cabo una tirada de Voluntad x3, lo que le permitiría mantener la presencia suficiente como para mentir a los agentes. En caso de Pifia en esta segunda tirada, los policías a cargo del interrogatorio se percatarán de que el suero no le ha afectado, así que ocho horas después le inyectarán una segunda (o tercera o cuarta...) dosis. En cualquier caso, cada vez que le inyecten una dosis sufrirá los subsiguientes efectos: mareos, vómitos y dolores de cabeza que le harán perder tantos Puntos de Mente como el resultado del Dado más bajo de la tirada efectuada. Si en algún momento sus Puntos de mente llegan a quedarse a cero el PJ sufrirá un colapso químico, y se desmayará durante tantas horas como el resultado que haya sacado el dado Exo. Si por el contrario en alguna de las anteriores tiradas consiguiera sacar un Crítico... pues ya no tendrá que tirar más, de alguna manera su cuerpo habrá logrado metabolizar la sustancia y no resultará afectado por ella.

Afortunadamente para el PJ, por motivos sanitarios la ley no permite que se le inyecte el suero más de dos veces al día. Sin embargo, según la severa ley planetaria de detención preventiva, la policía tiene derecho a interrogarlo sin apenas interrupciones hasta su puesta en presencia ante un juez, lo que puede llegar a demorarse hasta setenta y dos horas después del momento de la detención. Esto significa que el PJ podría llegar a ser inyectado hasta seis veces (le dan descansos de ocho horas para dormir) antes de que el juez determine su puesta en libertad, aunque solamente si es que los inspectores no se convencen antes de que les está brindando su total colaboración.

Finalmente, de un modo u otro será puesto en libertad entre 24 y 72 horas después de ser detenido, si bien la autoridad judicial le prohibirá abandonar Moed hasta nuevo aviso (su nombre, descripción y ADN irán a parar a una base de datos, de modo que en el espaciopuerto no le permitirán subir a ninguna nave).

2) El Torbellino:

La aparición de la droga en la escena del crimen es algo que desconcierta a los investigadores. Por supuesto, durante las primeras horas de la detención preventiva el PJ es sometido (quiera o no) a una prueba de narcóticos, pensando que es posible que Sandra ejerciera ilegalmente la prostitución (la prostitución es delito en Moed). Piensan que el PJ puede ser un cliente toxicómano que se dejó llevar demasiado. Cuando tanto el resultado del PJ como el de la difunta Sandra arrojen un resultado negativo de tóxicos, pensarán que el PJ puede tener un cómplice, por lo que sus preguntas se dirigirán en ese sentido.

3) Registros:

Mientras el PJ está retenido en dependencias policiales, los agentes registran a fondo el domicilio de Seokis sin obtener ninguna prueba útil para el caso. Sin embargo, recogen varias muestras de material genético perteneciente a la multitud de individuos (todos los que han pasado últimamente por allí). Por supuesto, también se registra la habitación de hotel del PJ. La policía requisará todo el material sospechoso que encuentre, añadiendo a la lista de acusaciones contra él nuevos cargos de posesión de objetos o sustancias ilegales, si es preciso.

4) Revisar grabaciones:

Una de las primeras cosas que hará la policía será requisar las grabaciones de seguridad del edificio en donde vive Seokis, pues a buen seguro en ellas debe aparecer el asesino. Sin embargo pronto se descubrirá que las grabaciones de los últimos dos meses han sido borradas. Esto ha sido obra de las espinas de Furis, que sabedores que en ellas podían quedar al descubierto las han borrado antes de evacuar apresuradamente el piso que ocupan. Los técnicos de la policía no podrán extraer nada de ellas, pero sí que descubrirán el origen del "pinchazo" en el sistema de vigilancia del edificio. Evidentemente, para cuando la policía llegue al piso franco éste habrá sido minuciosamente limpiado, y abandonado hace bastante tiempo.

Sin embargo, la profesionalidad del "pinchazo" y la limpieza con la que los ocupantes del piso se han deshecho de todas las evidencias que podían delatarlos, terminarán de convencer a los investigadores de que el asunto realmente huele a chamusquina, y que puede haber agentes extranjeros (probablemente de la Alianza Oeoniana o de La Marca) actuando en su planeta.

