DESDE EL SÓTANO
Nº: 254 . 3ª época. Año III
La última escena de Verónica Vidal Por: Francesc Almacelles
 

La última escena de Verónica Vidal

[C]Semilla de aventura para Rol Negro

Verónica llevaba más de cuarenta años siendo uno de los rostros más reconocibles de la televisión local. Ahora ya retirada, había protagonizado varios culebrones de sobremesa en cadenas autonómicas y privadas y presentado algunos programas de variedades. Para mucha gente de Cunia, simplemente siempre había estado ahí.

Verónica Vidal no era solo una celebridad local. Era también una mujer que había pasado décadas moviéndose entre empresarios, políticos, productores y patrocinadores. Y es más que evidente que sabía muchas cosas, quizás demasiadas.

En los últimos años, además, su carrera había ido perdiendo fuerza. Las cadenas apostaban por rostros más jóvenes y plataformas digitales. Éclat, el salón de belleza de próxima apertura, podría ser su regreso mediático: nueva imagen, nueva etapa, nuevo contrato.

El salón pertenece oficialmente a una sociedad de inversión vinculada al sector cosmético, aunque en realidad todo el mundo sabe que Marcial Requena, empresario nocturno de Cunia con demasiados negocios para que todos sean legales, es el verdadero impulsor.

No será solo una peluquería elegante. Además, ofrecerá tratamientos dermatológicos de lujo, rejuvenecimiento facial experimental, terapias hormonales "premium", calas privadas para clientes famosos,...

El local está diseñado para vender exclusividad y discreción. Mármol claro, iluminación cálida, aroma artificialmente neutro y ausencia total de cámaras visibles en ciertas zonas. La inauguración privada está prevista para la siguiente noche.

Cuando esta mañana han encontrado su cadáver en el interior de Éclat, media Cunia ha dejado de hablar de política, fútbol o crimen. El cuerpo ha apareció desplomada en una de las salas VIP del establecimiento junto a una camilla médica, sin signos evidentes de violencia, perfectamente maquillada.

Según la versión oficial, Verónica había acudido al salón fuera de horario para probar algunos tratamientos antes de convertirse en imagen pública del negocio.

La policía habla de una posible reacción farmacológica, una combinación de sedantes o un problema cardíaco agravado por estrés y medicación. La autopsia determinará el qué de su fallecimiento.

Los indicios recopilados hasta este momento son:

  • el sistema de cámaras ha tenido un corte de quince minutos
  • El teléfono de Verónica ha desaparecido
  • un técnico del salón ha abandonado la ciudad esta misma madrugada
  • la puerta de la sala VIP ha sido limpiada recientemente con productos industriales

Y sobre todo hay un detalle incómodo. Verónica llevaba semanas diciendo a varias personas que estaba "metida en algo turbio".

El runrún ya empieza a murmurar que en Éclat no solo se ofrecen tratamientos estéticos. Algunos rumores apuntan a:

  • lavado de dinero mediante tratamientos inflados
  • importación irregular de productos médicos
  • uso de clientes VIP para chantaje
  • fiestas privadas extremas celebradas tras el cierre

Se dice que el salón dispone de reservados insonorizados, acceso independiente trasero, varias salas médicas no declaradas en los planos municipales,…

Posibles ganchos:

  • el móvil desaparecido: una periodista local cree que el teléfono de Verónica contenía grabaciones comprometedoras sobre empresarios de Cunia. Contrata a los PJ para recuperarlo antes que otros interesados
  • el técnico huidizo: el especialista que preparó la sala VIP desapareció horas después de la muerte. ¿Testigo asustado… o responsable?
  • el tratamiento secreto: un médico vinculado a Éclat afirma que Verónica estaba probando una terapia estética experimental no aprobada oficialmente
  • chantaje audiovisual: alguien quiere utilizar las salas privadas para grabar encuentros íntimos entre clientes importantes. Puede que Verónica descubriera el tinglado
  • demasiadas coincidencias: otra clienta VIP sufrirá un accidente días después. Y otra cancelará discretamente todos sus tratamientos
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