DESDE EL SÓTANO
Nº: 114 . 3ª época. Año III
OFLAR Por: Sergio Jurado
 

Organización Federal de Loterías y Apuestas de la República (OFLAR)

La Organización Federal de Loterías y Apuestas de la República (OFLAR), es una entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Hacienda de la República Federal de Planetas.

Esta entidad se encarga de la gestión, explotación y comercialización de todo tipo de loterías y juegos de azar de ámbito federal, o lo que es decir los mismo: todos los sorteos que sobrepasen el ámbito geográfico y político de un único gobierno planetario. A diferencia de la mayoría de premios y loterías de menor entidad organizados por gobiernos locales, los premios de los juegos de la OFLAR están exentos de impuestos y se cobran íntegros. Su principal actividad gira en torno al "Tercio", el "LotoPremio" y el "Gocho".

Apuesta de los tres números ("Tercio")

Apuestas deportivas aparte, la Apuesta entre tres números, conocido popularmente como "el Tercio" (por las posibilidades que hay de ganar), es uno de los juegos de azar de mayor difusión de toda la RFP y gran parte del espacio humano (se juegan versiones locales incluso más allá de la República). El sistema es en extremo sencillo e inmediato, a lo que podemos achacar gran parte de su éxito. Jugar una apuesta cuesta un estándar y puede llevarse a cabo a través de la página de la delegación local de la OFLAR en la esfera de datos local; tan solo es necesario un dataóptico y una cuenta bancaria con saldo positivo.

Cada vez que se juega una apuesta se generan tres números aleatorios entre 0 y 9; si el número del jugador es más alto que los otros dos gana dos estándares. Y ya está, no hay más. El Tercio es la sencillez en estado puro. De todas las apuestas, la OFLAR se queda un pequeño porcentaje que, dado el delirante número de apuestas que se realizan a diario en la RFP, termina siendo una suma demencial que va a parar a las arcas federales.

Muchas asociaciones contra la ludopatía han expresado infinidad de ocasiones su frontal rechazo hacia el Tercio, ya que su inmediatez y rapidez (la gente lo juega en apenas unos segundos, aprovechando un descanso para ir al baño, los lapsos de espera a los transportes públicos, el minutito tonto mientras sube en el ascensor...) ha provocado que mucha, muchísima gente, se haya arruinado literalmente "estándar a estándar".

Lotería Federal de Premios ("LotoPremio")

La Lotería Federal de Premios (LFP) o "LotoPremio" es uno de los sorteos más populares en la República Federal de Planetas y también el que reparte algunos de los premios más cuantiosos. La LFP tiene una tradición milenaria y un gran arraigo en la sociedad republicana.

Historia

Los orígenes de la LFP se pierden en las nieblas de la historia. Se cree que en su origen fue una costumbre adoptada por los primeros colonos de Vettera, quienes la habrían copiado de una oscura costumbre de la casta guerrera de los aolha, que empleaban un sorteo similar para determinar quiénes debían ser sacrificados a sus deidades. Este primitivo sistema de sorteos era muy similar a la que en la actualidad se conoce como Lotería Vetterana (la lotería oficial del planeta homónimo, recientemente reinstaurada por el Consistorio).

En un comienzo fue conocida como Lotería de la República de Vettera, y su ámbito era mucho más reducido que el actual. La lotería moderna, tal cual la conocemos actualmente, nació en Vettera en el año 2127 d.V., por iniciativa del entonces Secretario de Estado para la Hacienda Pública, Walnar Aniss. El objetivo era aportar fondos líquidos al Tesoro Federal, que había quedado muy mermado tras la desastrosa guerra contra los NT:N. Así, podemos decir sin tapujos que la LFP fue concebida como un medio de aumentar los ingresos del erario público sin que ello supusiera una carga o quebranto para el bolsillo de los contribuyentes.

El primer sorteo tuvo lugar en Vettera, lugar que ha sido desde entonces sede de la LFP. En su origen, su isotipo era una esquemática mano humana con los dedos cruzados (imitando un popular gesto de invocación a la buena fortuna) pero, tras las protestas recibidas por parte de varios colectivos alienígenas residentes en la República, décadas más tarde se cambió al que, con pequeñas modificaciones, ha llegado hasta nuestros días: una estrella fugaz enmarcada en los colores de la RFP.