5) Interrogar a los vecinos y compañeros de trabajo de Seokis:

Los agentes asignados al caso sacarán muy poca información de estas pesquisas, ya que bastantes de los entrevistados tienen algo que ocultar y se cerrarán en banda a la hora de hablar con la policía (y con ellos no pueden emplear las mismas técnicas que con el PJ, ya que no están retenidos). Lo único que la inspectora Solano sacará es que el tal Seokis llevaba a cabo negocios en una zona muy neblinosa de la legalidad, probablemente relacionadas con el tráfico de sustancias ilegales.

6) Comprobar las identidades de las muestras genéticas halladas en los bancos de datos genéticos:

La ley planetaria de extranjería obliga a todos los ciudadanos de Moed a entregar una muestra genética en el momento en el que adquieren su primer permiso de residencia. Esto suele resultar extremadamente útil a la hora de investigar crímenes cometidos en el planeta; sin embargo, esta vez la búsqueda en las bases de datos genéticas del planeta será infructuosa, ya que el material genético hallado en el piso de Seokis pertenece a foráneos (Sandra, Koll, los terroristas del VyL, etc.), por lo que no ha sido registrada en el planeta. Después de comprobar la que fallecida no era nativa del planeta, mandarán las muestras halladas para que sean cotejadas con otras bases de datos de otros planetas del antiguo Imperio de Oeon (en los cuales no siempre era o es obligatorio registrarse). Finalmente, la muestra genética de la difunta Sandra coincidirá positivamente con la de una tal Lucía van Dorn, fichada por participar en movimientos de protesta antisistema en Veria). Puede ser que también identifiquen a alguno de los otros terroristas asesinados en el piso (cuyo material genético habrán encontrado), lo que les pondrá sobre la pista del nexo entre el asesinato y el VyL. El tiempo que tarden en recibir la información sobre la verdadera identidad de Sandra queda por completo a discreción del DJ. A fin de cuentas la galaxia es muy grande, y no siempre resulta fácil encontrar lo que se busca...

Finalmente, la conclusión a la que llegarán los investigadores es que tanto Brad Seokis como la joven identificada como Lucía van Dorn, ambos presuntos miembros del VyL, murieron en un enfrentamiento con "elementos extranjeros desconocidos". La investigación determinará que el PJ no es más que un visitante inocente que se ha visto involuntariamente implicado en este sórdido asunto. Este es el informe que la inspectora Solano presentará a sus superiores. Por supuesto, las autoridades de Moed se irritarán enormemente por la aparente intervención de agentes extranjeros en su planeta, pero nada podrán hacer al respecto, ya que no disponen de datos concretos ni cuentan con servicio de contraespionaje alguno que les permita identificar o detener a los responsables. Finalmente, la versión oficial que será publicada en los medios de comunicación planetarios relacionará ambas muertes con un ajuste entre traficantes de drogas.

Visita al Consulado

Si al PJ se le ocurre acudir a su consulado, poco podrán hacer allí por él. El pequeño consulado de la R.F.P. en Moed está lleno de honestos turistas que han sufrido algún percance durante su estancia en el planeta. Al principio nadie le prestará mucha atención al PJ. Sin embargo, una vez éste se haya identificado un funcionario le conducirá a un despacho privado en donde será recibido por Ismail Quesser, el cónsul en persona, y por un tal Sr. Lopera, a quien se presentará como el "agregado cultural" del consulado (en realidad Lopera es un agente del SSR). A pesar de que ya han sido informados de su situación, Quesser y Lopera fingirán no tener ni idea de qué les está hablando el PJ. De este modo intentarán sonsacarle toda la información que puedan sobre el incidente que ha protagonizado, tras lo que le darán unas admirables largas mientras le recomiendan armarse de paciencia hasta que se aclaren los hechos ("de los cuales estoy seguro que es usted completamente inocente" añadirá Lopera). El cónsul le prometerá toda la ayuda que pueda prestarle (o sea, que no le dice nada) y le acompañará amablemente a la salida. Más tarde, tras consultarlo con sus enlaces, los superiores de Quesser y Lopera les ordenarán que se mantengan al margen del asunto.

