DESDE EL SÓTANO
Nº: 210 . 3ª época. Año III
De cerraduras y otros menesteres del latrocinio Por: Daemonideus
 

De cerraduras y otros menesteres del latrocinio

Cerraduras

Cuando las personas tienen pertenencias de valor y no tienen dinero para construir un calabozo donde esconderla, lo más normal es que intenten guardarlas bajo llave tras puertas y dentro de cajones de armarios, cofres, arcones, con buenos cerrojos para alejarlas de los amigos de lo ajeno.

Las cerraduras se basan en un mecanismo que se acciona por una llave diseñada para desbloquearlo; cuanto más complejo, más difícil es poder abrirlo sin la misma, o las herramientas adecuadas.

Se dividen en cuatro niveles de dificultad. Dependiendo de la calidad del dispositivo serán más fáciles o difíciles de manipular. De esta forma tenemos:

   - Calidad pobre (tipo 0): Éstas están fabricadas con materiales de poca calidad y su construcción es muy simple. No añaden dificultad a manipularlas.

   - Calidad normal (tipo I): La típica que uno puede encontrar en la mayoría de los lugares. Su calidad es media. +1GD a la tirada para abrirla sin la llave adecuada.

   - Calidad buena (tipo II): Un artilugio construido con materiales de buena calidad. El diseño de la llave puede ser muy estrambótico para dificultar su manipulación. +2GD a la tirada para abrirla sin la llave adecuada.

   - Calidad Excelente (tipo III): Lo mejor que se puede fabricar con excelentes materiales y complejos mecanismos redundantes en su interior. Es posible que necesite de varias llaves de distinta configuración para poder abrirla. Es posible que pueda tener algún tipo de magia para complicar aún más su apertura (ej. Solo reconoce un patrón de voz, está programada para abrirse si entra en contacto con sangre u otro fluido de su propietario, etc.). +3GD a la tirada para abrirla sin la llave adecuada.

Para calcular su precio hay que determinar el nivel de calidad y multiplicarlo por el coste de una cerradura base que es de 100 mo. Al total hay que añadir el precio de la llave, que dependiendo de la calidad del material y lo complejo de su diseño, el director de juego fijará su valor final.

   - Pobre = x ½ del valor total.

   - Normal = x 1 valor total.

   - Buena = x 5 valor total.

   - Excelente = x 100 mínimo.

Ganzúas

En su origen, estas herramientas las empleaban los cerrajeros para poder abrir cerraduras, desmontarlas y repararlas. Como no, unos utensilios que permiten poder superar estos obstáculos son muy demandadas por espías, ladrones, asesinos y otras gentes de mal vivir.

Al igual que las cerraduras, estos aparejos tienen diferentes grados de calidad. Cuanto mejor sean, más fácil es disponer de la adecuada para poder abrir el mecanismo:

   - Calidad pobre (0): Creadas a partir de materiales improvisados. Muy susceptibles de partirse y atascar la cerradura. +1GD a la tirada de abrir cerraduras. En caso de fracaso se parten y no pueden seguir siendo utilizadas, si es fracaso alto, atascan la cerradura

   - Calidad normal (I): Las usadas por la mayoría de los profesionales. Trae un juego con los modelos más comunes que se suelen usar en región. Tirada normal de abrir cerraduras.

   - Calidad buena (II): Usadas por artesanos de alto nivel. Tienen multitud de piezas en su interior que son fácilmente adaptables a diferentes configuraciones. -1 GD a la tirada de abrir cerraduras.

   - Calidad excelente (III): Creadas casi en exclusividad para clientes muy específicos. No hay cerradura que no puedan abrir. -2 GD a la tirada de abrir cerraduras, según el artesano que las fabrique y los materiales empleados. Pueden llegar a -3 GD si tienen algún tipo de encantamiento en ellas.

Los útiles de cerrajería no se pueden comprar de forma normal. Es necesario formar parte del gremio de cerrajeros de la ciudad, o acreditar de forma convincente la pertenencia a uno de otra ciudad. La alternativa es adquirirlas en los bajos fondos si se dispone de los contactos adecuados. Unas ganzúas de calidad pobre pueden ser fabricadas de forma normal por cualquier personaje, no es difícil conseguir algo de alambre, un par de varillas y una daga. El precio lo fija el director de juego según la circunstancia y la disponibilidad.

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