OFLAR

La OFLAR tiene su sede en un pequeño bloque anexo al Edificio del Tesoro, integrado dentro del complejo presidencial, en Vettera. Allí, en un profundo sótano y rodeada de medidas de seguridad, una potentísima IA llamada "Fortuna" determina los premios, lleva a cabo los sorteos y controla todos los demás aspectos del mismo. No hay ni que decir que el sistema informático en el que se integra Fortuna es uno de los más vigilados de toda la RFP. Que se sepa, hasta el momento ningún hacker ha logrado jamás superar sus defensas.

Los boletos

El boleto es el documento mínimo necesario para participar en los sorteos de la LFP. Pueden adquirirse en millones de puntos de venta de toda la RFP, e incluso más allá (también se encuentran a la venta en muchos consulados). Se trata de un documento indeleble e infalsificable en soporte físico (memblock) en el que se encuentran grabadas las siguientes anotaciones:

· Su precio, actualmente veinticinco estándares.

· El número del boleto, que puede ir del 00000000 al 99999999.

· Un centana son cien boletos de un mismo número y decana, del 00 al 99.

· La decana es cada una de las sucesiones de centanas numerados del 00 al 09.

· La cifra es un número del 00 al 99 que identifica a cada uno de los cien boletos que forman cada centana, de manera que cualquier boleto individual es distinguible de cualquier otro, incluso aunque sea del mismo número y de la misma decana.

En cada sorteo se emite un número diferente de centanas, en función de las necesidades y predicciones de compra de la IA que controla el sorteo. Es decir, que de cada número pueden existir hasta 10.000.000.000 boletos individuales como máximo (no siempre se ponen en juego todas las decanas). Es práctica habitual de la Administración federal reservarse un pequeño tanto por ciento de los boletos de cada número.

Los boletos del LotoPremio son considerados, a todos los efectos, valores del Tesoro Federal al portador. Esto significa que no se reconoce más dueño de ellos que la persona que los presente, sin perjuicio de derecho de terceros con intervención de los Tribunales. Su falsificación o enmienda se sujetan a las prescripciones del Corpus Penal Federal, estando castigadas con penas muy severas, incluso la cadena perpetua. La responsabilidad de investigar y perseguir cualquier delito relacionado con la LFP recae en la Oficina de la Guardia Republicana (Ver), aunque resulta habitual que ésta delegue tales atribuciones en las fuerzas de Seguridad locales y la Guardia solo intervenga en los casos más graves.

Sorteo Extraordinario de la Lotería de Premios de la República (El "Gocho")

El "Sorteo Extraordinario de la Lotería de Premios de la República", también conocido como "Sorteo del Día de la República" o el "el Gocho", es, posiblemente, el sorteo de lotería más popular y multitudinario de toda la galaxia. Cada año se celebra en un lugar diferente de la RFP coincidiendo con el aniversario del Día de la República. En realidad solo la ceremonia se realiza en un lugar diferente ya que Fortuna sigue siendo la responsable del sorteo en sí. Éste es el único momento del año en que Fortuna es enlazada con el exterior a través de un sistema EPR.

Se conceden, literalmente, millones de premios, desde el codiciado Primer Premio, el "Gocho", que suele alcanzar el orden de los cientos o incluso miles de millones de estándares, a simples reintegros del valor jugado. En la actualidad, la cantidad que se destina a premios es del 70% de la recaudación. El 30% restante se destina al pago de comisiones a los puntos de venta, a gastos de administración y al Tesoro Federal (aprox. el 20%).

Los premios repartidos este día son tan altos que no resulta extraño que, tras el sorteo, hagan aparición una o varias nuevas corporaciones, propiedad de los felices agraciados. También es una práctica habitual la compra de boletos agraciados por parte de mafias y otros grupos de delincuencia organizada que, de este modo, buscan "blanquear" dinero procedente de actividades delictivas.

Al día siguiente al "Sorteo del Gocho" ya es posible adquirir boletos para el del año siguiente. Resulta tradicional que los ciudadanos refeperos reinviertan sus ganancias en nuevos boletos de forma casi compulsiva. Justo como quiere la OFLAR.

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