Koll

Al principio las sospechas de Koll recaerán sobre el PJ. El cromter abordará a éste cuando esté solo y, de forma más o menos enérgica, intentará sacarle todo lo que sabe (Koll apreciaba mucho a Lucía, y se tomará el asunto como algo personal). Tarde o temprano se dará cuenta de que el PJ es quien dice ser, dejándole en paz, no sin antes facilitar al PJ un número de buzón de voz a través del cual puede ponerse en contacto con él si descubre algo. Koll se convencerá de que son agentes de Furis quienes se hallan tras las muertes de su camarada y de Seokis. Si las espinas llegan a enterarse de la existencia de Koll querrán montar una operación para capturarle y… ¿adivinas quién será el cebo?

Investigando con espinas

Por su parte, Morgani, el oficial al mando de las espinas, también contactará con él discretamente, lo que para este duro militar probablemente signifique que un par de sus hombres le secuestrarán a punta de pistola en cuanto se quede solo. Los hombres de Furis le pondrán una capucha en la cabeza y se lo llevarán a su nuevo refugio: un guardamuebles que han alquilado en una zona industrial del extrarradio. Morgani intentará llegar a un trato con el PJ: si les ayuda a esclarecer el asunto ellos le sacarán del planeta y le ayudarán a regresar a la R.F.P. Al principio, Morgani creerá que el PJ tiene algo que ver con el VyL, pero si éste insiste en negarlo y permite que una de sus subordinados, una cromter psiónica, lo corrobore mediante una exploración mental, terminará por creer que quizás se haya tratado de un ajuste de cuentas entre distintas facciones del VyL.

Por otro lado, resulta que revisando las grabaciones de seguridad del edificio (de las que se han llevado una copia) han descubierto al extraño personaje que, apenas media hora antes que el PJ, accede a la planta 20 para bajar luego por las escaleras de emergencia hasta la planta 18, y que cuarenta minutos después sale del edificio apresuradamente. A Morgani se le ocurrirá que tal vez él sepa quién es ese personaje. Lamentablemente, la calidad de la grabación no es muy buena, y el disfraz que llevaba puesto Brad (una grotesca combinación de sombrero mejicano, guardapolvos, gafas de sol y poblada barba postiza) hace imposible la inmediata identificación de esa figura como Seokis, así que como ellos no son muy imaginativos debería ser el PJ quien sugiera tal posibilidad. Si lo hace, el Capataz Brunnel podría aplicar un programa de filtros de imagen, uno de esos tan chulos que salen en CSI y que funcionan diciendo "quítale el sombrero", "quítale la barba", etc. Finalmente, la imagen probablemente acabará ofreciendo un rostro relativamente parecido al de Brad Seokis.

Otra posible vía de investigación es acudir a la macrodiscoteca Arrebato a hablar con los compañeros de trabajo de Brad Seokis, para así obtener el nombre del traficante que le proporcionaba la droga (que parece tener algo que ver con el asunto). Sus compañeros de trabajo están bastante tristes, ya que acaban de enterarse de que su cadáver apareció hace poco flotando en las alcantarillas (la policía ha estado haciéndoles algunas preguntas). El dueño de la discoteca, un tal señor Prais, de primeras se negará a hablar con nadie que no le enseñe una identificación de policía, y en cualquier caso negará tener conocimiento alguno sobre la vida privada de Brad y dirá que ya le ha dicho a la policía todo lo que sabe. Además, habrá dado las mismas instrucciones a sus empleados. Sin embargo, el gorila de la puerta, un inmenso crelin apodado por todo el mundo "el yoyas", les dirá disimuladamente que le esperen en el restaurante de comida rápida que hay calle abajo. "El yoyas" (o solo "yoyas", como le gusta que le llamen sus amigos) llega una vez terminado su turno y, mientras engulle tres hamburguesas de pollo, les contará que a él se la suda lo que le diga "ese cabrón de Prais". También añadirá que él y Brad eran "buenos colegas" y que quiere ayudar a esclarecer su muerte. El crelin no tiene ni idea de quién ha podido matarle, aunque sabe de sobra que Brad siempre andaba metido en asuntos chungos con gente aun más chunga ("contrabandistas, traficantes de armas y gentuza así"). Si le preguntan por la relación de Seokis con las drogas "yoyas" pondrá cara de circunstancia y admitirá que Brad se metía habitualmente Torbellino para poder aguantar el ritmo de trabajo ("todos los de la noche lo hacemos de vez en cuando"). Y sí, "yoyas" conoce al traficante que le proporcionaba la droga habitualmente, ya que se trata de uno de los habituales del local. De este modo el PJ podría llegar hasta el camello y enterarse de que éste le vio después de la fecha de la muerte que las autoridades han establecido al examinar el cadáver. Por supuesto, si la gente de Furis se entera de esto dirán que es imposible, y afirmarán haber acabado con Brad antes de esa fecha. Pero, si se les interroga en ese sentido, podrán darse cuenta de que es perfectamente posible que éste escapase ileso del tiroteo y todo se trate de un tremendo montaje... algo que podrán confirmar si logran hacerse con una copia de la autopsia y se dan cuenta de que, aunque el calibre de las balas encontradas en el cadáver de Seokis es muy similar, no se trata del mismo disparado por las pistolas de las espinas que intervinieron en el tiroteo (un detalle que VO no podía saber y que han pasado por alto). Y todas estas incoherencias se dan a pesar de que el cadáver supuestamente ha sido identificado mediante ADN…

Si el PJ investiga en la dirección adecuada acabará dándose cuenta de que el informe del forense está lleno de contradicciones (aunque el informe de la autopsia en sí no lo cita, el resultado de tóxicos del cuerpo denota que en el momento de la defunción el cadáver llevaba encima una dosis de sedante suficiente para tumbar a un caballo, además de que dicho informe no dice nada sobre que Seokis consumiese Torbellino, y esa droga deja durante semanas un rastro indeleble en el cuerpo). Resulta evidente que alguien ha sobornado al forense para que ignore el informe del laboratorio y cambie el resultado de las pruebas genéticas. Si se repite la autopsia al cadáver se descubrirá que el muerto en realidad es un tal Joey Zambrano, un obrero en paro que, según su mujer, lleva trabajando fuera del planeta unos veinte días (eso es lo que Joey le ha dicho a su mujer para justificar su prolongada desaparición). La mujer está bastante preocupada porque hace días que su marido no se pone en contacto con ella y teme que le haya sucedido algo. Según los registros de la aduana, Joey no ha abandonado el planeta aunque en su cuenta corriente se han realizado dos ingresos de 10.000 estándares cada uno. El origen de la transferencia es un tal Adam Hilton, que curiosamente también es el origen de la transferencia de otros 10.000 estándares que se han ingresado en la cuenta del forense responsable de la autopsia. Si se sigue la pista de Adam Hilton se descubrirá que es un callejón sin salida, ya que el tal Adam Hilton, pese a tener toda su documentación perfectamente en regla (datos de identificación, cuenta bancaria, seguro médico-dental, etc.) es un personaje ficticio creado por VO para cubrir sus actividades en esta operación, y en la dirección que figura en su ficha vive una amable pareja de ancianos que nada saben de él.

A partir de aquí sólo es cuestión de averiguar o deducir quiénes pueden ser esas personas tan profesionales e interesadas en que parezca que el señor Seokis está muerto. Una posterior vigilancia electrónica sobre la cuenta bancaria de Hilton puede revelar que, en un momento dado, se realiza una transferencia pagando una estancia en un lugar llamado Motel Ringo. Si salen zumbando hacia allí y se saltan todas las normas de circulación podrán llegar al motel en unos quince minutos. El Ringo es un motel barato en un barrio deprimido de la ciudad; en la recepción podrán decirles (previo pago de unos cuantos estándares) que tres hombres han abandonado el establecimiento hace unos veinte minutos en un aerotaxi que el mismo recepcionista les ha pedido, y sí, si le muestran una imagen de Seokis le reconocerá como uno de ellos "aunque ahora lleva una barba larga y un ridículo sombrero". Si toman otro aerotaxi y sobornan o intimidan al conductor pueden hacer que éste llame a la central y les digan a dónde se ha dirigido el aerotaxi desde Ringo.

Por supuesto, tampoco hay que ser demasiado listo para deducir que Seokis y sus acompañantes se dirigen al espaciopuerto, en cuya cafetería se reúne con la miembro de VO a cargo de la Operación Seokis. La mujer le proporciona a su cliente un billete de astronave, así como toda la documentación, modium, etc. referente a su nueva identidad bajo el nuevo nombre de Alfons Ochoa. Tras eso, se despiden y "Alfons" se dirige a la sala de espera a aguardar la salida de la astronave que le llevará camino de su nueva vida. Si el PJ es rápido, recuerda el rostro de Seokis y saca una buena tirada de Observación, localizará entre la multitud el enorme sombrero que aún lleva éste. Por su parte, si alguien se le acerca demasiado mirándole con atención o monta jaleo en la sala de espera, Brad se percatará de que le están buscando, por lo que huirá a través de la terminal intentado llegar al exterior, en donde a punta de pistola secuestrará un vehículo. Se impone una emocionante persecución cuyos detalles dejo a discreción del DJ y que es el colofón de esta aventura.

Conclusión

La persecución y el encuentro final debería ser el momento álgido de la aventura. El personaje de Brad es demasiado interesante como para que la conclusión de ésta implique su muerte, siendo quizás preferible que logre huir para que el PJ se lo encuentre más adelante, lejos de allí y mezclado en algún asunto turbio. En cuanto al PJ, la aventura puede haberle proporcionado contactos con el VyL, con la inteligencia militar de La Marca y con la policía del planeta... aunque depende de él que dichos contactos sean positivos o negativos. Es muy posible que el haber sido sospechoso de asesinato haga que su carrera profesional como ejecutivo se resienta, pero si el PJ consiguió salir con bien de este tremendo embrollo y causó buena impresión en el Sr. Lopera... tal vez, y digo solo tal vez, el SSR podría estar interesado en reclutar a alguien que ha demostrado tener tantos recursos. Por otro lado, los líderes de VO no estarán para nada satisfechos con el resultado de la operación, y puede que guarden cierto resentimiento hacia el PJ, de quien posiblemente pronto averiguarán la identidad. Es incluso probable que más adelante decidan hacerle una visita para aclarar si en realidad no se trata de un asalariado de su competidora NIG, contratado por ésta para sabotear la Operación Seokis. Sea como sea, parece que se avecinan tiempos interesantes para el PJ…

PNJs IMPORTANTES

Brad Seokis

Fayna convivió durante veinticinco años con su primer marido, fruto de esa relación nació Brad, único hijo de la pareja. Un chico de carácter conflictivo que durante la adolescencia acumuló detenciones por pequeños delitos: según el psicólogo de la familia en un intento por parte de Brad de captar la atención de sus padres, ambos ejecutivos de éxito con poco tiempo para andar dedicándoselo a su vástago. Finalmente, Brad tuvo una discusión más fuerte de lo habitual con su padre y se escapó de casa para irse a Oeon, el lugar de la galaxia más odiado por su padre, que era descendiente de refugiados políticos de la revolución. Eso sucedió hace décadas y desde entonces su madre no ha vuelto a saber mucho de él, aparte de un par de conversaciones que mantenían al año. Ahora Fayna está arrepentida y preocupada por su hijo, ya que después de los acontecimientos sucedidos en Oeon todavía no ha logrado ponerse en contacto con él. En la dirección de la GWW que éste le proporcionó ya nadie responde a sus llamadas; debería ir a verle personalmente pero ahora está tan cerca de lograr ese ascenso…

De joven Brad recibió una esmerada educación corporativa que no hizo más que acrecentar su, ya de por sí, carácter cínico y egoísta. Su pico de oro y su desenvoltura le han procurado un trabajo de relaciones públicas en una macrodiscoteca de Ciudad-Moed. Contactó con el VyL a través de uno de los muchos conocidos que ha hecho trabajando en Arrebato. Por lo demás, este PNJ lo dejo totalmente en mano del DJ para que lo desarrolle a su gusto.

Sandra Castells (Lucía van Dorn)

Procedente de una modesta familia de campesinos afincados en un planeta agrario, Lucía pudo acudir a la universidad gracias a una beca obtenida con sus excelentes calificaciones. Allí entró en contacto con simpatizantes de Veria y Libertad, especialmente con la que se convertiría en su mejor amiga: Sandra Castells. A la muerte de ésta durante una manifestación de protesta en contra del gobierno de los Bucklaimer, Lucía entró a formar parte de la organización terrorista donde conoció a Koll. Lucía cree estar haciendo algo bueno al combatir a un dictador de la peor calaña como es Furis de la Rosa. Su fe en la causa del VyL es total, lo que no es óbice para que posea un carácter afable y francamente agradable ¡al menos mientras no se toquen temas políticos!

A Lucía le repugna la violencia e intenta evitarla siempre que puede, pero ha llegado a aceptar que, en ocasiones, es necesaria. En esos momentos sabe que debe hacerse a un lado y dejar que Koll haga su trabajo…

Ismail Quesser

El cónsul de la R.F.P. en Moed es un diplomático de carrera. Ismail es el octavo hijo del Barón Dorian Quesser, ex-senador de la República Federal de Planetas. Fue recientemente nombrado cónsul en Moed cuando su predecesor fue relevado de su cargo tras la desmembración de Oeon. Físicamente es un hombre robusto, impecablemente vestido con trajes oscuros (que le hacen más delgado), pronunciadas entradas y una perilla bermeja perfectamente recortada. No es excesivamente mal tipo, pero a la hora de las prioridades lo tiene muy claro: primero está su persona, su familia, su planeta, los intereses de la R.F.P. y luego todo lo demás.

El Sr. Lopera

El Sr. "Lopera" (obviamente no se trata de su verdadero nombre) es el actual agregado cultural del consulado de la R.F.P., cargo que tradicionalmente ha venido desempeñando el jefe del puñado de agentes del SSR que actúa en Moed. Hace años también trabajó como ojeador y reclutador de nuevos talentos. El señor Lopera aparenta tener unos noventa años, y gusta de cultivar una imagen de sofisticación: delgado, de pelo entrecano, vestido de manera impecable y conservadora, siempre frío y distante pero extremadamente cortés, etc.

Koll

Este duro cromter pertenece a esa clase de idealistas que creen que el fin justifica los medios. Para Koll el corrupto gobierno de los Bucklaimer ha conducido a la ruina de la nación y ha posibilitado que ese bastardo de Furis de la Rosa haya podido invadir su planeta tan fácilmente. Koll ha recibido algún adiestramiento como paramilitar y no es mal tirador, aunque su especialidad son el cuerpo a cuerpo y los cuchillos (siempre lleva dos o tres encima). Es un cromter bastante musculoso, de piel azul oscura y ojos negros como el carbón. Bastante paranoico desde que su anterior comando fuera desarticulado, si se ve en la necesidad de negociar con el PJ siempre tendrá preparado al menos un plan de huida, y puede que dos. Si el PJ le traiciona y Koll logra escapar de la encerrona ten por seguro que se habrá ganado un enemigo para toda la vida.

Los hombres de Furis

Decididos, eficientes y capacitados, pero algo carentes de imaginación. El grupo está formado por siete miembros (entre paréntesis su Arma de procedencia):

Teniente de combate Conrad Morgani (Armada). Varón humano; 58 años. Oficial al mando. Experto piloto y astronavegante.

Alférez de combate Troy MacKinnon (Armada). Varón humano; 52 años. Segundo al mando. Piloto y artillero.

Subteniente Vince Jendrzejewski (Infantería). Varón humano; 44 años. Oficial médico.

Maestro Naia Jael (Tecnos). Mujer cromter; 39 años. Experta en demoliciones e infiltración. Clasificada como psiónica de nivel 4 por los expertos de la Armada.

Sargento Lemos Raiim (Infantería). Varón oliero; 60 años. Soldado de choque. Experto en armas e infiltración. Dos menciones honoríficas.

Portaestandarte Irene Elwes (Armada). Mujer humana; 33 años. Oficial de sensores y experta en demoliciones.

Capataz Francesc Brunnel (Tecnos). Varón humano; 58 años. Oficial de Comunicaciones.

Fueron MacKinnon y Raiim quienes persiguieron a Seokis hasta las alcantarillas de Moed, y quienes afirman haberle herido (vieron manchas de sangre en el lugar y un rastro que se perdía poco después). Ah, por cierto, nadie lo sabe pero MacKinnon y Elwes son amantes y la última está embarazada de tres meses.

¡Buena partida y buena caza!

Esta aventura es una versión 'tuneada' de El tercer hombre, de Jordi Cabau. Una aventura escrita originariamente para la Llamada de Cthulhu y que puede encontrarse en su versión original en la web del club Auryn. La adaptación se hizo con el permiso del autor.

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